El 333, el Pensamiento críticos y las Plantas Socialistas

Hasta el momento en que pude ver y oír el Programa 333 de “Aló Presidente”, registré tres aspectos “tocados” por el comandante, que aunque dos de ellos son temas recurrentes, merecen ser comentados y analizados porque son puntos relevantes para reflexionar sobre las  torceduras que suelen verse en el camino hacia el socialismo del siglo XXI.

 

Uno de esos aspectos, tuvo que ver con la referencia que realizó el Presidente a la crítica que se  formularon en el reciente seminario (02 y 03/06/09) organizado por el Centro Internacional Miranda. El Presidente no compartió las críticas y lo hizo desluciendo bastante, porque centró su cuestionamiento sobre un hecho no muy específico ni claro. Cuestionó las críticas porque algunos de los que estaban ahí, no eran chavistas. Es decir, el Presidente se fue por la tangente, porque suponiendo que eso fuera cierto; el tema del partido por ejemplo, es un tópico que el común de los “Psuvistas” ha tratado con iguales pronunciamiento y no debe olvidarse además, que ese fue el grupo propuesto por Chávez para confrontarse con los intelectuales del neoliberalismo. Creo que el Comandante deslució bastante con las críticas que formuló a los planteamientos realizados en el Seminario organizado por Centro Internacional Miranda.

 

Hubo dos pases en los cuales Chávez se permitió (una vez más) realizar una contraloría social. En los pases se tuvo la oportunidad de poner en evidencias dos situaciones importantes que están presentes en proyectos industriales o proyectos que deben promover una manera de gestión creativa y en las cuales vayan viéndose  el “queso a la tostada”. En un primer pase para ver “el desarrollo” de una empresa procesadora de alimentos para animales; el Presidente en un momento preguntó por los costos de producción y cuando se dio la oportunidad para oír la respuesta, inmediatamente se notó que la gerente de la empresa no la tenía y efectivamente no hubo respuesta sobre un punto básico y esencial para una experiencia que intenta construir una vía hacia el socialismo del Siglo XXI.

 

Este es un tema básico para el socialismo porque hay dos elementos en ese tipo de proyectos que son vitales para la posibilidad de darle viabilidad al  socialismo. En el ámbito del capitalismo, la dinámica tiene como lógica disminuir los costos de producción para optar por una la maximización de la ganancia. Si esa posibilidad no se ofrece abiertamente; el sistema tiene las formas (publicidad, especulación, acaparamiento, producir escasees artificial) para hacer viable la plusvalía y la maximización de la ganancia. En nuestro caso, la disminución de los costos tiene otro sentido, porque esa opción nos ofrece la posibilidad de garantizarles a los productores y consumidores bienes e insumos con mejores precios. No tiene sentido una planta que los costos de producción sean más elevado que los que tiene una empresa capitalista y que la venta al público no sea tan diferentes a las que ofrece la empresa capitalista. Si es así, esos proyectos “socialistas” no tienen sustentabilidad en el tiempo y se convierten en una pesada carga, propia de lo que se ha denominado Capitalismo de Estado.

 

En ese “Aló  Presidente” estaban los ministros involucrados en esa actividad y a pesar de ello,  el asunto de los costos de producción quedó prácticamente en un espacio que ya no existe: el limbo. Eso trasmite mucho ruido y uno de ellos, nos advierte sobre la falta de un sistema de control para hacerle seguimiento a esos proyectos: ¿Cuántas plantas estarán funcionado con ese “patrón” de producir, simplemente para decir que están activos? ¿Cuántas ideas nos dejó el Che sobre ese asunto? ¿Es esto esencial para el proyecto al socialismo? ¿Lo esencial en esto es exhibir la empresa o mostrar la forma de cómo debe ser administrarse una empresa socialista?

 

Hubo otro pase para lácteos “Los Andes” e inmediatamente un miembro de un Consejo Comunal le encontró un punto flojo al producto que ofrece la empresa. El envase que utiliza lácteos “Los Andes” se prepara con material importado y esa opción de envase mantiene costos elevados y lo que es peor, ese envase no cuadra con el socialismo del Siglo XXI, ni tiene punto de encuentro con nuestra condición de ser país con inmensas riqueza de gas.  ¿Cómo queda la integración económica interna? ¿Cómo queda  ese proyecto con el uso de la  materia prima nacional y la potenciación de nuestras  fortalezas? ¿Cómo queda ese proyecto con la idea y necesidad de planificación que a cada rato trasmite Chávez?

 

La respuesta en este caso, fue más dramática que el caso anterior, porque se dijo que la planta estaba diseñada para el uso de los envase de cartón. Bueno, si no hemos podido cambiar el uso de un envase de cartón por uno de plástico, ¿cómo carajo vamos a cambiar un sistema capitalista por un sistema socialista?

 

Nuevamente se deja ver la distancia entre lo que Chávez sugiere y recomienda y los que se hace. Chávez insiste en la idea de institucionalizar la planificación y los ministros y sus proyectos “endógenos” insisten en la línea contraria: como vaya viniendo vamos viendo.

 

evaristomarcano@cantv.net


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Evaristo Marcano Marín


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