El hombre y mujer nuevos en fase de proyecto

Si, es verdad, se requiere de mucho tiempo para terminar con la supervivencia del capitalismo en la conciencia de las masas. Tiempo suficiente para inculcar en las personas una actitud revolucionaria al socialismo, acompañada de una industria moderna, variable y muy desarrollada, una mejor educación, servicios básicos para toda la población, progreso científico y técnico, soberanía alimentaría y autonomía económica y productiva. Todo esto es necesario para apoyar la construcción del socialismo. Pero es más exigente aun, los requisitos psicológicos, producto de una ideología socialista convencida.

La construcción socialista requiere la formación de un hombre y mujer nueva en el espíritu del colectivismo, del trabajo, de la integración y del patriotismo socialista, así como de su disciplina. Cada paso hacia el socialismo debería incrementar el convencimiento, la destrucción del burocratismo publico, la mejora en la solidaridad y la disciplina consciente para disminuir la influencia capitalista. Pero la disminución con la interdependencia del capital, es condicional. El pueblo no solo debe exigirla, debe producirla, dando a la oligarquía menos opciones para sostenerla.

Toda la experiencia acumulada en estos años de revolución, confirma uno de los principios claves del leninismo. El partido, su papel, debe aumentar no disminuir. Desde las bases, para crear al hombre nuevo, no se puede modificar al hombre o mujer que esta gastado o usado políticamente. Las bases, son las fábricas para el hombre o mujer nuevos. Lenin decía: Mientras no alcancemos la fase superior del comunismo, los socialistas exigen el control más riguroso de la sociedad por el estado, sobre el trabajo total y el consumo total. ¿Dónde coloca todo esto al pueblo venezolano? Lo coloca encerrado en un sistema cultural, que no quiere cambiar, como no sea para intensificar su control, mejorando la calidad de vida para la otrora gente marginada.

¿A que se parecerá ese hombre nuevo? Hecho de encargo para una sociedad revolucionaria adaptada a las actuales crisis, especialmente la ambiental y la cultural para mejorarla o cambiarla, practicando el humanismo, será un elemento natural en todo hombre o mujer nuevo para la sociedad. La conciencia constituirá la fuerza revolucionaria. No será una mujer u hombre dócil, tendrá la capacidad de rebelarse tantas veces como sea necesario para derribar al engaño, así, como servir con lealtad a quien lo produjo, siempre mejorando el sistema, adaptándolo a las nuevas circunstancias y retos que se presenten por el factor científico-técnico, sin perder el humanismo.

Ese el sentido eficaz de la nueva persona. No previsible ni uniforme, impregnada de libertad y dignidad para siempre superarse, el conocimiento permite rechazar la idolatría. Un ser humano, en toda la extensión de la palabra, natural mas que normal. Otros prototipos, nada que ver con las revoluciones fracasadas. Mentalidad colectiva, generosos, educados, conscientes, y llenos de amor y amistad.

Formando cuadros rectos para caber en agujeros redondos. Ese el hombre y mujer nuevos, apoyando siempre la superación con autonomía y libertad.

rcpuma061@yahoo.com





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Raúl Crespo


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