Reunionismo

Palabras, discursos, explicaciones, reuniones, es el pan de cada día del burocratismo oficial. La falta total de conocimiento sobre ingeniería social, es suplida por una larga serie de reuniones que traducen la falta de perspectiva para resolver los problemas, entonces se utiliza el burocratismo, que es el freno de los trámites y junto a las indecisiones forman parte de esa fórmula burocrática que afectan al proceso socialista, al cual llamo Reunionismo.

Para este reunionismo está ligado la falta de conciencia revolucionaria, el conformismo cultural, la carencia ideológica, mas la preocupación traducida en una loable desesperación por resolver los problemas de años, esto conduce a que un conjunto de personas que rodean al ministro, gobernador o alcalde, muestren una falta de interés para resolver las promesas revolucionarias. Existe un gran numero de aprovechados que rodean al político de turno, haciéndolo permeable para salvar su responsabilidad y lo suficientemente hermético para apresar en el burocratismo al pueblo. Esta estructura política ubicada exactamente entre el pueblo y Chávez, ha perdido el espíritu revolucionario, no por falta de apoyo del pueblo, sino por que estos funcionarios que se han alejado del mismo, refugiándose en sus oficinas y en las famosas reuniones, palabra predilecta de secretarias y asesores. Trabajando mucho para hacer muy poco, es mas fácil conseguir una cita con Dios en persona, que con cualquiera de estos altísimos funcionarios, sentados en sus aposentos cerrados, rodeados de guarda espaldas, dividiendo al socialismo con dos nuevas clases sociales, la nueva elite del gobierno y las masas leales a Chávez. Por otro lado el único capaz de convocar masivamente al pueblo.

El vació existente en la estructura política, se produce por la falsa e hipócrita interpretación individual del socialismo, por el burocratismo de Caracas, y por el exceso de explicaciones por los errores cometidos; son verdaderos artistas de la justificación, el pueblo los ve, los escucha, pero no les cree, el pueblo sabe ya que no son revolucionarios conscientes de sus funciones socialistas, y que muchos de ellos manejan el cargo con petulante altivez, evitando tener un trato directo con la personas, ya no bajan al pueblo, se olvidaron de ser masa, ya todos son blancos por la falta de sol. Que temprano olvidaron que esta revolución es hecha por el pueblo y es mantenida por la gente y que continúa por voluntad de las personas. Que es una revolución del pueblo para el pueblo y, que esos cargos que ostentan tienen la enorme influencia de Chávez, en gratitud por la lealtad demostrada en el 2.002, pero con un altísimo costo político por la ineptitud en sus funciones.

Este criterio general, nos lleva a un balance de que el pueblo sostiene la revolución y que urgentemente necesitan el poder para crear sociedades nuevas e integrales, la solidez en la política económica incrementará los bienes duraderos para el pueblo y este pueda participar en las tareas de planificación. Para que esto ocurra el pueblo tendrá que ser dueño de los medios de producción, si no todo será palabras, discursos y reuniones. Pero para que el pueblo reciba el poder, tienen que desarrollar la conciencia socialista, que todavía no se ve. Es obligación de los gobiernos locales y regionales promover colectivamente la ideología revolucionaria. La última elección presidencial en diciembre pasado, demostraron que después de ocho años de revolución en algunos estados ganar con cinco, quince o veinte mil votos, dependiendo del porcentaje electoral, es un fracaso que esta ligado a la indiferencia socialista, promovido por el Reunionismo de estas estructuras políticas.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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