Asesinato en grado de frustración: enceguecidos y peligrosos

 De los reiterativos fracasos de nuestras izquierdas la culpa la tienen otros.  Parte de nuestros errores, es no aceptar la culpa. Peor aún, repetimos los mismos errores lógicamente con los mismos resultados. Desde nuestros malabarismos y a veces errática interpretación y práctica, con empirismos en estos menesteres, nuestra tradición cultural, nuestra historia política y social, nuestras riquezas territoriales, torpezas e intereses personales que no faltan, y las constantes habilidades de los enemigos de adentro y de afuera, nos han traído a “las cuerdas”. En estas condiciones, para el 2024 el gobierno que puede continuar siendo el ganador, nos dará una revolcada para quedar “cadavéricos y fríos”. Seguramente diremos que el culpable fue mandinga el malandrinango. Yo estaba comprando querosén.

Por los años 60, con audacia, adecos y copeyanos se fueron a la calle, allí está el pueblo. Rápidamente aprendieron el manejo del engaño con la promesa del mañana, apoyados por un Estado inmensamente rico: “cuanto hay para eso”. El asunto fue tan grotesco que se decía que en Venezuela el que no robaba era un pendejo. El innombrable repetía que: “adeco era adeco hasta la muerte”, y el otro; su igual, que había que “echarle pichón”. Más de 40 años de mentiras y corrupción pareja, así gobernaron. Pero llegó El comandante y mandó a parar. Los resultados son sabidos. Nos contagió tanto Chávez, que el prematuro dictadorzuelo Pedro el Breve apenas mando un tris. Los golpistas están libres y en la calle. Algunas izquierdas están tentadas por reunirse con ellos, otras ya lo hicieron. Dirán que “París bien vale una misa”. La democracia que en Grecia fue de los esclavistas, hoy es instrumento de la burguesía. LO CIERTO ES QUE LA DERECHA Y ULTRADERECHA POR DOQUIERA AVANZAN VICTORIOSAS, DE MANERA ABIERTA O CON CAMUFLAJE. Mientras, algunas IZQUIERDA RETROCEDE O CONCILIA.   Hitler llegó al poder por la vía electoral. La socialdemocracia alemana facilitó el asunto.

Aquellas cuatro décadas de los 60 al 2000, con frecuencia debatíamos con aliados y contra los enemigos comunes en público y en privado. Estudiar era una pasión colectiva. El enemigo de clase era nuestro enemigo a vencer. Hoy, la vía electoralista nos arropa, y para algunos, ESTA ES LA VÍA UNICA Y CORRECTA, AUNQUE SIEMPRE QUEDEN EN MINORIA, y sirvan para justificar la democracia burguesa. Dificilísimo la justicia social solo con el voto; no tenemos trabajo en las masas ni organización clasista, y se hace política preferentemente de cuadros. Las ideas y practicas socialdemocracia están cada vez más presente entre nosotros, con todo lo peligroso que esto significa. Algunas izquierdas, se mueve al centro y de allí poco a poco a la derecha: “La cuerda floja”.  

Siempre o casi siempre en nuestra interpretación de la realidad, partimos de nuestras ideas y no de los hechos. Cada uno de nosotros lo sabe o supone todo; Marx y los clásicos del marxismo son ignorantes en comparación con nuestros saberes: el marxismo murió, y algunos afirmarán que el imperialismo también: “deseos no preñan”.  Somos culpables de muchos errores. Que caro nos costará. Ni siquiera intentamos UNA HOJA DE RUTA COMUN CON UN PROGRAMA POLÍTICO MÍNIMO (No confundir con un Frente Amplio “de todos” donde casi siempre manda la conciliación). Por nuestro individualismo liberal, preferimos que cada quien marche con sus pies.  A todas estas, dónde está el movimiento sindical; cuál dirá el lector. El mismo que más divide y menos unifica. MONSANTO vuelve a Venezuela; la misma empresa que Chávez expulsó por sus tóxicos terribles, MADURO AUTORIZA su vuelta. LAS POLITICAS NEOLIBERALES DE ESTE GOBIERNO CON FRECUENCIA NOS GOLPEAN EL ROSTRO.

De fracaso en fracaso, algunas izquierdas han inventado un culpable: Carlos Marx. El marxismo no es un manual, no es una teoría concluida, no es una biblia, no es un determinismo, no son verdad eternas y absolutas, tiene  carencias y debilidades, pero tiene señalamientos de colosal contundencia: la lucha de clases, la historia dialéctica como hechura social, el poder como conquista popular y revolucionaria, su sólido método de análisis, las trampas de la ideología, la concreción  de la filosofía, la consciencia social como PRAXIS, sus categorías que son en sí la misma realidad, su insistencia en comprender para transformar y sus propuestas de justicia social, además de los colosales trabajos que sobre el metabolismo del capital Y LA HISTORIA, realizaran Marx y Engels, más los brillantes aportes de sus seguidores. Marx nos enseñó, que la verdad está en la realidad(ideologizada) que debe ser aprehendida y desideologizada por nuestra cabeza y desde una óptica clasista. Estas y otras categorías y procedimientos, son los vehículos para entender LA REALIDAD Y PROCURAR CAMBIARLA. Es una propuesta viva que devela hasta la raíz LO CONCRETO, Y NOS PROPONE COMO Y EN QUE TRANSFORMAR ESTE TODO REAL. Hoy, “El Moro” nos increpa: “y que hiciste papaíto”.

No sé si bueyes cansados, personas frustradas, “líderes” enmascarados, anticomunistas solapados, individualismos derrotados, errores políticos personales y grupales, traiciones, los atractivos que a algunos “líderes” el enemigo histórico pudiera dispensarles, progresistas, el cinismo del “mal menor” O POSTMODERNOS (Los grandes periodos de la historia se agotaron y prefieren los periodos fragmentados. Lo de la primacía de lo particular, lo relativo, la realidad y las vivencias, lo dejamos para un trabajo sobre LOS GRANDES RELATOS de la historia), en fin, las causas pueden ser varias, pero la consecuencia es una: EL DERROTADO ES EL PUEBLO. EL PUEBLO PUEDE ESTAR EQUIVOCADO, PERO ES LA UNICA ESPERANZA. Con él todo y sin él nada.  Para alguien que no entienda lo clave que es SU cuestión de CLASE, se tambalea su cabeza y también sus pies.

La política tal y como se está ejecutando, el comportamiento de sus líderes y partidos, están DESPRESTIGIANDO POR COMPLETO A LA POLITICA: LA HAN PROSTITUIDO. ESTO ES SUPERLATIVAMENTE PELIGROSO (no incluir este desprestigio como expresión de la posmodernidad). Por supuesto, esto ayuda a la derecha en su avance. Cuando no gana la derecha, gana su casi parecido: el progresismo reformista socialdemócrata, que es como decir la derecha misma. Estos progresistas, no aguantan dos pedidas para hacer partícipe a la derecha en sus decisiones de Estado; LOS POBRES QUE ESPEREN Y AGUANTEN. Una vez en el gobierno, de inmediatamente entran en convivencia con el capital “nacional” y extranjero. En verdad, “El capital no tiene patria”.  ¿Qué hacer? Reconstruir las hilachas de una tela roída, putrefacta, descompuesta, ensangrentada y manchada de una falaz democracia burguesa, o HACER OTRA POLÍTICA. Nadie mejor para ESTA NUEVA FORMA DE HACER POLÍTICA QUE EL PUEBLO. Que él construya sus líderes, sus espacios, sus reglas de trabajo, su organización política y social, su economía. Es él, desde sus raíces, la verdad más verdadera de la política: “Gobernar obedeciendo al pueblo”. Nuestro deber: estar con él. HASTA EL PROXIMO VIERNES.



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Jesús M. Vivas P.

Profesor Universitario con 45 años de servicio docente. PhD en Historia, egresado de la Universidad Complutense de Madrid. Más de 700 Artículos publicados a nivel nacional e internacional, mas de 60 años en la lucha revolucionaria, soy Jesus "Chucho" Vivas

 jesusm_vivas@hotmail.com

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