¿Fin del bipartidismo español? Una reflexión desde Venezuela

“Pánico”, “terror” y “miedo” en los círculos tradicionales de poder españoles:

Toda la casta política tradicional del PP (derecha) y PSOE (centro-izquierda, supuestamente) ha quedado incrédula ante los resultados de las elecciones para eurodiputados en España. La gente los ha dejado de votar significativamente en descontento por el manejo de la crisis y se habla del inicio del fin del bipartidismo, ya que ninguno ha logrado obtener mayoría. Nuevas alternativas políticas, nacidas de las recientes manifestaciones y luchas sociales han captado la atención y se perfilan como los grandes ganadores de la contienda. “Reconozcámoslo, ellos son el futuro y nosotros el pasado”, decía un setentón presidente de una comisión parlamentaria. “Los ciudadanos nos han dado la espalda y se han organizado. Esto es el fin”.

La gran sorpresa en España:

PODEMOS, una plataforma política con menos de un año de formada aparece como la gran sorpresa y nace a partir de la organización ciudadana del movimiento de los indignados y el 15-M. Presenta como propuesta una izquierda renovada, antimilitarista y reivindica la participación ciudadana democrática y el horizontalismo interno como el nuevo método de hacer política. Proponen redireccionar la economía hacia la sustentabilidad del medio ambiente así como se definen defensores del sector público e incluso del aborto. Por otro lado, se declaran en contra de la dictadura de los mercados, así como de los recortes sociales presentados como solución por los partidos tradicionales. No descartan alianzas con otros partidos de izquierda con los cuales pudieran llegar a arrebatar gobiernos a distintos niveles en unas próximas elecciones.

Reflexión desde Venezuela:

Viendo el desarrollo de los acontecimientos desde Venezuela, ¿no sería pertinente luchar por el surgimiento de fuerzas alternativas similares en el escenario político nacional?

Nuestra casta política tradicional está sufriendo un desgaste similar en suelo criollo. Por un lado tenemos a una derecha (MUD) que se alinea con los factores tradicionales de poder y proponen viejos programas liberales, cuyas fallas ya han sido probadas empíricamente. Además recurre a la violencia ante los resultados adversos, generando divisiones internas y descontento, incluso en sus mismos seguidores.

Por el otro lado, tenemos una izquierda (PSUV) que puede definirse como militarista, ineficiente, vertical y conservadora. La dirección del PSUV tiene años sin ser renovada, es percibida como corrupta y en la víspera de un próximo congreso no presenta signos de revisión, ni de aplicación de primarias y/o métodos participativos e incluyentes que le cambien el rostro al partido. Además, la misma dirección (PSUV) negocia con los grandes capitales y da signos de apertura a la socialdemocracia, mientras aplica medidas torpes que están pegando en el bolsillo del ciudadano y en los anaqueles.

Ninguno se salva. Todos quieren manejar (o seguir manejando) la jugosa renta petrolera y el ciudadano común ve cada vez con mayor escepticismo tanto a la MUD como al PSUV. Por lo que, una vez más, cabe la pregunta:

¿No sería pertinente luchar por el surgimiento de fuerzas alternativas, en el escenario político nacional?

*Estudiante de Ingeniería Química. (UCV)


@renejra
rjriveroarrieta@gmail.com


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René J. Rivero Arrieta

Ingeniero Químico (UCV) con conocimientos en energía y petróleo, alimentos e ingeniería económica. Colaborador de Marea Socialista.

 rjriveroarrieta@gmail.com      @renejra

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