Socialismos chino, europeo y bolivariano

La humanidad dispone de tal cantidad de recursos que no debería existir sociedades más desarrolladas que otras, más aun cuando los países considerados subdesarrollados son los dueños de los recursos ¿con que velocidad cambiaria nuestra cultura si nuestros recursos tendrían valor agregado y la educación técnica e investigativa promoviera la creatividad para el desarrollo social y el respeto ambiental?

En 1949 Mao Tse Tung hasta su muerte el 9 de septiembre de 1976 impulso la revolución cultural para el 20% de la población mundial, hoy, China es un moderno imperialismo gobernado por el partido comunista corroído por el capitalismo monopólico de empresas extranjeras para la práctica del capitalismo salvaje.

Desde los años 70 China fue penetrada por la Coca Cola y McDonald’s, luego llegaron la tecnología y las inversiones para que China inunde con manufacturas el mundo a cambio de la quema de 3.000 millones de toneladas de carbón por año, más que los EEUU, Europa e India, los chinos son el número uno en la quema de CO2 y otros gases de efecto invernadero que tienen en jaque al mundo con los cambios climáticos.

El Estado chino se enriqueció a nivel de acumulación, saca nuevos ricos a diario y paso a ser el nuevo prestamista global con intereses de los más altos situados entre el 6 y el 8% a países que con urgencia requieren préstamos a cambio de petróleo, minerales y con la condición de que sus mercaderías y compañías invadan los estados solicitantes del préstamo.

Así, el imperialismo chino conquisto al bolivarianismo sin disparar un solo tiro, Beijing coloniza América del Sur con los verdes dólares, los chinos sangran la región con una nueva versión de las venas abiertas como antes lo hicieron España, Portugal, Francia, Inglaterra en la mayor etapa colonizadora que el mundo registre.

En este contexto, el slogan revolucionario “lucha contra el imperialismo” en vigencia hace más de 170 años gracias a Marx y a Engels y a las reformas socialistas ejercidas por Lenin, Mao y Stalin, los socialismos se convirtieron en un crimen de obediencia, a los pueblos se les enseña a obedecer, la efectividad de los gobiernos depende que las ordenes sean obedecidas sin protestar peor criticar.

Venezuela ha recibido más de 40.000 millones de dólares en préstamos chinos a cambio de 600.000 BPD, en segundo lugar Ecuador 10.000 millones de dólares por petróleo son los países bolivarianos en revolución que acuden al socialismo chino lleno de capitalismo salvaje.

Estamos frenados con nuestra cultura a pesar de masificar la educación, salud, vivienda e incurrir en voluminosas obras públicas y sociales pero sin concebir que deberíamos cambiar radicalmente nuestros procesos, nos hace entender con qué dinamismo las revoluciones pueden influir en nuestra cultura.

Junto a la violencia es dramático lo que vive la sociedad latina, nos lleva a considerar hasta qué grado los seres humanos somos producto de nuestros propios ambientes sociales, económicos y políticos, presenta mejor que nadie como nuestros logros en la reducción de la pobreza no equilibra el incremento de la desigualdad.

Lamentablemente la burocratización en las viejas y cao tizada estructuras públicas se presta para que la corrupción y la ineficacia sean un escollo duro de roer, ejemplifica la falta de cultura revolucionaria que frena la transición al socialismo enarbolando soberanía sin seguridad alimentaria y autonomía sin tener industrias medias y pesadas.

En el cuaderno 17 de 1933 Antonio Gramsci decía respecto a la economía “el bastarse a sí misma orientada por el nacionalismo” después de la crisis de 1929-1933 que afecto a EEUU y Europa. La economía decía Gramsci, “será una de las contradicciones más relevantes” entre un sistema capitalista envejecido como su población con la construcción del socialismo del siglo XXI o el capitalismo hegemónico chino administrado por un partido comunista “en el internacionalismo o cosmopolitismo económico”, para terminar con la frase de Gramsci.

Europa, según los números, es el continente de la mejor experiencia democrática con el más alto nivel de los derechos de las libertades, inclusión social, solidaridad y educación en la segunda parte del siglo XX, situó al socialismo europeo con Suecia, Noruega, Alemania, Holanda, Suiza y Nueva Zelanda en los primeros lugares donde las personas tienen un mejor porvenir y donde mejor viven los ancianos por un sistema de salud universal, atención médica y educación para todos sin excepción.

El viejo continente ahora nos enseña que no tiene ni coordinación ni armonización en las reglas fiscales y sociales, sin una política de estado clara, Europa acentuó las desigualdades sociales y los desequilibrios entre los diferentes países con niveles distintos de productividad y competitividad.

El viejo continente respetuoso de estupideces como las monarquías y las clases sociales acentuadas, profundizo la ideología de la austeridad en vez de la inversión, cabe preguntar al FMI, BCE, UE ¿por qué no trabajar con una economía política de empleo, inversión y productividad?

Derecha tecnocrática y socialismo se presentan una vez más como las dos caras de la crisis europea sin embargo de la oportunidad que tienen los socialismos en España, Francia e Italia.


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Raul Crespo


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