Creencia y Barbarie

El cristianismo y las paparruchadas de la escolástica

Enfermedad infantil del cristianismo y de la creencia en general es negar la Ciencia. Ya Giordano Bruno por colocar la naturaleza en el centro del interés humano, fue condenado a la hoguera, por el catolicismo. Y Miguel Servet, por descubrir la circulación de la sangre, fue condenado a muerte por el protestantismo (Calvino). De igual manera fue perseguido Campanella por haber escrito “La ciudad del sol”. Tal concepción alejaba al hombre de dios.

Aristarco de Samos, astrónomo griego nacido hace 2.280 años, opinó que la Tierra gira alrededor del Sol, opinión que le valió ser acusado de perturbar el reposo de los dioses. Mucho antes que Aristarco, hace 2.900 años, los caldeos, que habitaban Armenia, habían dicho que la Tierra gira alrededor del Sol. Eratóstenes, director de la Escuela de Alejandría, hace 2.200 años descubrió que la Tierra era redonda, para ello midió el ángulo que forma un poste y su sombra al mediodía. Determinó que la circunferencia de la Tierra es de 40.000 kilómetros Los astrónomos y filósofos que hacían estos descubrimientos guardaban el secreto para ellos, para no ser acusados por los cultivadores de la creencia, desde siempre enemiga de la Ciencia.

Galileo en sus memorias cuenta el caso de un escolástico al que un anatomista le hizo ver que los nervios se unían en el cerebro y no en el corazón, como enseñaba Aristóteles. Sin embargo el escolástico le respondió: -“Usted me ha demostrado todo esto de un modo tan claro y palpable que de no haber dicho Aristóteles lo contrario, habría que reconocer que es verdad.”

 

La escolástica no trataba de descubrir nada nuevo, pues la verdad se reducía a lo que la religión ya había sentado, desde hacía largo tiempo, en forma absoluta e inquebrantable. La escolástica no tenía ni tiene ningún interés por las ciencias naturales y se halla divorciada de la experiencia. Los escolásticos disputaban un día y otro día, sobre:

“Si los “los topos tienen ojos”.

 “¿Qué edad tenía Adán cuando fue creado por dios”?

 “¿En cuál de los dos, en el propio Adán o Eva revivirá la costilla de Adán, al llegar la futura resurrección de los muertos?”.

“¿Duermen también los ángeles?”

 “¿Cuál es el sexo de los ángeles?”

 ¿”Puede dios todopoderoso crear una piedra tan grande que el

 mismo no pueda levantarla?” 

La escolástica, determinó que: “la historia del planeta Tierra es de seis mil años y comenzó el 14 de octubre por la tarde.”

Otra importante aseveración “científica” de la escolástica:

 

“Si la tierra es plana - como afirmaba Ptolomeo - y el Sol sale por el Este y se oculta en el Oeste, ¿Cómo hacia para regresar y salir cada día por el Este? La “ciencia “escolástica determinó que la noche era para eso, para que el Sol regresara sin ser visto.”

En la discusión de estas idioteces pasaban la vida los escolásticos. Todo este revoltijo de fantasías mágicas y de fábulas absurdas, constituye en sus nueve décimas partes la “ciencia” escolástica.


Así por ejemplo, los escolásticos afirmaban que: “un cuerpo pesado cae a tierra porque su lugar “natural” está en el centro de ella; el humo se eleva porque su lugar es el cielo”  Teoría adoptada por la Inquisición para quemar herejes, brujas e indígenas americanos, convertirlos en humo y enviarlos al cielo.

 Algo más, “el agua se mueve por el pistón de una bomba porque la naturaleza tiene horror al vacío”; “el movimiento circular es “perfecto” y el rectilíneo, imperfecto, puesto que los cuerpos celestes se mueven conforme a leyes, mientras que los cuerpos terrestres se mueven casualmente.”

Algo más, “el Sol existe para dar luz y calor”; “la lluvia para humedecer los campos”; y “los gatos fueron creados para exterminar a los ratones”. “Los temblores de tierra y huracanes devastadores, dios los envía como castigo a los hombres por sus pecados, para infundirles temor.”

La escolástica es la doctrina elaborada por el fraile dominico italiano Tomas de Aquino (1225-1274), y es doctrina oficial del catolicismo por decreto del papa, León XIII. En la actualidad los “neotomistas”, escriben decenas de libros, revistas, y proclaman que su doctrina marcha “al compás” de la ciencia actual.


¿Será ciencia hablar las paparruchadas que hemos citado?


Hostiles a la ciencia, los inquisidores de la Iglesia frenaron durante siglos el desarrollo de la Ciencia y de la filosofía materialista, ideas presentes en la filosofía de Aristóteles y que los escolásticos tergiversaron al instalar su doctrina teológica sobre dicha filosofía.


La desintegración de la escolástica no significaba todavía su anulación efectiva. Hacia el siglo XV, la escolástica que nunca se había distinguido por su vitalidad, se convirtió definitivamente en un cadáver insepulto. Pero, la Iglesia dominante, que apoyaba el régimen de explotación (la esclavitud), necesitaba de la escolástica, por esta razón la ha embellecido, adornado y mantenido en pie durante siglos

.

¡Ha muerto la escolástica! La mató la Ciencia.

Pero la Iglesia no se resigna a morir con ella.


El Renacimiento, el Humanismo, la Ilustración, la Revolución Francesa, la Revolución Rusa de 1917, significó la muerte de la escolástica. Aceptar la muerte de la escolástica es aceptar la muerte del cristianismo (catolicismo).


El nacimiento y desarrollo de las tendencias “nominalistas”, la aparición de un interés por el conocimiento experimental de la naturaleza, el comienzo de la emancipación de las ciencias naturales del dominio de la teología y, por último, la difusión de ideas materialistas avanzadas, todo ello preparó el desmoronamiento de la escolástica a la par que el nuevo florecimiento científico y filosófico de la época del Renacimiento.


Las guerras religiosas que asolaron a Europa durante diez siglos, que se libraron tanto en el campo de batalla como en el campo de la filosofía, ocurrieron entre los mismos cristianos (especie de guerra civil).


Giordano Bruno por oponerse a las idioteces de la Escolástica, fue quemado vivo en la hoguera. Numerosos pensadores, filósofos, teólogos, entre ellos, los más brillantes, monjes franciscanos, como:

Roger Bacon (1214-1294), universidad de Oxford, catorce años recluido en prisiones de la Iglesia; Siger de Brabante, universidad de París, asesinado en una cárcel de la Inquisición (1282);J uan Duns Escoto (1265-1308), nominalista, materialista, comunista; Guillermo de Occam (1300-1350), nominalista y herético, enfrentado toda su vida al poder papal, expulsado y excomulgado, se refugió en la corte de Federico de Baviera, planteó la separación del poder secular, del poder de la Iglesia. La famosa navaja de Occam, se convierte en un principio fundamental de economía: “Si vale una explicación simple, es ocioso buscar una compleja.” Marsilio de Padua (1270-1342), discípulo de Occam dijo, El poder reside en el pueblo”; “los pueblos eligen a sus gobernantes.”

El oscurantismo, atraso, retroceso de la Ciencia, del conocimiento humano, durante la Edad Media y hasta el siglo XV, tuvo su razón de ser en el misticismo, el teocentrismo. Dios como objetivo único del hombre. El hombre no debe luchar para cambiar su estado de sumisión, dice la prédica teológica.


Pero ¿Sumisión a quién?

¿Al dueño de la riqueza, protegido de los dioses?

Fragmento del libro Creencia y Barbarie.

SE ENCUENTRA EN.

www.librosenred.com

http./www.librosenred.com/libros/creenciaybarbarie.html

leonmoraria@gmail.com



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León Moraria

Nativo de Bailadores, Mérida, Venezuela (1936). Ha participado en la lucha social en sus diversas formas: Pionero en la transformación agrícola del Valle de Bailadores y en el rechazo a la explotación minera. Participó en la Guerrilla de La Azulita. Fundó y mantuvo durante trece años el periódico gremialista Rescate. Como secretario ejecutivo de FECCAVEN, organizó la movilización nacional de caficultores que culminó en el estallido social conocido como el ?caracazo?. Periodista de opinión en la prensa regional y nacional. Autor entre otros libros: Estatuas de la infamia, El Fantasma del Valle, Camonina, Creencia y Barbarie, EL TRIANGULO NEGRO, La Revolución Villorra, los poemarios Chao Tierra y Golongías. Librepensador y materialista de formación marxista.

 leonmoraria@gmail.com

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