¿Gobierno paliativo?

“El peor enemigo de la revolución es el burgués que muchos revolucionarios llevan adentro”. Mao Tse Tung

Estas líneas no son escritas por ningún filósofo, ni por el mínimo rasgo de aquellas personas que se autodenominan “Intelectuales”, que pobremente consiguen eco en masas apáticas del pensamiento crítico. No se pretende ganar espacios de protagonismo popular, mucho menos acercarse a la acera del frente; tal vez si, la desesperación de un individuo común sin compromisos partidistas, pero si con la lucha diaria de salir de la esclavitud marginal de la pobreza. Muchos, de cualquier lado de la calle, propondrían la compra de billetes de lotería como solución o la indulgencia de un sistema explotador que promueve a ciertos “desestabilizadores sociales”, la participación de las ganancias que pueda producir un buen cargo en las empresas privadas o del gobierno para neutralizarlo.

Ambas, son oraciones al viento de un pueblo hambriento de progreso. Progreso para sí mismo, pues es más importante el bienestar individual, y es esa premisa en cada uno de los venezolanos la que impide alojar una conciencia de clases.

Sin embargo y sin dejar de ser tentado por estas premisas, existimos individuos que hemos redescubierto de forma autodidacta, la posibilidad de un nuevo orden de vida que suprime lo individual por el colectivo, basado en principios de libertad, justicia, equidad, igualdad, altruismo en lo común para todos. Este sistema no es otro que el descubierto por Carlos Marx y Engels, hace más de cien años, es decir, no es algo nuevo de hace diez años.

Ciertamente, el Hoy Presidente Chávez, representa el fenómeno que el colectivo venezolano esperaba desde hace mucho tiempo, sobre todo en la arremetida imperialista mediante los gobiernos de Acción Democrática y Copei luego del llamado pacto de Punto Fijo. Pero en ese tiempo también existían combatientes revolucionarios que tomaron las armas en contraposición a un sistema de dominación extranjera con la venia de la derecha venezolana, se recuerda el comunicado del Partido Comunista de 1961 donde toma como bandera la necesidad de la lucha armada, muchos venezolanos dieron su vida por lograr un cambio; pero el pueblo venezolano no estaba preparado para seguirlos. ¿Lo estará ahora?

Decir que el Gobierno actual, se inspira en la ciencia de Marx y Engels, es totalmente cierto; a diario vemos y escuchamos las citas del Presidente y de su sequito de estos luchadores como de tantos otros revolucionarios comunistas, inclusive obras destinadas a solucionar los problemas de los más necesitados se conjugan en la Venezuela de Bolívar. Y yo me pregunto: ¿Acaso la revolución se hace dando limosnas al pueblo? ¿Es el socialismo del siglo XXI un programa de gobierno donde se soluciona temporalmente las quejas de los venezolanos con medidas reformistas, mientras que la cúpula gubernamental (funcionarios del gobierno en sus diferentes escalas) comulga y se niega a divorciarse del sistema capitalista?

La apatía de conciencia en nuestra gente ha encontrado en los paliativos del gobierno, un modo de vida llamado conformismo, y el gobierno ha hallado una nueva forma de dominación para mantener en el poder a la clase burguesa explotadora. A pesar que se sigan enarbolando banderas rojas y de las bocas salgan las más sublimes propuestas comunistas, no es otra cosa que pobres estrategias de un sistema paliatorio.

Acaso ¿se ha cumplido a cabalidad, en profundidad, el Proyecto Nacional Simón Bolívar, sus sietes líneas estratégicas y los cinco motores constituyentes, propuestos en la campaña presidencial?

No faltará quien alegue que el Presidente Chávez ha aceptado públicamente los errores que se han cometido, como muestra de gallardía y desprendimiento de todo autoritarismo, por aquello que es necesario inventar para no desaparecer como la antigua Unión Soviética, ya que no existe un manual como gobernar y hacer el socialismo. En honor a la verdad, es el único Presidente en la historia de Venezuela que le habla claro a su pueblo y acepta, con la misma intención que los reprime, los errores que se han cometido. Pero es que el Socialismo científico de Marx no es un dogma, en sus fundamentos nos explica científicamente e invita, lo que debemos hacer para alcanzar un verdadero Socialismo, mucho se comulga con las palabras, pero nada se hace en la práctica.

Una de las premisas que acuciaba e otrora los revolucionarios, era que el pueblo para transitar al socialismo debía ganar el poder, preferiblemente por las armas. Los sucesos como el Caracazo y las rebeliones militares dieron paso a la posibilidad democrática del poder constituyente en poder constituido con la llegada de Chávez; es así como aparecen los consejos comunales para darles ese poder. Pregunto ¿acaso es un poder absoluto sin condicionantes del gobierno? ¿Se le han traspasado el control de su economía en la gestión de sus presupuestos? ¿Se le han traspasados la gestión de los servicios? ¿Se ha minimizado la inherencia de las alcaldías? Los consejos comunales parecen destinados a morir como una delegación simbólica de la democracia representativa, en vez de ser el ejercicio efectivo y de participación real de todo el pueblo, en la decisión de sus asuntos básicos que le conciernen (político, social, económico, cultural, incluso en la construcción de sus leyes) Para que exista poder popular, los consejos comunales deben ser autónomos, desprendido de toda dependencia del Estado, y no ser limitados con normativas impuestas que lo condicionan.

Se aceptan los errores, pero no se cumple con el compromiso (como gobierno revolucionario) de aplicar las medidas radicales que obliga los estipulados Marxistas, ¿Cuáles?

Para mencionar algunas en orden de prioridades:

1.- Abolir la propiedad privada. No es la expropiación de una que otra empresa. Es la expropiación de todas las empresas que ejercen el monopolio de los medios de producción, de todo el aparato productivo (industrial y agrario)

2.- La medida anterior tiene que ser radical, acompañada de herramientas legales que le permitan a la clase obrera como colectivo organizado, gestionar absolutamente estos medios y para ello es necesario impulsar la Ley de los consejos socialistas de trabajadores y trabajadoras.

3.- Construcción de la conciencia crítica revolucionaria

4.- Consolidar el Bloque social revolucionario, sin supremacías de gobierno o partidista, con existencia de decisiones horizontales de los movimientos revolucionarios, condicionados bajo los criterios de las bases a través de sus asambleas.

5.- Establecimiento del poder dual.

6.- Ordenamiento Territorial Revolucionario

7.- Traspasar todo poder político, social, cultural, económico, a los colectivos organizados (consejos comunales)

8.- Afianzamiento de la Internacional Revolucionaria

9.- Implementación de la Economía Socialista



No se puede caer en la complicidad de que el proceso revolucionario hacia el socialismo, es lento y necesita que aparezcan condiciones históricas para que se implementen; eso estaría bien ante gobiernos de derecha, pero si mal no recuerdo, el gobierno actual es sinónimo de las más puras intenciones libertarias en la construcción de la mayor suma de felicidad posible para el pueblo venezolano; sin embargo y a pesar de nunca haber escuchado a un vocero gubernamental, defender la tesis que emancipa la dictadura proletaria sobre la burguesa, pretendo comprender que este gobierno es socialista y como tal (estando en el poder por el poder constituyente) no debería vacilar y dar cumplimiento a estas medidas transformadoras revolucionarias (no reformistas ni revisionistas) que nos llevaran a alcanzar un sistema socialista científico ( no un socialismo burgués a través del estado) transitorio al Comunismo, fin idóneo.

No culpo al Presidente Chávez, lo critico como pueblo para que rectifique su compromiso con el Marxismo (símil necesitado), la clase obrera, el campesino, estudiante, el pueblo en general, aun espera la transformación única según Marx. De no ser así, estaríamos ante un gobierno seudosocialista, por ende, continuación del sistema capitalista, y ante esta inquietud, cobra mayor fuerza la autocrítica respetuosa y dolorosa a mis camaradas, de no tener la arrogancia para desenmascarar una situación que engaña al pueblo en su propio nombre, por temor a ser considerados quinta columna o peor, de estar a punto de saltar la talanquera a la derecha. Mientras pasa el tiempo, la complicidad crece al punto de no poder desprendernos y fecunda una alienación; no temo al riesgo de ser criticado, prefiero equivocarme en mis aseveraciones, pues sería indicativo que el camino no se ha perdido. Sino, estaría dispuesto a seguir las decisiones de un partido (al que no pertenezco aun), como las tomadas en 1961 por el glorioso PCV.

Mis respetos.

"Cuando la Patria está en peligro, todo está permitido, excepto, no defenderla". José de San Martín

“Hasta la Victoria Siempre”


Ejs_66@hotmail.com


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Erwin José Sánchez


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