19 de enero de 2026.- A través del Decreto N° 5.207, publicado en la Gaceta Oficial Nº 43.292 del 9 de enero de 2026, el Ejecutivo Nacional exoneró del pago de varios impuestos a las importaciones y ventas nacionales de combustibles derivados de hidrocarburos, así como de insumos y aditivos para mejorar la calidad de la gasolina.
Beneficiarios y alcance de la exoneración
La medida beneficiará a las importaciones definitivas y ventas realizadas en el territorio nacional por:
El Estado directamente.
Empresas de su exclusiva propiedad.
Empresas mixtas con participación estatal y privada en cualquier proporción.
Empresas privadas.
La exoneración se aplica específicamente al Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto de Importación y la Tasa por Determinación del Régimen Aduanero. La base legal se encuentra en el artículo 58 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
Asimismo, el decreto extiende la exoneración a la obligación tributaria prevista en la Ley de Reforma Parcial del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras, bajo los mismos términos y condiciones establecidos.
Requisitos y procedimientos aduaneros
Para acceder al beneficio, los beneficiarios deberán presentar ante la oficina aduanera correspondiente, al momento de registrar la declaración, los siguientes recaudos:
Relación descriptiva de los bienes muebles corporales a importar.
Factura comercial emitida a nombre del órgano o ente encargado de la adquisición.
Oficio de exoneración del Impuesto de Importación y de la Tasa por Determinación del Régimen Aduanero, emitido por el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat).
La normativa establece que las importaciones definitivas «deben efectuarse por la misma oficina aduanera elegida por el beneficiario de la exoneración». Si el beneficiario requiere utilizar una aduana diferente, «deberá notificarlo a la oficina aduanera de ingreso».
Objetivo de la medida
Esta exoneración fiscal tiene como objetivo principal facilitar y abaratar el proceso de importación y comercialización de combustibles y sus aditivos, buscando garantizar el suministro en el mercado nacional y promover la mejora de la calidad de los combustibles, especialmente la gasolina. La medida se enmarca en los esfuerzos del Estado por mantener la estabilidad en el sector hidrocarburos.