A los líderes estudiantiles

El siglo XXI ha hablado con muchos ingenieros, economistas, médicos, arquitectos, científicos, educadores, vienen conversando desde el siglo XX, pero no están comprometidos en la solución de la pobreza ni en la solución ambiental para el futuro.

Al mirar hacia la primera mitad del siglo XXI, el transporte comercial esta a punto de hacerse en proyectiles balísticos, los productos químicos contribuirán al crecimiento de órganos y miembros, y la aparición de nuevas drogas elevara el nivel de inteligencia para que los mas de 7000 mil millones de seres humanos que habitamos la tierra retardemos el envejecimiento.

El futuro de la ciencia contempla la invasión a los océanos con fines comerciales y la exploración del espacio será un turismo selectivo, mientras tanto, el transporte en las ciudades, el planeamiento social y alimentario, el porvenir de la medicina y la genética con fines humanísticos, no solo comerciales, esta en veremos. Lo comercial es una carrera por la medalla de oro de las empresas del G8.

Igual que antes, nos quieren vender un nuevo mundo conservando los problemas del viejo, saltando la perspectiva de la historia humana, diapositiva subliminal que marca el cambio de una proyección ya programada con los cambios climáticos producidos por el calentamiento global las ventajas del futuro no son claras si las tecnologías y los profesionales no se apartan del capital y de la contaminación fósil. Eclipse de la voluntad y de la libertad humana, así la tecnología nos de un mundo de encantos fantásticos que, sin embargo no solucionan el más grave problema del mundo, la pobreza.

Algunos lideres estudiantiles afirman que no existe democracia para ellos en sus universidades, que su rebelión debe ser total dirigida a paralizar y voltear el liderazgo del gobierno. No se dan cuenta o eligen ignorarlo cuanta libertad se necesita para el insulto o cuanta libertad existe en otro país como los EEUU, en este momento o en cualquier otro momento de la historia.

El siglo XXI no es una fruta madura para el socialismo, a medida que avanzamos hacia la próxima década consideramos el ineludible enigma de todas las incógnitas que se nos presentan, en parte por la innecesaria duplicación del gobierno, en parte por la poca influencia de las universidades y de los estudiantes en la esfera social, y lo que es peor, esas maniobras para destruir el proceso, esconde, por la indolencia estudiantil demostrada, un engaño al pueblo. De esa manera, la eficiencia estatal y la libertad estudiantil están abrumados por la proliferación de agencias y grupos políticos de oposición que no permiten que ni el proceso ni el sistema estudiantil despeguen.

Resulta necesario reestructurar completamente las estructuras públicas y las universidades, no debemos temer esa re estructuración radical. No estamos obligados a alabar lo obsoleto, no necesitamos tantos derechos de los poderes, sino que los que existen se cumplan para que los que tengan prioridad como: la seguridad, el buen manejo económico y el trabajo se desarrollen, sin ellos el descontento seguirá, y para proveer estas condiciones no podemos suprimir las ambiciones ni condenar el éxito.

La libertad de la persona es fundamental para la libertad colectiva, porque nadie quiere renunciar a ninguna parte de los logros que apreciamos, hay que redirigirlo a la solidaridad como lo hicieron las revoluciones armadas, por las cuales se derramo sangre y vidas para evolucionar a las revoluciones en las urnas.

La revolución científica que muchos pedimos y que los estudiantes deben participar activamente, no es más que la sustitución de un conjunto de proposiciones llamados paradigmas, los cuales proporcionan problemas y soluciones “modelo”, o sea, el marcó dentro del cual trabaja la política y la ciencia. Fomentar una revolución científica significa romper con la tradición científica aceptada, eso es hacer revolución, escapar de nuestros paradigmas, debemos buscar pensadores originales desde las universidades y sacar provecho de ellos.

Sublevarse a la revolución siendo revolucionarios, atacando nuestros problemas de hoy y de mañana no es ir contra el proceso ni negar nuestra lealtad al presidente Chávez mientras rectifique lo que está mal; al contrario, es ayudarlo con nuestra herencia patriota, libertadora y revolucionaria por la que Venezuela es grande.


rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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