La UNESR, arraigada en el corazón del pueblo venezolano

El proceso educativo bolivariano y revolucionario venezolano debe enrumbarse hacia un cambio de paradigma. En primer término, se requiere continuar construyendo ese nuevo educador, o facilitador el cual, será un animador, un experto en la mayéutica, que permanentemente propondrá situaciones que tengan en cuenta el carácter holístico del ser humano: lo biológico, psicológico, social y espiritual; pues la neurociencia actual nos muestra la estrecha vinculación existente entre la inteligencia y la afectividad. En el mismo sentido, los nuevos discentes o participantes trabajarán en búsqueda del desarrollo pleno de sus potencialidades, del desarrollo de sus múltiples inteligencias, con un pensamiento divergente y encontrarán las soluciones a través de la información que se encuentra en todos los elementos del entorno. Recordando a Einstein, diríamos como él: "El arte más importante de un maestro es saber despertar en sus alumnos la alegría de conocer y crear". Un aspecto de gran importancia de la Educación que defendemos, y en lo cual la UNESR es ejemplo vivo, lo constituye el fomento de la cooperación mediante los proyectos comunitarios, el trabajo en equipo y las dinámicas de grupo; el esfuerzo por mantener nuestra esencia, luchar por ser auténticos, creativos, ser individuos con opinión, con ideas y objetivos claros, cultivar en nuestros estudiantes la autosuperación, el desarrollo de la creatividad y toma de decisiones, ocupándonos más del ser que del deber ser y del tener. Las consideraciones anteriores resultan congruentes con los postulados de una educación humanista como expresión del desarrollo humano, cual es la que propugna la UNESR. Como sabemos, la Educación Humanista es aquella en la cual todas las facetas del proceso de desarrollo humano dan un énfasis especial a las siguientes realidades: unicidad de cada ser humano, tendencia natural hacia su autorrealización, libertad y autodeterminación, integración de los aspectos cognoscitivos con el área afectiva, conciencia y apertura solidaria con los demás seres humanos, capacidad de originalidad y creatividad, jerarquía de valores y dignidad personales. En este orden de consideraciones, la comunidad Ueserrista del Núcleo San Juan de los Morros y de los colegas que realizamos la Maestría en Educación Robinsoniana, uno de los Proyectos en ejecución y bandera que rompe con el esquema tradicional de cursar estudios de cuarto Nivel y que da la oportunidad de desaprender y aprender nuevos saberes, que dan al traste en la conformación de ese nuevo educador que tanto requiere la sociedad venezolana, alzan sus voces que alertan del hecho que los modelos sociales y educativos que han guiado el desarrollo durante el último siglo están agotados. Surge entonces la necesidad de repensar el actual modelo; así como nuestros valores sociales colectivos. En consecuencia, emerge con fuerza la necesidad de articular un desarrollo sostenible, que no sólo contemple las cuestiones medioambientales, sino que integre también las cuestiones económicas, humanas, sociales y culturales con todo lo que ello implica. (Un Magister Robinsoniano con capacidades Polivalentes). Se comparten entonces las ideas según las cuales, el concepto de desarrollo no puede reducirse al crecimiento económico, o a la generación de riquezas per se, que si bien es absolutamente necesario, debe realizarse bajo parámetros nuevos que minimicen los efectos no deseados y contemplen otros aspectos fundamentales para el bienestar personal y social-colectivo.

En este sentido, aspectos tales como la igualdad, la equidad, la multiculturalidad, la inclusión, el respeto a la diversidad y la libertad emergen como bastiones de los indispensables paradigmas emergentes en educación. Articulado con lo precedente cabe destacar que Nuestra Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” es una de las principales instituciones que genera y difunde conocimiento y está en la base del desarrollo de las naciones. No obstante, nos encontramos en un momento singular de la historia de la humanidad, con problemas y retos comunes y multipolares que requieren de un planteamiento crítico sobre cuál es y cuál debería ser la aportación de la educación superior a la sociedad venezolana y Latinoamericana. Para ello hay que preguntarse, qué conocimiento generar y difundir para construir qué sociedad y cómo definen las nuestra universidad y el resto de las universidades venezolanas su rol en respuesta a esta nueva realidad. En la emergente sociedad del conocimiento, quizás uno de los retos más importantes se deriva de la comprensión misma del concepto de conocimiento. Es necesario romper con la hegemonía del pensamiento único que parece avanzar con rapidez en la sociedad globalizada. Estamos viendo como las fronteras entre disciplinas se desdibujan (transdisciplinariedad) y como necesitamos vincular distintas áreas de conocimiento, antes parceladas, para entender problemas complejos. (Complejidad).

Estamos ante la necesidad de volver a los modelos de comprensión de la realidad donde las áreas del saber se entrelazaban, en una visión holística de la realidad. También es importante considerar el valor social agregado de la educación superior. La contribución de la educación superior al desarrollo humano y social implica un cambio de paradigma que transite de un sistema que pone el énfasis en lo individual y competitivo para pasar a otro donde el énfasis sea puesto en lo colectivo y lo social. Estamos ante la necesidad de reinventar desde la educación superior una respuesta innovadora y socialmente comprometida que se anticipe y aporte valor para la transformación social. Como respuesta ante tales desafíos, la Universidad Nacional Experimental Simon Rodríguez, esta resignificando un modelo educativo visionario y emergente, repensando una universidad comprometida, pluricultural, independiente, inclusiva, plural, dialógica, abierta e integradora, vinculada a lo local, pero trabajando en redes globales, (con el apoyo de las tecnologías de información y comunicación) que contribuya al bien común colectivo desde la plena responsabilidad de servicio público y a la reconstrucción de la Republica, sobre las bases del ideario Bolivariano y Robinsoniano (árbol de las tres raíces). Como repitiese en más de una ocasión nuestro Presidente y líder Hugo Rafael Chávez Frías en pensamiento de nuestro epónimo “Simón Rodríguez”, “ O Inventamos o Erramos”.


liderprado_55@hotmail.com


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