Del Nuevo Currículo Bolivariano

De discusiones y debates se ha llenado el país en los últimos días. Palabras van, palabras vienen; sin embargo, la esterilidad de las opiniones emitidas por los voceros de la oposición cuando se refieren al nuevo currículo bolivariano, produce alergia. No dudamos que la intención de quienes se oponen a cualquier proyecto propuesto por el presidente Chávez, es simplemente torpedear programas integrales que benefician al pueblo. Sabemos que a la oposición venezolana no le importa el bienestar del colectivo pues su verdadero interés radica en retomar el gobierno para usufructuar las prebendas del poder. Las declaraciones dadas a los medios de comunicación por los “opinadores de oficio” no van más allá de afirmar que el nuevo currículo sólo busca adoctrinar a los estudiantes; que su sustento es el castro comunismo y que el eje fundamental es el militar. Quienes conocemos la propuesta curricular no nos sorprende el caradurismo de sindicalistas, padres, representantes, obispos, sacerdotes, profesionales y docentes que a pesar de desconocer el contenido del diseño, emiten opiniones sesgadas que buscan confundir a los venezolanos; simplemente no tienen argumentos válidos y por lo tanto se escudan en la coletilla del comunismo.

Según el Documento Base del nuevo diseño curricular “La visión de la educación bolivariana tiene su fundamento en la concepción del maestro Simón Rodríguez pues se concibe a la educación como un proceso colectivo e integrador y a la sociedad, como una escuela formadora de ciudadanos y ciudadanas”; esta afirmación nos permite conocer la intencionalidad del currículo que no es otra que formar a partir de la creación del conocimiento. Un pilar fundamental de nuevo currículo lo constituye la sistematización como técnica que facilita registrar de manera ordenada las experiencias vividas en nuestro quehacer diario y compartirlas con los demás. Asimismo, la sistematización nos permite analizar, interpretar, valorar, ordenar y construir desde las experiencias, los conocimientos que necesitan nuestros niños y niñas de acuerdo al ambiente donde se desenvuelven. Podemos afirmar que la sistematización en la educación bolivariana se constituye en una modalidad de investigación social que busca crear conocimientos a partir de la práctica educativa. Las imposiciones desde las cúpulas burocratizadas desaparecen para permitir al docente impulsar desde la práctica, la transformación de la realidad en beneficio de los colectivos. En la educación tradicional el docente es un simple peón cuya función está marcada por las directrices dictadas desde las élites educativas; el rol de investigador sólo está asignado a pequeños grupos pertenecientes a estatus privilegiados. El nuevo currículo bolivariano propone al docente asumir su papel de investigador, usar los conocimientos previos – teóricos científicos – para abordar las problemáticas que se le puedan presentar en el ámbito escolar y comunal y así buscar las soluciones viables a las dificultades. Son muchas las bondades que brinda el naciente diseño curricular, como ciudadanos estamos obligados a conocerlas y discutirlas pues permanecemos inmersos en vientos de cambios y de ellos depende el futuro de Venezuela.

aldebarantauro@gmail.com


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