Documento para el debate

Por una Corriente por el Poder Popular Estudiantil

La actual coyuntura que vive el país ha destapado diferentes debates dentro del movimiento estudiantil, hasta el mismo presidente Chávez ha esbozado algunas ideas, las cuales tiene cierta pertinencia con muchos de los planteamientos hechos a raíz del movimiento y la dinámica que se produjo con la toma de rectorado de la UCV en el 2001.

Sin duda alguna, que los últimos escenarios han traído consigo el análisis de la situación del movimiento estudiantil revolucionario, movimiento que se ha venido debilitando debido, a nuestro parecer, a la pérdida de autonomía, de iniciativa revolucionaria ante las situaciones políticas del entorno donde se desenvuelve las y los estudiantes revolucionarios.

El fracaso de la toma del rectorado, parece haber debilitado al histórico y combativo sector estudiantil, sin embargo hay que destacar las políticas de admisión de las universidades que han alejado a los sectores populares de las casas de estudio, lo que trae como consecuencia que el número de estudiantes combativos y revolucionarios se vea disminuido.

En estos momentos, no existe una direccionalidad dentro del efímero movimiento estudiantil, no hay agendas estratégicas, nos hemos dedicado ha participar en elecciones universitarias y ha ver como sobrevivimos como colectivos dentro de los claustros universitarios, igualmente hay colectivos que han terminado por asumir tareas revolucionarias lejos de la dinámica universitaria.

A pesar de esta situación, de la desarticulación, de la falta de debate estratégico y la presencia de la vieja cultura política, se ha planteado un momento importante para reconstruir un movimiento estudiantil con autonomía revolucionaria, con una visión estratégica y que afronte esta y las coyunturas que vendrán con la combatividad, creatividad y conciencia revolucionaria.

Necesario entonces, es comenzar desde nuestros propios esfuerzos por crear y/o recrear los espacios, las articulaciones, las subjetividades que nos permitan ir retomando la autonomía ante la perversión del tutelaje, del dinero, del prestigio y de la burocratización que ha tomado los espacios estudiantiles.

En ese sentido, se ha planteado desde el gobierno la creación de una comisión presidencial para el poder popular estudiantil. No podemos valorar este esfuerzo sin hacer algunos apuntes críticos sobre las diferentes políticas para la organización estudiantil que han sido emanadas desde el gobierno. En tal sentido, podemos citar organizaciones o instrumento que ha servido solo para fortalecer a corrientes del sector estudiantil, la cual se ve beneficiada a partir de los millones de bolívares que el estado les confía para la supuesta organización de las y los estudiante revolucionarios, sin embargo no hay logros reales que hallan cualificados en el movimiento estudiantil.

Asimismo, los instrumentos para la organización de las fuerzas estudiantiles que sobreviven del estado terminaron siendo ejecutores de las políticas del Gobierno, los que terminan cediendo la autonomía y las iniciativa a las esferas del poder constituido, quien administra para beneficios individuales o sectarios, para candidaturas o competencias entre alcaldes, gobernadores, diputados, etc.

De allí que, nos parece pertinente reafirmar nuestro imaginario colectivo, nuestra historia como corriente teórica, cultural e ideológica, a partir de retomar las viejas consignas del “Poder Popular Estudiantil”, con contenidos programáticos, los de las asambleas estudiantiles o ahora consejos de estudiantes, la formación sociopolítica, la comunicación alternativa, la investigación acción y la articulación con las diferentes expresiones del poder local (poder comunal). De la misma forma, entendemos la necesidad de reivindicar y asumir el aporte de las nuevas corrientes de estudiantes, del aporte determinante por ejemplo de las y los estudiantes de las Misiones, los cuales tienen otra perspectiva a partir de su otra dinámica, su otro ámbito.

Ahora bien, se nos presenta una nueva oportunidad, después de aquel marzo del 2001, propicia para el rearme del movimiento estudiantil, creemos en la articulación de los que luchan por la autonomía de los estudiantes revolucionarios, de las agendas alternativas a las del tutelaje. Es por eso, que nos proponemos la articulación de la Corriente por el Poder Popular Estudiantil.

Esta corriente, no es más que la articulación de los esfuerzos de los colectivos afines desde el punto de vista político, cultural e ideológico, sin ataduras dogmáticas, orgánicas y politiqueras o caudillistas, más bien con una visión orgánica alternativa, de articulación de los esfuerzos, de espacios para el encuentro, para la programación y la construcción de nuestras propias agendas, para la unidad de las y los que luchan.

En tal sentido, no hablamos de ningún tipo de aparato, hablamos de redes, de horizontalidad, de debate, de acumulación de fuerza ante el tutelaje y el aprovechamiento del poder constituidos de la plusvalía política que generamos los estudiantes, las comunidades, las y los que luchan.

De igual forma, Proponemos dos misiones dentro del debate nacional sobre las universidades y el sector estudiantil:

1. Constituyente Popular Universitaria: Como parte de la reactivación del Proceso Popular Constituyente, materializado en Mesas Constituyentes, las cuales son espacios para el debate y el diálogo constituyente de los sectores populares dentro y fuera de las Universidades, basados en la revisión de la universidad que tenemos y la proyección de la universidad que queremos, debates y planteamientos que deben ser sistematizado con el fin de configurar un Proyecto de Universidad de, para y por las y los Venezolanos.

2. Poder Popular Estudiantil: Síntesis de los esfuerzos transformadores de las y los estudiantes, para el ejercicio real de la participación protagónica en el diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación de planes y políticas dirigidas al sector estudiantil, bajo las premisas de la Democracia de la Calle o Democracia Revolucionaria (elección directa de todos los cargos, rendición de cuentas, revocatoria del mandato, delegación funcional, rotación en los cargos, libre juego de las ideas, democracia del saber). Esta propuesta se materializa en los Consejos Estudiantiles, órganos del poder popular, al igual que los Consejos Comunales, los CTU, los Medios Comunitarios, los cuales son instrumentos del pueblo, de su autonomía, para el ejercicio de la participación en la construcción de una sociedad justa, libre y solidaria.

Alrededor de estas dos Misiones, existen varios escenarios para el trabajo revolucionario de las y los estudiantes, como el papel de los mismos en el Tercer Motor: Moral y Luces, las Luchas Reivindicativas cotidianas del sector estudiantil, la solidaridad con el resto de las y los que luchan, así como la solidaridad y la lucha nuestramericana. Estos serán parte también del ejercicio revolucionario que está presente dentro de esta propuesta de lucha.

Por una Corriente Autónoma, Combativa , Creativa y Socialista

Por la Constituyente Popular Universitaria

Construyendo el Poder Popular Estudiantil

Construyamos la Corriente por el Poder Popular Estudiantil




Equipo Propulsor de la Corriente por el Poder Popular Estudiantil

Para comunicarse:

0416-2582189 (Edduar Mendoza)
0416-1537597 (Jesús Silva)

0416-2517568 (Carlos Vargas)

0414-5538142 (Jair Lugo)



E mail: saluzyrebeldía@gmail.com

kalleklara@hotmail.com


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Jesús Silva

Doctor en Derecho Constitucional. Abogado penalista. Escritor marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en UCV. http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

 jesussilva2001@gmail.com      @Jesus_Silva_R

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