Radiografía de la UCV (XX)

Uno de mis asiduos lectores, estimado profesor de la Universidad Central de Venezuela, me comentó, he leído tus artículos y me pregunto si la universidad debe ser apolítica.

La Ley de Universidades vigente, de alguna manera en su articulado y particularmente algunos a los que me referiré en esta reflexión, determinan el fin de una institución como la universidad.

Y en su articulado, lo más alejado, es el apoliticismo, por el contrario, se extrae de su espíritu propósito y razón, una política en el buen sentido de la palabra, no partidista y encaminada desde su alto nivel a servir de orientadora a toda la sociedad.

Cinco artículos a mi entender, resumen el propósito y fin de la Universidad, como creadora de doctrinas orientadoras es decir, líneas políticas de acción:

Artículo 2

"Las Universidades son instituciones al servicio de la Nación y a ellas corresponde colaborar en la orientación de la vida del país mediante su contribución doctrinaria en el esclarecimiento de los problemas nacionales".

Este artículo, es emblemático al respecto. "Colaborar en la orientación de la vida del país, mediante su contribución doctrinaria al esclarecimiento de problemas nacionales"

Valga la repetición de parte de él, para significar la importancia que la Ley le asigna a la Universidad. Pero para ello es indispensable que Universidad y país, tengan unidad de propósitos, no se puede concebir que la universidad vaya un camino y el país por otro. Tampoco es posible que se aísle a la universidad, como una especie de fortaleza independiente al margen del país, que es su ámbito de actuación.

Por el contrario, si Ud., aprecia en su conjunto a la Universidad, verá que por intermedio de sus Facultades y diversidad de Escuelas, prácticamente se abarcan todas las área del saber, desde la Humanidades, las distintas disciplinas del campo científico, pasando por lo cultural, la extensión y la investigación aplicada y pura. Desde allí, precisamente se podría dar grandes aportes al país y presentar proyectos a los gobiernos de turno, todo en función del esclarecimiento de los problemas nacionales y la propuesta de planes concretos para abordar problemas en diferentes áreas de la vida nacional. Pero lamentablemente eso es lo que menos se hace, porque al partidizar la universidad, se ve al país como un enemigo y en consecuencia, lo que menos se busca en colaborar.

Presentar proyectos de cómo mejorar el tema por ejemplo de la vivienda, de la agricultura y la ganadería, de la planificación en general, de los planes nacionales de salud, política comunicacional, de los servicios públicos etc. serían algunos ejemplos de esa contribución.

Artículo 3

"Las Universidades deben realizar una función rectora en la educación, la cultura y la ciencia. Para cumplir esta misión, sus actividades se dirigirán a crear, asimilar y difundir el saber mediante la investigación y la enseñanza; a completar la formación integral iniciada en los ciclos educacionales anteriores, y a formar los equipos profesionales y técnicos que necesita la Nación para su desarrollo y progreso".

Cuantos buenos investigadores tienen nuestras universidades, algunos, incluso galardonados internacionalmente y otros, prestando servicio fuera de su país, por diferentes razones. Pero para cumplir con este fin, se necesita de equipos rectorales que entiendan este binomio indisoluble debe constituir la Universidad-País, para que de allí se impartan líneas políticas, líneas de acción que permitan completar esa formación integral de la que habla la ley y formar los profesionales y técnicos que necesita la Nación para su desarrollo integral.

Pero si la universidad se aísla, se partidiza, y ve al país como su enemigo y al gobierno como un adversario, este propósito no puede cumplirse y por el contrario el esfuerzo investigativo se pierde, no se pone en función de los intereses nacionales, la universidad no se revisa así misma, para estar en sintonía con él país, para cumplir con esos fines y en la práctica hay todo un esfuerzo en vano, perdido, ineficiente.

Artículo 4

"La enseñanza universitaria se inspirará en un definido espíritu de democracia, de justicia social y de solidaridad humana, y estará abierta a todas las corrientes del pensamiento universal, las cuales se expondrán y analizarán de manera rigurosamente científica".

Modal, este artículo, porque toca un aspecto político importante, la concepción democrática en la conducción de la universidad. Pero qué ejemplo de democracia pueda dar una institución, que no renueva sus autoridades, que deja caducar la esencia su sistema interno democrático como lo son su Claustro, las Asambleas. Donde el tiempo se encarga de alejar de sus cargos a sus directivos Decanos, Autoridades centrales, Directores de Escuelas e Institutos, bien sea por desaparición física o por aburrimiento y no se hacen elecciones para sustituirlos, ni renovarlos, sino, que se designan digitalmente, léase a dedo, por amiguismo, por el afán de mantener capillas académicas que luego son orientadas a clientelar a los profesores y estudiantes para elecciones futuras, si se dan.

Artículo 5

"La finalidad de la Universidad, tal como se define en los artículos anteriores, es una en toda la Nación. Dentro de este concepto se atenderá a las necesidades del medio donde cada Universidad funciones y se respetará la libertad de iniciativa de cada institución".

Conclusivo, este artículo, en cuanto a finalidades se refiere y reafirma, el espíritu de colaboración, que hemos comentado y que debe haber entre la Universidad y el País.

Y el Artículo 6,

Agrega: "Atenderá las necesidades del medio donde cada Universidad funciona"

Más claro no puede ser un articulado, y si lo contrastamos con la realidad, con el entorno, donde se desarrollan, observamos, que las universidades se han aislado del ámbito donde se desarrollan, y esto es una concepción errada, que contradice la propia Ley que las rige. Es una Concepción divorciada, en general, de los fines que debe atender una institución como la Universidad. En conclusión aislar a la Universidad del País, es una política errada, pensar que la Autonomía, es un estado de Independencia, es una concepción errada y anacrónica y esas prácticas traen las consecuencias que ya la estamos viendo y de alguna manera he tratado de explicarla en la serie de artículos que he titulado, Radiografía de la UCV, sin tratar de extrapolar el análisis a otras instituciones, donde sus comunidades tendrán una apreciación más correcta de lo que está sucediendo en su propio campus. Concebir la Autonomía como un Estado dentro de otro estado, sólo lleva y eso es lo que apreciamos que se ponga la Universidad en función de intereses personales, de capillas académicas, de intereses político-partidistas, desvirtuando el objetivo fundamental de la institución como una comunidad de intereses espirituales en búsqueda de la Verdad.


 



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Jesús Sotillo Bolívar

Docente en la UCV

 jesussotillo45@gmail.com

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