Radiografia de la UCV (XII)

Ya para los años sesenta durante el desarrollo de la Renovación Universitaria, era casi unánime el diagnóstico sobre el Claustro Universitario, lo menos que se afirmaba era que estaba esclerosado. Una especie de parlamento con representación política diversa, sólo era utilizada para la elección de las autoridades centrales universitarias.

Cuando se acercaban las elecciones universitarias, se ponía en marcha el clientelismo, la búsqueda de los votos por los pre candidatos, ofreciendo villas y castillos, conformado con promesas para obtener los votos necesarios que permitieran alcanzar las sillas de las máximas autoridades.

Nunca se convocaba para debatir sobre los temas emblemáticos y puntuales de las instituciones universitarias. En el caso de la UCV, que no ocupa en estos análisis, su parálisis era notoria. Ahora, con las autoridades actuales desapareció, porque ni siquiera para una de sus funciones establecidas por Ley, como es la renovación de las Autoridades, es convocado.

Así que el panorama que nos presenta la Universidad Central de Venezuela, es verdaderamente dramático. Autoridades que no convocan elecciones para perpetuarse en un mandato discapacitado, porque incluso, el Vicerrector Administrativo renunció, realizando denuncias que no fueron investigados a lo interno ni por ninguna institución nacional y un Claustro inexistente, donde no se sabe ni cuantos todavía lo componen, ya que hay profesores ya fallecidos, otros jubilados, representación estudiantil ya egresada o en desbandada, todo un caos que no se sabe con qué parches será reconstruido para rescatar la institucionalidad.

Los representantes a los Consejos de Escuela han caducado en sus mandatos, no se sabe cuántos realmente están estructurados, Los Directores de Escuela que renuncian son sustituidos a dedo al igual que los Decanos, sin ninguna consulta ni consenso con sus comunidades respectivas. Hay renuncias que son permanentes y que ameritan de acuerdo a la Ley, ser sustituidos en sus cargos mediante elecciones debidamente convocadas, pero en la práctica los que se incorporan por estas ausencias, son designados a dedo sin informar en qué criterios se basaron para tales escogencias.

Las Asambleas de Facultad van por el mismo camino, ni se sabe cuántos miembros quedas en las diferentes facultades universitarias, sus funciones han sido sustituidas por la voluntad de las autoridades centrales. La representación estudiantil que debe estar integrada a ellas prácticamente ha desaparecido.

Toda esa infraestructura en la cual se basa el mandato y liderazgo universitario, denominado Co-gobierno, de acuerdo a la Ley, está deteriorada. La ilegalidad es lo que prevalece en el recinto de las universidades. "Autoridades" conduciendo instituciones y dependencias sobre las cuales ya no tienen ninguna representatividad, porque sus períodos legales respectivos ya están vencidos y no se convocan nuevos procesos electorales para renovarlos.

¿Y qué papel juega la Comisión Electoral?, que de acuerdo a la Ley es el organismo encargado de convocar en los lapsos legales los procesos electorales para la sustitución democrática y participativa de la autoridades universitarias. Hasta ahora ninguno, ni siquiera se pronuncian cuando sectores de la comunidad universitarias a través de artículos de prensa o por medio de entrevistas en diferentes medios han solicitado la renovación urgente de las Autoridades Ucevistas.

La Comisión Electoral se ha convertido en un ente parcializado, paralizado, quizás también por la empatía política con las actuales autoridades ucevistas, al punto que ya hay sectores en la UCV que han planteado, convocar al margen de la Comisión Electoral, comicios, para sustituir el periclitado mandato rectoral que lleva más de dos períodos sin renovación y ni siquiera asomo de voluntad alguna para querer convocar elecciones a toda la comunidad ucevista. Si hay un término que prevalece hoy en los predios de la UCV y de las universidades en general, es el de la ilegalidad, autoridades ilegítimas que se aferran a sus cargos para sus propios beneficios personales y políticos.

Las representaciones de los egresados al Claustro, a las Asambleas, a los Consejos de Facultad y a otras instancias donde son requeridas, ya carecen de legitimidad y en la mayoría de los casos no se sabe, si todavía existe tal representatividad o termina siendo absorbida también por las autoridades centrales.

Vemos entonces, como toda la institucionalidad del Cogobierno y Académica de la UCV y quizás también de otras universidades, están en franco deterioro y esto afecta a toda la vida universitaria en todos los órdenes, incluyendo el área administrativa, que abordaremos también en su oportunidad.

De allí que la tarea, a enfrentar, por las nuevas generaciones de universitarios es tan urgente, como ardua, y ojala se tomen las previsiones del caso para que no continúe esta debacle de la cual también se resiente la investigación científica y el sistema educativo nacional en todos sus niveles. La iniciativa del Gobierno nacional, de acometer el rescate físico y estructural del campus ucevista, que consideramos plausible, es apenas el comienzo, de la reestructuración a fondo de todo el ámbito, Académico, docente, investigativo, que agoniza. Es decir, una extensa y profunda Renovación de toda la Universidad.



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Jesús Sotillo Bolívar

Docente en la UCV

 jesussotillo45@gmail.com

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