Pocos estudiantes y sus inesperadas consecuencias

"La gente exitosa estudia para ganar conocimientos, no para ganar carreras" : Udayveer Singh

¿Necesitas un poco de inspiración extra para afrontar el año académico que acaba de comenzar?

La adaptación a la vida universitaria no siempre es tan sencilla y puede tomar un buen tiempo. Si a pocos días de empezar las clases aún sientes que eres un extraño, no te preocupes; todo se irá acomodando a medida que pasen las semanas.

La crisis económica y política, la emigración con que atraviesa el país actualmente ha incidido en la poca participación de estudiantes en las aulas y esto tendrá sus inesperadas consecuencias. Igualmente el bajo salario asignado a los facilitadores y la hiperinflación terminan por complicar las cosas.

Cuando los profesores plantean los problemas que aquejan el buen desarrollo de las actividades académicas, tales como la falta de laboratorios, de transporte, de comedor estudiantil, la no formación permanente del docente, la escasez de estudiantes, la no entrega de marcadores al profesor, la no disponibilidad de fotocopias para la elaboración de exámenes, la eterna incapacidad de funcionamiento de la unidad de control de estudios, entre otros; la respuesta de la dirigencia universitaria no puede ser: esta es la universidad que ustedes escogieron para trabajar.

Por si hay lectores despistados, recordemos que hay ahora menos estudiantes en cada aula y bastantes menos profesores en cada centro de estudios. Aunque es difícil de disponer de datos precisos podríamos acordar una disminución sustantiva de actores en el aula de clase y en las instituciones académicas. El ecosistema ha cambiado mucho y hemos entrado en un engranaje degradante.

"Nuestra mayor debilidad reside en rendirnos. La forma más segura de tener éxito es intentarlo una vez más": Thomas A. Edison

CLASES PERSONALIZADAS

Hay que sacarle ventaja a una clase con pocos estudiantes, ya que significa una educación más personalizada, con mejoras en el comportamiento y el aprendizaje. Esto lo puede realizar el profesor junto con sus estudiantes. Pero la universidad debe comprometerse a invertir y apoyar para completar el proceso de enseñanza - aprendizaje con más logística; de lo contrario los objetivos serán escasos y probablemente no se alcanzarán.

En todo el sistema educativo, aulas con menos alumnos representan menor productividad, lo que a su vez significa costos más altos para el estado. Un análisis más completo sobre su impacto muestra consecuencias inesperadas: a menudo puede implicar una menor remuneración para los docentes y no hay mucha evidencia de que ofrezca buenos resultados para los estudiantes.

Si la universidad no hace el esfuerzo apropiado, se convertirá en una pérdida de dinero y tiempo.

Los sueldos de los docentes representan una parte importante del gasto universitario y cualquier medida que vaya a aumentar el número de docentes seguidamente tendrá un impacto en el presupuesto de la nación.

Si los salarios de los profesores no son competitivos, habrá problemas de reclutamiento, y el riesgo de que los docentes dejen la profesión para buscar trabajos mejor compensados. Y esto es lo que está ocurriendo.

Existe una triada en el ecosistema educativo: estudiantes, profesores y universidades. Si situamos esta triada en el centro de gravedad, algo va mal.

La educación tiene un peligro casi invisible: la paralización deslumbrada por lo mal que estamos. Descalificar sin analizar es injusto y analizar sin proponer alternativas, es estéril.

Hay que darle mayor atención y bienestar a los estudiantes: transporte, comedor, becas, asistencia estudiantil y menos trabas disciplinarias y reglamentarias; mayor fluidez en el desenvolvimiento en la carrera escogida.

A los profesores mejor remuneración económica y social para satisfacer sus necesidades mínimas y de su familia; atención académica para su mejor desenvolvimiento; mayor integración con las autoridades y más formación docente para un rendimiento más eficaz en las áreas prioritarias. Mayor responsabilidad para con los estudiantes.

A las universidades asignarles los recursos adecuados para su mejor desenvolvimiento, mayor formación técnica, académica y política a su dirigencia para el cumplimiento de las metas de la educación; mayor productividad económica, científica y mayor y mejor formación de recursos humanos que el país necesita. Mayor solidaridad con sus docentes; incluirlos en todos los programas sociales sin egoísmo y sin mezquindad.

"Si escuchas una voz dentro de ti que dice "no puedes pintar", entonces pinta, y la voz será silenciada": Vicent Van Gogh






 



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Héctor Yi Durán

Ing. Luchador Social

 hectoryi@gmail.com

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