La ciudad desde una mirada educativa

Hasta hace poco tiempo, el marco socializador de la actividad educativa fue sin duda ese lugar cerrado que era la escuela, distante de su realidad de su entorno y, en el caso de los adultos el eje socializador lo constituía su centro laboral; hoy desde una perspectiva sistémica e integral “la educación transciende los confines geográficos del recinto escolar y el aprendizaje es un proceso continuo” y para toda la vida de acuerdo a las Líneas Estratégicas en el marco del proceso curricular venezolano.

Hoy el marco socializador de la actividad educativa dentro del paradigma educativo de la educación Bolivariana, según el cual “ la escuela se erige entonces en un centro del quehacer teórico practico, integrado a las características sociales, culturales y reales del entorno” y el Currículo Nacional Bolivariano tiene entre otras finalidades, la de formar una conciencia que le permita al educando aprender de su entorno, de allí que se deriva que el entorno en su sentido mas amplio, en el cual la ciudad y sus habitantes tienen un extraordinario potencial a cumplir en el hecho educativo, abarcando lo que puede denominarse todas las tipologías educativas como la formal, informal, escolar, con una gran cantidad de contenidos que envuelve conocimientos, experiencias y sensibilidades, procedimientos normas y valores.

Si partimos de la premisa de que la ciudad y su entorno, son espacios educativos se hace necesario el pensar la ciudad que queremos desde el ámbito educativo, pues la educación ha adquirido una especial relevancia mas allá de lo que era habitual, y ciertamente la educación del siglo XXI esta enrumbada definitivamente mas allá de las aulas, mas hacia afuera de su lugar físico, superando el concepto meramente económico y mercantilista de la educación para llegar a la educación como desarrollo humano integral, el cual además de ser el norte estratégico en que se mueve la actual política publica educativa, que al mismo tiempo de promover el desarrollo de capacidades cognoscitivas, nos permita como ciudadanos asumir el reto del siglo XXI de aprender a convivir; siendo este ultimo uno de los pilares de la educación bolivariana que además de convivir conlleva el aprender a participar.(LOE-2009, Art. 15: numeral 2).

Dentro del planteamiento de la construcción del socialismo del siglo XXI, que además de ser un nuevo modelo socioeconómico que transforme de raíz las relaciones de poder, las instituciones sociales, los vínculos con los demás, las reglas éticas, las actitudes hacia el entorno natural, es necesario asumir un cambio en las relaciones entre los habitantes de una comunidad donde se privilegien los valores comunitarios y, esto debe darse ya no solo a través de la educación y su estructura educativa, sino que debe incorporar las diversas actividades ciudadanas, el equipamiento cultural de la ciudad, las vivencias educativas no planeadas pedagógicamente, las cuales tiene un gran componente educativo, es decir hacer de la ciudad un entorno educativo, recordando que hoy en día el grado de educabilidad de una ciudad, su potencial educativo no solo son indicadores del mismo el numero de escuelas que contiene , sino también deben incorporar otras instituciones y medios que generan formación, lo cual debe de analizarse para ver su integración y del como se armonizan dichos agentes educativos, de allí que cuando se habla de la ciudad como agente educativo se quiere manifestar el lograr constituir un ambiente ciudadano educativo, donde la escuela a su vez sea el elemento de la educación formal y de animación de nueva ciudadanía.

Del mismo modo, se afirma que la ciudad que además de ocuparse de la prestación de los servicios, debe también ejercer intencionalmente una función cuyo objetivo sea la formación por y para un nueva ciudadanía compenetrada y con sentido de pertenencia que responda a las demandas educativas de una sociedad en plena transformación, que estimule la superación de las incompetencias de carácter personal pero que se transmutan en carencias sociales en lo que significa ser ciudadano, en ese sentido la Sociedad y el Estado como corresponsables en el proceso de educación ciudadana deben ejercer un “rol pedagógico liberador para la formación de una nueva ciudadanía con responsabilidad social”.(LOE. Art 17 y 18).

En ese mismo sentido, también es importante afirmar que otra dimensión de la ciudad, como espacio abierto que permite aprender de ella, a sabiendas de que la ciudad informalmente educa y en ella se puede aprender su cultura, sus costumbres, su historia y civismo, pero también puede ser un espacio para la contraeducacion, si es un lugar que genera agresividad, marginación, insensibilidad, consumismo desmesurado, indiferencia; en esa dimensión entrarían las actitudes de los ciudadanos, los espacios de la ciudad y los encuentros entre los ciudadanos; en ese sentido el plan de la Patria plantea dentro de sus objetivos la “ promoción de territorios sociales que fortalezcan la convivencia solidaria y la seguridad ciudadana en lo cotidiano de la vida familiar y comunal, así como la liberación frente a riesgos controlables” ( Objetivo 2.2..2 .19).

La otra dimensión a considerar, en esa relación educación y ciudad, es considerar a la ciudad como un gran libro abierto, aprender de la ciudad, que lleva a considerar a la ciudad como un gran contenido de educación, donde se aprende aquello que nos es útil y necesario para la vida cotidiana, aprender la nueva ciudadanía convirtiendo a la ciudad en un espacio de educación permanente para aprender a participar en una estrategia de auto aprendizaje, se trata de aprender a leerla críticamente, aprender que es un sistema dinámico en continua evolución y entender que podemos participar en esa construcción.

Como consecuencia de lo expresado anteriormente, si queremos lograr la formación de una nueva ciudadanía, un nuevo republicano, indudablemente, que solo desde la escuela no solo no es posible, ya que el ejemplo de la actual vida escolar entra en contradicción con la cotidianidad de la calle, de allí que se requiera buscar espacios reales y concretos donde la escuela pueda imbricarse en la ciudad, que sus proyectos tengan carácter vinculante y el respaldo de los alcaldes y del gobierno municipal, de allí que sea relevante el que el municipio junto a las instituciones educativas ubicadas en su ámbito geográfico sean capaces de crear un sistema de difusión del conocimiento que se genera en la escuela y en el municipio como parte de su política educativa dentro del nuevo Estado Docente concebido y respaldado en la Ley Orgánica de Educación.

Así mismo, desde esta óptica, se plantea que para pensar la ciudad en términos educativos se debe identificar y comprender las lógicas y prácticas educativas propias de la ciudad y el gobierno municipal de la ciudad debe hacer el espacio en el cual la escuela logre integrar el resultado de su trabajo, de sus proyectos aprovechando las potencialidades del entorno social y comunitario.

Estas reflexiones encierran una voluntad de cambio consustanciadas con la ideología del socialismo pues considerar el entorno urbano o rural como un conjunto de oportunidades educativas para sus ciudadanos es un propuesta ideológica, así como el concebir la ciudad, como un espacio en el que las relaciones interpersonales y la interacción de las personas con el medio sea motivo de aprendizaje conjuga una expresión preñada de ideología, que conjuntamente con promover los espacios integradores de la educación con la ciudad coadyuven junto al nuevo sistema de valores del eco socialismo hacerlo realidad en la praxis social.

PROPUESTAS:

Educar para convertir a Mérida en una ciudad sostenible y sustentable que promueva un ecosistema urbano integrado que mejore la calidad de vida de la ciudadanía.

Educar en un concepto de ciudadanía participativa y activa, animada por actitudes solidarias que promuevan la cohesión y la justicia social.

Asegurar la formación permanente de la ciudadanía mediante el desarrollo de itinerarios educativos y de iniciativas innovadoras.

Promover una ciudadanía culturalmente activa, crítica y un uso creativo del patrimonio cultural, monumental y artístico de la ciudad.

Construir una red educativa ciudadana que se plantee los retos de la educación actuando de manera intencional y articulada.

Referencias:

Chávez, Hugo. El Plan de la Patria: Gestión Bolivariana Socialista 2031-2019.

Delors, J (coord.)1996. La Educación encierra un tesoro. Madrid: Santillana/UNESCO.

Diez, R (2003). “Educación para el siglo XXI”. En: M. L. Amigo; M. Cuenca (edit.) Humanismo y Valores. Bilbao: Universidad d Deusto.

Ley Orgánica de Educación. 2009.

Ministerio del Poder Popular Para la Educación. (2011). Líneas estratégicas en el marco del proceso curricular venezolano.

Morín, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Barcelona. Paida.


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Heriberto Rivera


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