Con la verdad ni ofendo ni temo-Parte V

Tenemos los dias contados...2010 - 2012

Mientras el comandante presidente le implora a los ministros que pateen la calle el camarada edgardo Ramirez se va pal hotel Alba Caracas, será que oyo mal ? siga así edgardito que va bien

a continuación reenvio un doc. para el recuerdo y por siacaso las 3R+R+R 

MUCHAS HISTORIAS Y UNA REALIDAD: LA UNIVERSIDAD QUE NO FUÈ

Una universidad revolucionaria no puede sino ser democrática, al servicio del pueblo y abierta al pueblo, no puede sino ser popular[1] 

 Quienes elaboramos el presente documento somos integrantes de la 1ra cohorte del Programa Nacional de Formación de Educador@s de la Universidad Bolivariana-Misión Sucre  en el Estado Aragua.

 Constituimos un grupo de personas  de extracción popular con compromisos laborales o desemplead@ con compromisos  familiares, con distintas experiencias y   saberes, en fin, somos diversos y en esas condiciones nos    incorporamos a la Universidad en busca  de respuestas para nuestros proyectos individuales y colectivos a través del conocimiento. Nuestro egreso está previsto para  Marzo del 2008 y  hemos querido dejar este documento crítico, porque sentimos un compromiso moral y político con quienes continúan en los procesos de formación en las otras cohortes. Es otro intento por dar a conocer nuestros planteamientos y aportes para que se redimensione el programa hacia el rescate de la propuesta educativa que supone la UBV-Misión Sucre. Que no se entienda que porque nos vamos, ya como  egresados o decepcionad@s, nos atrevemos a ser críticos. En otras oportunidades hemos tratado que se nos escuche aunque sin éxito  y además pretendemos continuar vinculados a la Universidad en calidad de egresados.

MUCHAS HISTORIAS 

  Iniciamos nuestros estudios en el año 2004 con el diseño curricular del Programa Nacional de Formación de Educador@s de la Misión Sucre desarrollado por el sociólogo Eduardo Leal Chacón, basado en los postulados de Desaprender…Aprender a Aprender… Aprender Haciendo[2] y soportado en la metodología de los proyectos de aprendizaje. Quienes veníamos a tumbos y a rastras por el sistema educativo cuarto-republicano y en contraposición habíamos definido el sistema educativo que necesitábamos, o por lo menos identificado el que no nos servía, apreciamos esta oferta educativa y sentíamos que habíamos despertado dentro de nuestro sueño de formación integral  como docente a través de  la investigación social.

En esos tiempos escuchamos del compañero Presidente de la República:

Esa Misión Sucre tiene que interconectarse con su entorno, con lo que está pasando más allá del aula, donde están los niños de la calle, eso tiene que ser un problema de la Misión Sucre: donde están los problemas, vamos a hacer un análisis aquí, los problemas más graves que están aquí en nuestro entorno.[3] Luego conocimos el documento que define la Misión y coincidimos con conceptos y criterios tales como:

· “La educación superior no es solamente un asunto de carreras, títulos y grados. Es centralmente una instancia de participación en el conocimiento … 

· Se trata de que la educación superior se constituya como un espacio… donde se universalice la oferta académica en los municipios, se cree nuevas modalidades de estudios y se flexibilicen los currícula y se reconozcan las competencias de las personas

· Concebida así la Misión Sucre se despliega de acuerdo a las siguientes directrices básicas. Movilización Social: Se trata de generar la incorporación activa y protagónica de todos los sectores implicados independientemente de su edad, con una visión positiva de la educación, que es reconocida como forma de participación en el conocimientoque implica la transferencia de poder a los ciudadanos en términos reales. Diferenciación en las trayectorias formativas: se busca adecuar las trayectorias formativas a las características y necesidades educativas de los participantes, lo cual implica el reconocimiento y valoración de competencias, conocimientos y experticias que todos l@s bachilleres han desarrollado previo a su ingreso a la educación superior(es consideración de nuestra parte de que si asumimos la educación universitaria como educación superior es obvio que entonces habría quienes son inferiores es así como caracteriza el capitalismo y su burguesía a quienes no accedan a esas estructuras que por supuesto reproducen el modelo capitalista es decir el pueblo, por tanto en virtud de creer y pensar el sistema educativo como un continuo humano nos consideramos estudiantes de educación universitaria mas no superior ) . Construcción de ciudadanía: en el terreno de los valores estamos en la construcción de la ciudadanía, democratizando el saber, desarrollando la soberanía cognitiva en la lucha contra la jerarquía y monopolio del saber, siendo parte constitutiva de una nueva cultura política. Pero esta soberanía política no se puede ejercer plenamente sin soberanía cognitiva, es decir, pensar con cabeza propia, ser constructores de nuestros saberes. La municipalización. Por municipalización entendemos un proceso que haga posible que los estudios universitarios estén indefectiblemente vinculados al contexto socio-cultural en el que se realiza la práctica educativa. Por ello, la educación universitaria debe tener: pertinencia socio-cultural. Una educación orientada hacia los contextos, problemáticas y cultura regional y local. (A manera de ejemplo, puede señalarse que, a partir del método de proyectos y de solución de problemas, desde la cotidianidad del estudiante, y su vinculación a su contexto sociocultural y geográfico, proponer ejercicios, investigaciones de diversa índole, trabajos de campo, excursiones y visitas guiadas; fomentando simultáneamente el arraigo y el amor por lo propio. Véase a Carlos Lanz : Teoría critica y currículo: Contribución al desarrollo curricular del PEN. Clemente Editores; 2002)

· Objetivos generales: Promover la reflexión, discusión, concepción e implantación de nuevos modelos educativos universitarios, con base en los imperativos de la democracia participativa y protagónica, el diálogo con los actores involucrados teniendo como referencia fundamental el proceso histórico, social, político y económico que vivimos

· Objetivos Específicos: Propiciar el desarrollo de un currículum abierto, flexible, dinámico e innovador que permita desarrollar e innovar planes y programas de estudio, metodologías y recursos para el aprendizaje”.

Para ese tiempo se nos explicó que el Programa Nacional de Formación de Educadores (PNFE) en el Estado Aragua era producto de un esfuerzo conjunto de la Universidad Simón Rodríguez, Misión Sucre y Universidad Bolivariana según un convenio, pero el 16 de Agosto 2005 el Viceministro de Políticas Académicas Andrés Eloy Ruiz y rector encargado de la UBV, en correspondencia con la disposición del Ministro Samuel Moncada, decidió adscribir dicho Programa a la Universidad Bolivariana. Con esta actuación destrozaron el Programa de Formación de educadores y gestaron el adefesio que hoy sufrimos.

  Este hecho se realizó sin que  nada se nos consultara y mucho menos se nos comunicara, lo que llegamos a conocer fue por nuestra propia indagación. Se iniciaba así la práctica verticalista de invisibilizarnos. A continuación se nos impusieron los Básicos Curriculares en detrimento de la metodología de proyectos de aprendizaje y salimos abruptamente del sueño a una pesadilla de garantizar el cumplimiento de estos sin recursos humanos ni materiales y desbaratando la ventaja de la metodología de proyectos de aprendizaje que facilitaba la universalización de la educación universitaria porque el aula era la comunidad y los docentes y aprendices éramos tod@s. Del descubrimiento y construcción del conocimiento pasamos a la receta tradicional de aprobar la materia (No se trata de saber sino de “pasar”) ya que los básicos curriculares rigidizaron el currículo y marginaron los  proyectos de aprendizaje y  los degradaron a una materia más.

Con el mejor espíritu revolucionario que nos llamaba a criticar constructivamente pero también e cooperar y a tolerar las imprecisiones de esta experiencia nueva, nos quedamos y nos esforzamos en salvar lo salvable de la metodología de proyectos de aprendizaje y a combinarlos con los básicos curriculares aunque para entonces ya se conocía índices de deserción del 40%[4]. Elevamos protestas y propuestas pero sin respuestas.

También los básicos se constituyeron en elementos de un Currículo improvisado. Ejemplo. Cuando estamos terminando de cubrir todos los básicos establecidos, alguien desde su escritorio o en una crisis de insomnio decide introducir un básico curricular de idiomas extranjero (Inglés) sin base programática que permita atender a la diversa realidad constituida por estudiantes que no saben nada de inglés o no quieren saber por que tal vez solicitaron otro idioma, o vienen de un país de habla inglesa o han pasado por procesos en los que desarrollaron el dominio del idioma. Algunos hicimos una propuesta de auto diseñarnos las clases de ingles que se ajustaran a esta realidad pero se nos dijo que era imposible modificar el programa establecido y que no ha ido más allá de la repetición de las clases de bachillerato. Por infinitésima vez en nuestra vida repetimos :  My name is….good morning teacher … open the door, consciente de que no alcanzaríamos en 8 clases ningún objetivo educativo pero había que satisfacer un orden establecido.

 Posteriormente se exige además de los básicos curriculares, realizar talleres, no se sabe bien sobre qué,  y adelantar la denominada vinculación docente[5] la cual entendimos como nuestro rol como maetr@s en nuestra realidad educativa y la cual para algún@s es  la labor de facilitadores en la Misión Ribas o Robinson,  el trabajo como suplentes en la escuela del barrio, o la labor de facilitadores de procesos en los Consejos Comunales, Comités De Salud Madres Del Barrio etc. que  estábamos cumpliendo . Otra vez nos traiciona nuestro romanticismo revolucionario pues aquí se entiende como vinculación docente la escuela, el aula y un maestr@ asesor(a), que dado la critica situación de la educación básica, nos hará la demostración practica y cotidiana  de lo que no debe hacerse como educador(a). Se trataba de estar allí sin plan ni propósito, sin posibilidad de transformar nada,  suponemos que para reconfortar las inquietudes y el ego de algún académico que en las elevadas alturas de su poder- conocimiento concebía un curriculum a su antojo y luego lo imponía.

 Llegó el tiempo en el que nos impusieron elegir una especialidad (2006) y propusimos se reconociera la mención Educación Popular. No pudimos ir lejos. Una asesora cubana aseveró que “la educación popular había fracasado en América latina y no había resuelto problema alguno en ninguna parte“ (afirmación de la que no hay espacio para discutir aquí, pero baste con señalar que de entrada se niega todo el aporte de Paulo Freire), sentencia sumisamente aceptada por los profesores coordinadores regionales y otros, amén de que se nos recriminó pretender hacer una propuesta de este tipo porque eso daría pie a que otros estudiantes propusieran especialidades lo cual se consideraba una blasfemia contra el sagrado orden establecido y se nos negó, con sólo esa lapidaria frase como argumento, la posibilidad de la especialidad cuando hubiese sido muy formativo  un debate al respecto.

 Cuando apenas faltan seis meses para concluir, se desarrollan algunas actividades evaluativas cuya metodología alcances y resultados desconocemos. Una de ellas es la realización de una encuesta deficientemente elaborada. Para desarrollarla se nos ordena a través de convocatoria sin agenda. La encuesta despierta nuestra suspicacias y así lo expresamos a los vocer@s estudiantiles[6]. Pero esa encuesta se convirtió no en una evaluación sino en LA EVALUACION, a partir de la cual se establece que en general los estudiantes no estamos aptos para graduarnos y debemos vivir ahora un periodo de nivelación en una especie de semestre cero el cual se ha convertido en una práctica constante de la UBV para resolver a última hora deficiencias a las que se les ha ido corriendo la arruga. Otra vez tratando de ser constructivos y no solo críticos presentamos una propuesta.[7] Otra vez no hemos recibido respuesta. Sin embargo Yorvin Aguilar , Coordinador del PNFE UBV Eje Central orienta a los coordinadores académicos que se oculte la situación a los estudiantes y simplemente no se nos de fecha de graduación.

 A esta altura de nuestra trayectoria estudiantil ya hemos vivido la gestión de Navarro, preocupado por construir el sistema de la educción superior, según sus propias declaraciones y quien no tiene otra referencia personal sobre el tema  que la Universidad Central y universidades extranjeras  donde realizo sus estudios. Navarro exhibe una tendencia que llamaremos estructural academicista (por el énfasis sincrónico en la estructura). Luego vino Moncada quien desde las  primeras declaraciones expresa su preocupación por el destino del gasto público ( se pueden tener unas finanzas impecables y ofrecer una educación deficiente).  Tal preocupación obsesiva le valdrá el mote de “ministro cuentas claras”. Moncada es también de la UCV. Así que ésta es su referencia. Comparte la tendencia de Navarro pero con acento en lo funcional. Le interesa el uso del presupuesto  y otras funciones como la selección de profesores, así por ejemplo en el Zulia recibe la protesta de los profesores de la UBV cuando impuso el concurso para  el ingreso . Esto explica que Moncada decapitara el PNFE pues en su versión original no se parecía a la universidad tradicional ( ¡gracias a dios y a Leal!). Era diferente y faltó audacia para inventar y hasta para errar y aprender del yerro.  Ahora tenemos a Luis Acuña  quien nos amenaza con  darle continuidad a la gestión de Moncada. Desde Navarro se incuba un virus infraestructural en su variedad aldeista y se desarrolla con Moncada. Suponemos que Acuña no ha sido vacunado. Pareciera que este estructuralismo literal y extremo quisiera evadir el meollo educativo de la Revolución. (Tal como Isturiz. Muchas escuelas lindas con currículos y maestr@s fe@s) Como verán hemos experimentado una gestión marcada por rasgos personales de los ministros hemos ido desde el tecnicismo y las tímidas transformaciones de Navarro, pasando por el prurito presupuestarios y monumentalismo infraestructural (“Háganse aldeas”) de Moncada. Actualmente nos enfrentamos a esta “Masificación” de aldeas con el Ministro Acuña sin advertir que esto atenta a la municipalización del programa[8].

En toda esta historia, No se ha profundizado  en las  siguientes interrogantes: cuál es la universidad que necesitamos, cómo participa la gente en la definición de la misma, cómo se organiza esa universidad.

 ¿Que es lo revolucionario en todo esto?. ¿Donde quedan la interconexión con el entorno, la participación en la construcción del conocimiento, el dialogo de saberes  a través de nuevas  modalidades de estudios como el currículum abierto, flexible, dinámico?, ¿donde esta el reconocimiento y valoración de competencias, la democratización del saber,  la soberanía cognitiva?

 Fieles a nuestro actitud autocritica debemos señalar que las historias  anteriores  alimentan pero también se nutren de una dinámica estudiantil caracterizada por el  desencuentro. Pequeños grupos pululan pero son larvas en sus capullos formados por sus básicos curriculares o alguna otra exigencias del régimen académico que, como en las universidades tradicionales, sirve para aislar al estudiante de su realidad. No nos conocemos entre estudiantes, a los profesores, a los participantes de otros programas mucho menos a los jerarcas de la  estructura, ni esta misma  y lo que llegamos a conocer resulta enmarañado, abstracto y no nos concierne. En consecuencia cuando la coyuntura política nacional exigió respuesta de un movimiento estudiantil esta fue  vanguardista y minoritaria.

 Sobre la  orientación ideológica de los estudiantes, podrían definirse muchas tipologías pero hay dos fundamentales: los que ven la profesionalización como un ascenso social igual que cualquier estudiante de la universidad tradicional,  como la posibilidad de “ser “(ese ser otro del que habla Leopoldo Zea que significa ser mas occidental, mas dueño del discreto encanto de la burguesía). Esta es una postura reforzada por el academicismo elitesco  de muchos profesores. Para un@s y otr@s la comunidad esta detrás de la cerca o parodiando a Chomsky se trata de “mantener la chusma a raya”. Era previsible esta realidad. Lo que no se entiende es cómo en una Universidad hecha para “la ciencia con conciencia” se reproduce la ideología neo-liberal de una clase aún dominante. 

 Para otr@s estudiantes, desafortunadamente los menos, según nuestra experiencia, la profesionalización es la respuesta a un llamado del proceso constituyente y el reconocimiento al saber popular y a todo ese acervo que nos permitió hacer resistencia cuando ni siquiera había esperanza de construir un proceso como el que hoy vivimos, allí se ubican l@s luchador@s sociales, l@s tirapiedras de las luchas estudiantiles, l@s militantes de las luchas populares, los agentes del trabajo pastoral según la nueva teología, l@s maestr@s titulados por el pueblo, l@s escribanos y cronistas de los barrios, l@s cultores populares, l@s ingenier@s del pueblo,l@s inventor@s, l@s innovadores y todos los hechos a mano y cuesta arriba made in Venezuela.

 En una aparente participación protagónica existe la vocería estudiantil pero es débil ,tímida o comprometida con la idea de coexistencia pacifica con el poder que en la Universidad esta expresado en l@s coordinador@s académicos o coordinador@s de aldea o coordinador@s de lo que sea. Apenas asoma un movimiento estudiantil.  La ausencia  del mismo es también un factor de todo esto que hemos sufrido.

 No podemos obviar que en esta situación incide también la condición de l@s profesor@s. Con justicia ha sido caracterizada como   maquila docente:  la actividad de los profesores no es reconocida como “trabajo” a estos se les paga un aporte que no genera relación laboral, por lo que no reciben salario ni ningún otro derecho que hasta el capitalismo dependiente reconoce como son vacaciones y bonificación de fin de año, a los profesores se les hace un pago “por horas docentes” [9]sin reconocer una reivindicación básica e histórica de los educadores del país como es el pago por la necesaria investigación que necesariamente necesita y merece un desarrollo curricular responsable, así como la vinculación comunitaria que está incluida en todos los programas de formación de la Misión, este pago “por horas docentes” reproduce la lógica de cualquier instituto de formación técnica privado del país, y para colmo de males el pago es completamente irregular[10]

Justo es reconocer que a pesar de las limitaciones expresadas un conjunto de profesor@s sin mas apoyo que su convicción revolucionaria fundaron la  Universidad Bolivariana en nuestro Estado, incluso a expensas de sus recursos personales. A muchos de nosotr@s nos consta esa labor encomiable. Hoy la mayoría de ell@s han sido desplazad@s por las componendas (intrigas, hostigamientos, descalificación, persecución, etc) de grupos de intereses que medran en la Universidad.

UNA REALIDAD

Esta no ha sido la universidad que requiere el proceso constituyente. En ausencia de un modelo propio, la tendencia es de hacer una mala copia, más bien un híbrido con las experiencias y modelos conocidos que de hecho son modelos que históricamente han negado las propuestas transformadoras (contradicción más grande no puede haber). El resultado es tan deforme que ni siquiera logramos ser una eficaz y moderna universidad neo-liberal con apego a la “excelencia” educativa, sino una experiencia escolástica que le importa más las materias y las propuestas de los “Magister dixes” en lugar de la construcción verdaderamente participativa.

 Esa deformidad se expresa en polarizaciones y desfasamientos. La realidad va por un cauce y la Universidad por otra. Por ejemplo ¿porque los estudiantes del PNFE no tenemos participación en el tercer motor moral y luces? ¿No nos concierne acaso?. Las comunidades están inermes antes las complejidades de la constitución del Consejo Comunal , el registro del mismo, la formulación de su proyecto y nosotros asistimos a una clase de ingles.

No nos preocupan las deficiencias, bienvenidas sean, lo grave es la ausencia de un espacio que nos aliente hacia una reflexión crítica para una transformación verdadera. 

LA UNIVERSIDAD QUE NO FUE:

 La Universidad que no fue concentra  más de 570 mil estudiantes en  1.400 aldeas educativas donde laboran unos 30 mil profesores. Anualmente, la Misión Sucre le cuesta al pueblo venezolano unos 650 millardos de bolívares administrados por a Fundación Misión Sucre[11].En Aragua existen 1600 estudiantes, 40 coordinadores, 40 aldeas y un poco mas de 1100 profesores [12]

La Universidad que no fue, pero que puede llegar a ser, dispone de recursos financieros, estudiantes e infraestructura.

¿Qué, entonces, es lo que falta para que sea? Según nuestra óptica falta participación, conciencia, ganas y quitarnos el prurito de


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Patricio Silva


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