Luis Britto García y la Ley Antibloqueo

"El hombre cree con facilidad

lo que teme o lo que desea"

Bacon

 

Cualquier iniciativa del Presidente Maduro, despierta una tormenta. El último anunció del mandatario, como todos los huracanes captados por expertos curiosos, lleva un nombre muy bien señalado (Ley antibloqueo) pero falta poco para que los más interesados en seguir echándole leña a la candela, la bauticen (La ley Maduro) Lo cierto, es que ha dejado a más de uno, con la ley en la mano, buscándole la razón de su anuncio, y el por qué tantos comentarios, y análisis, a tal punto, que parece lanzada al aire para que todo el mundo la agarre, y entienda la otra pandemia, que no está destruyendo, como es el criminal bloqueo gringo, negado por los opositores, y los nuevos cabeza caliente para justificar sus penas o remordimientos.

Uno de los primeros en emitir su opinión: Luis Britto García* quien no necesita presentación, pero cualquier información por muy razonada produce muchos sinsabores, por algunos resteados defensores del proceso bolivariano, del cual el profesor, siempre ha visto con la mirada de un pensador, consciente que este mundo debe cambiar para bien de los ofendidos y humillados de la tierra. Del lado de los opositores se convierte en un faro para alumbrarse su oscuro y malintencionado pensamiento en contra del proceso, y no se necesita seguir sacando las páginas, donde están anotados todos los atentados contra la democracia y un gobierno legítimo, elegido por el pueblo.

La ley tiene 36 capítulos, algunos de ellos, necesariamente nos conducen a la constitución de la República Bolivariana, la base para cualquier discusión de la vida democrática de nuestro país. Algunos opositores de escritura, aprovechan el momento para presentarse con la supuesta verdad en la mano –la ley antibloqueo–como espada, y por escudo la constitución, pero nunca la han respetado, llegando al extremo de pisotearla o romperla. Algunos de los analistas la presentan, como un serio peligro para el país; pero son tantas las opiniones y diversidad de criterios, que un amigo se pregunta ¿Será más peligrosa, que el mismo bloqueo que busca desbloquear? Si me apuran mucho me acojo a esta interrogante.

El primer capítulo es muy claro: (Esta Ley Constitucional tiene por objeto establecer un marco normativo especial y temporal que provea al Poder Público venezolano de herramientas jurídicas para contrarrestar, mitigar y reducir, de manera efectiva, urgente y necesaria, los efectos nocivos generados por la imposición, contra la República Bolivariana de Venezuela y su población, de medidas coercitivas unilaterales y otras medidas restrictivas o punitivas, emanadas o dictadas por otro Estado o grupo de Estados, o por actos u omisiones derivadas de éstos, por organizaciones internacionales u otros entes públicos o privados foráneos, que afectan los derechos humanos del pueblo venezolano, implican atentados contra el Derecho Internacional y, en su conjunto, constituyen crímenes de lesa humanidad)

Al meternos en la "peligrosa" ley, vuelvo a las ocurrencias de mi amigo hechas verdades en la práctica con la ayuda de la ciencia; al referirse con su acento campesino, a pesar de su grado académico: "El remedio para curar muchos males y picaduras están en el mismo veneno" para finalmente hacer énfasis en su propia experiencia: "En mis años de niño, me picó un cascabel, y consiguieron el suero antiofídico, por eso estoy vivo"

Estamos totalmente claro, en economía, y sobre todo en el momento que estamos viviendo en la asediada Venezuela, teniendo, como blanco al Presidente Nicolás Maduro, la situación cambia, y no tiene comparación con el caso de la serpiente; pero dudo en su máxima expresión, que está ley sea más peligrosa y dañina, que los desastres puestos en práctica por Rafael Ramírez, Julio Borges, Antonio Ledezma, Guaidó y los lugartenientes de este último, que creyeron en los mangos maduritos, y salieron corriendo a ocupar embajadas y cargos en el exterior para terminar de entregar las riquezas del país, con un saqueo descarado apoyados en el gobierno de Trump, y ahora, los que se están cayendo son ellos.

El más incisivo opositor, desde el exterior Rafael Ramírez, ha mantenido una verborrea contra Nicolás Maduro, y no se podía quedar callado con motivo de esta ley; y a pesar de no leerlo –el cuento me lo sé de memoria– pero no me quedó otra: tomarme unos minutos, como el que baila un joropo, y la pareja es sorda, un verdadero calvario, porque sigue con la misma cantaleta, tratando de justificar el daño, que dejó sembrado, y nos sabemos cuántos años se necesitan para salir a flote. Con relación al escrito del profesor Luis Britto García (PROYECTO DE LEY ANTIBLOQUEO) es el único, que colocó la palabra proyecto en su artículo, y el DRAE en el numeral 5, la describe de manera muy clara: "Primer esquema o plan de cualquier trabajo que se hace a veces como prueba antes de darle la forma definitiva" vuelvo y repito, el único en utilizar la palabra PROYECTO. Los que no están de acuerdo, tienen el legítimo derecho de emitir sus opiniones y refutarlo. Por su parte Nicolás, está dando demostraciones de ser un verdadero estratega, como lo pensó el Comandante Chávez, y quién tenga la fórmula para derrotar al imperialismo, y fundir el arma tan poderosa, como es dólar, utilizado para mancillar a los pueblos, que lance la primera piedra para seguirlo, porque muchos de estos acérrimos críticos, hablan de darle facilidad a los empresarios, pero callan, cuando la ley habla en su artículo 27: "El Ejecutivo Nacional podrá autorizar e implementar medidas que estimulen y favorezcan la participación, gestión y operación parcial o integral del sector privado nacional e internacional en el desarrollo de la economía nacional" el proyecto está ahí, lo leemos o seguimos, como los loros repitiendo lo poco que oímos.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 2737 veces.



Narciso Torrealba


Visite el perfil de Narciso Torrealba para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Narciso Torrealba

Narciso Torrealba

Más artículos de este autor


Notas relacionadas