El gobierno congeló los precios es tiempo de liberarlos

Los precios de ningún mercado pueden ni deben ser regulados; esto de partida. Otra cosa es subsidiar a las familias menos solventes.

Como sabemos, la desigualdad de los ingresos es una característica muy propia de toda sociedad burguesa, y nosotros seguimos siéndolo. De allí que cuando el gobierno decidió subsidiar a la numerosa población marginal, lo hizo bien, sólo que inexpertos y mal informados asesores del gobierno del Presidente Chávez, conscientes o inconscientemente, optaron por congelar los precios y la tasa de ganancia.

Los precios deben estar abiertos al arbitrio de cada productor por la sencilla razón que es así cómo cada productor presente y por venir se puede orientar y conocer qué tan costosas son sus mercancías, cuál es el margen de ganancia que puede aspirar, y sobre esa base competir.

Esta competencia la realiza todo productor mediante ventas por debajo del precio de mercado, o al precio de mercado y esta segunda manera convalida o ratifica que el precio socialmente necesario es ese.

Regular precios lleva consigo la posibilidad siempre abierta de que alguien compre a precio regulado para su reventa dentro del país o fuere de este. No hay poder que pueda evitar esa oportunidad comercial que el gobierno pone en bandeja de plata al comercio en general.

La gente opositora al gobierno que le endilga toda la culpa de la crisis actual se apoya en esa convicción, aunque no la explicita.

Ahora ya la crisis está pasando de morado a oscuro: acaba de amanecer el aceite comestible a 800M Bs. F; la carne vacuna raya en Bs. F 2MM el kg, y una simple empanada se acerca a 150M Bs.F., mientras los sueldos siguen congelados ya que los % de incrementos esporádicos otorgados por el gobierno suelen volverse sal y agua porque no logran indexar los precios de la cesta básica.

Sin más detalles, desde aquí le sugerimos al gobierno que si quiere seguir en el poder debe descongelar los precios que se hayan congelado como precios justos o regulados.

Con precios liberados ya no habrá contrabando de extracción porque a los nuevos precios dejará de ser rentable dicha exportación irregular, y eso se traducirá en una mayor oferta nacional.

Por otra parte, cada productor fijará el precio de su mercancía según sus costes y empezará una guerra convencional, es decir, una competencia de precios hasta estabilizarse toda la economía y sin necesidad de más ajustes salariales.

Resulta curioso que ninguno de los opositores al gobierno exijan abiertamente la liberación de los precios. Se han limitado a hipertrofiar la presente inflación que está enriqueciendo a unos pocos y empobreciendo a la mayoría de los comerciantes ya que a los costes inflacionarios crecientes ya las renovaciones de inventarios escapan ala mayor parte de los intermediarios.

 25/04/2018 02:50:11 p.m.



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Manuel C. Martínez


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