Cuando la tasa de ganancia se hace infinita

Las curiosas inversiones a futuro (depreciaciones del capital constante).

Hablemos del papel que en la fábrica juega el capital fijo; por ejemplo, las máquinas de larga y mediana duraciones:*

Siempre ha parecido muy racional que, ya determinada la vida útil de una máquina, su costo inicial sea prorrateado durante los años que estará prestando servicios; de esa manera, sólo irá al costo de producción la alícuota anual correspondiente[1], pero, a los efectos de la rentabilidad anual de la empresa, cada año se toma en consideración el precio íntegro que haya costado la máquina, digamos, el monto de la inversión de partida.

En tal sentido, cuando el Estado fija topes a la tasa de ganancia, aun cuando la empresa respetare esas regulaciones, de hecho las estaría burlando.

Así, para un capital constante = 80, y un c. variable = 20, si se estima una tasa de plusvalía[2] = 100%, el valor total de la producción =120, en el caso de que ese capital constante se agote 100% al término del primer año. De resultas, la tasa de ganancia sería = 20%.

Ahora que, si se estima una vida útil de 2 años para todo el capital constante[3] cuando las demás condiciones permanezcan iguales (céteris páribus), de perogrullo, el valor de la producción en cada uno de esos dos años = 80, y sin embargo en ambos casos la tasa de ganancia = 20%, o sea, permanece constante.

Sorprendentemente, al final de la vida del capital constante, la empresa habrá obtenido una ganancia = 40, a sabiendas de que el primer año la empresa invierte 80 como capital constante, aunque en el segundo año, sólo 40.

Veamos las siguientes igualdades sobre las mismas bases operacionales que venimos estableciendo:

Primer año._80c+20v+20pl, Tasa de ganancia = 1/5%

El otro año._ 40c+20v+20pl. >>> g´ = pl/c+v) = 1/3%.

Recordemos que la empresa ya recuperó la mitad de su inversión por concepto de depreciaciones [4], respecto a capital fijo, y también recupera otra parte con cargo al costo de producción en cuanto a capital circulante.

Corolario: las empresas han estado subestimando su tasa de ganancia gracias a unos artilugios propios de la Contabilidad Burguesa, con lo cual han venido apartándose del llamado "precio justo", independientemente de que los libros registren una tasa ajustada a la permitida por el Estado. En algunos países europeos burgueses llama la atención que sus empresas marchan con tasas de ganancia muy reducidas y con las cuales funcionan divinamente.

Desde luego, estas demostraciones nos señalan que la tasa de ganancia burguesa es del tamaño que elásticamente les permita fijar el tiempo de vida útil del capital constante.

Como si fuera poco, las ganancias absolutas del bienio = 40, significan que en esos casos, como en cada uno de los dos años de operaciones productivas, el capitalista ha retirado del mercado la mitad de su inversión en capital constante, y a creado reservas =100% con cargo a los precios de venta al consumidor, es inferible que de allí en adelante esa misma empresa seguirá siendo sólo una propietaria privada jurídica del capital inicial ya que económicamente su inversión no le habrá costado un centavo. Su tasa de ganancia será, pues, infinita a partir del tercer año para el caso que hemos ventilado.

Y hay más curiosidades contables. En el caso de los intermediarios y la banca, estos deprecian los muebles y equipos de sus tiendas. Estas depreciaciones también suelen cargárselas los clientes con lo cual re repite existencia de empresas con tasas de ganancia infinitas porque sus inversiones son rescatadas y mantenidas como reservas de capital.

En resumen: los verdaderos capitalistas suelen ser sólo propietarios jurídicos de ese capital al que se han jactado someter a riesgos merecedores de sus ganancias.

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* Este contenido textual me pertenece.

 


 

 

[1] Este cargo al precio de venta final de la producción de suyo es cuestionable porque la utilidad de las máquinas y herramientas sólo incrementa la productividad de la mano de obra, y en beneficio personal de la empresa, pero, para nada beneficia al consumidor. A este le resultará indiferente adquirir un pan hecho en un horno de barro que en otro de tecnología digital.

 

 

[2] Tasa de plusvalía = pl/v, y tasa de ganancia = e = g/(c+v), para c =capital constante; v = c. variable, pl = plusvalía; g = ganancia = precio o valor de cambio de pl.

 

 

[3] Suponemos que la materia prima y el capital fijo tienen la misma vida útil.

 

[4]Por supuesto, la Contabilidad burguesa se esmera en llamar a las reservas de depreciaciones como partida del activo, como si en verdad estuviera reinvirtiendo en el acto en como reposición del capital constante fijo por segunda, tercera y más veces. O sea, esta Contabilidad da a entender que el capitalista toma las inversiones a futuro como base para el cálculo de la tasa de ganancia del año en curso.



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Manuel C. Martínez


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