Reflexiones

La agricultura es un problema de todos

Todo el que come, debe interesarse por la agricultura. Ese era una especie de slogan que le oímos a ganaderos y agricultores de la región llanera durante la década de los 80 y 90. Durante esas dos décadas fui profesora de pastos y forrajes en la UNELLEZ- Guanare, y adopté ese lema como mío. Venezuela tiene el potencial y sus gobiernos tienen el deber de producir más alimentos. En el caso de carne y leche, los pastos y forrajes deben constituir la dieta principal, porque éstos son el alimento más barato para producir con rumiantes (Bovinos, bufalinos, ovinos y caprinos). Durante las dos precitadas décadas como profesora y extensionista insistimos en esta prédica hasta el cansancio; en las clases a nuestros muchachones (alumnos) y con los ganaderos con quien tuvimos la dicha de interactuar. La misma prédica y práctica movía y mueve a los profesores del agro y a los productores de cultivos como maiz, arroz, caña de azúcar, café, musáceas (plátanos y sus familiares), raíces y tubérculos. Lamentáblemente, no hemos logrado el objetivo. Sin embargo, no apruebo cuando la gente dice que en Venezuela no se produce nada, y en subsiguientes artículos mostraremos algunas cifras. Lo que si es un hecho es que hemos retrocedido peligrosamente en casi todos los rubros.

Basta revisar los artículos 305, 306 y 307 para comprobar la inobservancia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), que es nuestro Proyecto de País (Título VI. Del Sistema Económico. Del Régimen Económico y de la Función del Estado en la Economía) Estos objetivos se han venido desviando por inexperiencia, fanatismo, negligencia, intereses grupales o personales y por corrupción. Los muchos errores debemos reconocerlo, enderezar el rumbo o apartarse porque están estorbando y le están haciendo un daño casi irreversible al país que es de todos los venezolanos. Es un error garrafal colocar al frente de una tarea tan delicada como lograr a mediano y largo plazo la soberanía alimentaria de Venezuela, a personas que ni tienen estudios relacionados con el agro ni experiencia de trabajo ni de vida ligada al sector agropecuario. Por amor a Dios y compasión con este pueblo que es más que tolerante, veamos los resultados que son elocuentes y nefastos. Tanto que nos enjuagamos la boca con Simón Rodríguez y pareciera que nunca hemos analizado sus ideas: "NADIE PUEDE ENSEÑAR LO QUE NO SABE… NADIE PUEDE DAR LO QUE NO TIENE". ¿Hasta cuándo improvisación, hasta cuándo amiguismo, hasta cuándo clientelismo?

A la población en general le toca estudiar más nuestra Constitución, porque el estudio aporta conocimiento y el conocimiento aumenta la conciencia. De lo contrario, nunca se cumplirá aquello de que "sólo el pueblo salva al pueblo". Sólo un pueblo consciente de sus derechos y deberes puede salvarse del engaño que utilizan algunos politiqueros para dominarlo y someterlo a sus mezquinos intereses. También nos permitimos recordar que lo que no se conoce no se puede querer y mucho menos defender. Aunque muchos no lo crean, no conocemos ni nos hemos comprometido suficientemente a luchar por nuestra Constitución, y por eso los politiqueros la violan una y otra vez ante nuestros ojos; y o no nos damos cuenta debido a nuestra ignorancia, nos hacemos los desentendidos para no complicarnos la vida o nos hacemos los paisas para egoístamente mantenernos al rescoldo del poder.

Analicemos el Art.305 de la CRBV, aprobada en Referendum el 15 de diciembre de 1999, con el objeto de comparar su letra con los resultados de la agricultura venezolana. "El Estado promoverá la AGRICULTURA SUSTENTABLE como base estratégica del DESARROLLO RURAL INTEGRAL, a fin de garantizar la SEGURIDAD ALIMENTARÍA de la población, entendida como la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor. LA SEGURIDAD (Debería leerse SOBERANÍA) se alcanzará DESARROLLANDO Y PRIVILEGIANDO LA PRODUCCIÓN AGROPECUARIA INTERNA, entendiéndose como tal la proveniente de las actividades agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola. LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS ES DE INTERÉS NACIONAL Y FUNDAMENTAL PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL DE LA NACIÓN. A tales fines, el Estado dictará las medidas de orden financiero, comercial, transferencia tecnológica, tenencia de la tierra, infraestructura, capacitación de mano de obra y otras que fueran necesarias para alcanzar niveles estratégicos de autoabastecimiento….".

Al revisar las estadísticas es fácil entender que perdimos el rumbo, ya que en buena medida, la seguridad alimentaria se ha conseguido con base a alimentos importados, a los cuales tenía acceso toda la población (al menos hasta el 2013) porque eran subsidiados por el Estado, y la inflación, aunque relativamente alta, en promedio nunca superó el 25%. Sin embargo, a partir del 2014, a medida que fue bajando el precio del petróleo, fue disminuyendo la cantidad de petróleo extraído diariamente, en el 2015 arreció la pulverización de nuestro bolívar con la aparición de dólar today en la frontera colombiana, y finalmente, se eliminó el dólar subsidiado. Es comprensible que durante los primeros años del gobierno Bolivariano, con el objeto de lograr la seguridad alimentaria del país, se complementara la producción nacional insuficiente con la importación. A medida que se fueran implementando los planes y programas, esa relación debería ir disminuyendo a favor de la producción nacional. Lamentablemente las estadísticas dicen otra cosa. Un país sin SOBERANÍA ALIMENTARÍA, nunca será una potencia.



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Antonia Muñóz


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