S.O.S. Unidad Sanitaria Valencia

Esta ciudad, mantuana y antibolivariana por tradición, se viene caracterizando por ser modular en la práctica de mercancías comestibles adulteradas.

Sus bachaqueros impunes nacionales y extranjeros dañaron la imagen de las tradicionales cachapas.

Ahora lo que se vende en cachaperas es maíz reseco mezclado con algunas mazorcas frescas, quebrantadas y licuados con agua del sucio chorro que caracteriza a HidroCentro desde hace décadas sin que ni siquiera el Carro de Drácula pueda con este organismo que cobra religiosamente lo que debe el usuario y lo que no debe también, pero que presta el más deficiente servicio[1].

Las condiciones sanitarias de esas cachapas dejan mucho qué desear. La Sanidad pareciera no existir en Valencia: hay lotes de basura a sus puertas. Esas cachaperas operan en condiciones antihigiénicas, sin permisos sanitarios o con este permiso pero carente de fiscalización. Lo mismo rige para algunas panaderías, restoranes y ventas ambulantes de "perros calientes".

Lo último en materia comida adulterada es el café mezclado con la borra de las cafeterías exprés. Esa mezcla es resecada al aire libre, en las aceras-El Domo Valencia es la referencia Parroquia el Socorro. Lo vimos en vivo e in situ.

A estas alturas todo café de "tetas" debe estar siendo vendido con esa peligrosa mezcla hecha por bachaqueros que parecieran estar inmunizados y ser más inmunes que diputados de la derecha nacional.


[1] Es curioso que a la altura de los noviembres los cajeros le cobran a los usuarios unas supuestas deudas pendientes que durante el año no lo hacen, pero, dichos usuarios han pagado porque evitan así las multas por reinstalaciones y mora.



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Manuel C. Martínez


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