Mientras las nuevas emisiones de Bs.F la desmejoran

Por qué la inyección anual de los dólares petroleros no mejora nuestra paridad cambiaria (Bs.F/$)

Cuando termina un ejercicio anual, el país cuenta con determinado volumen de circulante o de liquidez predeterminada por la dinámica dineraria del Producto Territorial Bruto (PTB). Para entonces rige una paridad X, real, que perfectamente puede diferir de la paridad oficial.

Al respecto, el Banco Central de Venezuela recoge las siguientes definiciones: “Oferta Monetaria. Cantidad de dinero en manos del público. La oferta monetaria real sería el cociente entre la cantidad nominal de dinero y el nivel de precios. Existen diversos tipos o niveles de oferta monetaria (M1, M2, M3...) dependiendo de los instrumentos que se agreguen. Ver Ml y M2.”, y:

“M1. Agregado monetario compuesto por monedas, billetes y depósitos en cuenta corriente en poder del público, también denominado circulante. Es el tipo de dinero que se utiliza directamente en las transacciones, por lo que se le denomina dinero transaccional.

M2. Agregado monetario compuesto por M1 más los depósitos de ahorro, a plazo entre otros. Se le conoce también como liquidez monetaria o dinero de uso amplio.”

Ahora bien, todos los años, inclusive para una economía capitalista estacionaria, el PT anual crece forzosamente justo en el valor agregado como plusvalía susceptible de ser mercadeada. Que esta parte de la riqueza se la coma íntegramente el capitalista es otra cosa, pero para su consumo requiere una determinada cantidad de dinero.

Las economías en crecimiento requieren un mayor flujo dinerario por pequeño que aquel sea. Si no entran más dólares respecto al movimiento del año anterior, el circulante nacional puede crecer-exige crecer-, y si entran no necesariamente mejora la paridad de la moneda nacional; esto ya lo recogimos en el artículo anterior.

Si eso es así, ¿quién nos garantiza que el dólar no se devalúa año tras años, y que,  aparte de que  una depresión interna, si bien acarrea una pérdida del poder adquisitivo de esa moneda, la sufre, pero, conserva su poder en el resto de los países? Es esta constancia del valor adquisitivo mundial del dólar lo que evita los procesos internos inflacionarios de EE UU. Recordemos que los análisis macroeconómicos de cualquier imperio involucra todo el mercado mundial done tienen operaciones comerciales.

A los países que comercian con EE UU les toca, pues, medir el grado de esa devaluación real, aunque no efectiva, y tomarlo como un factor ponderativo de esa divisa a los efectos de corregir la paridad de las monedas nacionales.

Según Karl Marx, es factible estimar el volumen de circulante necesario para cubrir el valor agregado de una economía; bastaría conocer el monto de las ganancias declaradas por los empresarios del año, eso es necesario  aunque se haga sólo un estimado.

También cabe preguntarse: ¿por qué la inyección anual de los dólares petroleros no mejora nuestra paridad cambiaria, habida cuenta de que, descontado el costo de extracción y acarreo local, además del pago de compromisos causados y vencidos estatales internacionales, la mayor parte de esas divisas son reservas netas que modifican positivamente el cociente paritario: Bs.F/$.



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Manuel C. Martínez


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