Será qué quieren quebrar a Conferry

Viajar por Conferry es angustioso cuando no dificultoso y, es como una
tortura cómplice bien orquestada que se hace a la mar en sus unidades
sin respetar la hora de salida ni de llegada y, no sólo eso, sino que
nunca devuelven la diferencia del valor del pasaje adquirido cuando
hay cambios que arrojan fluctuación a favor del usuario, cualquiera
los motivos de alteración que la empresa como responsable de su
administración presente a la hora del embarque que, desmejore la
calidad y rapidez del transporte por cambio de naves.


Hace algunos días después de tantos años sin salir en automóvil del
estado por ese medio y después de una ausencia recreacional por
pérdida de libertad y asuntos internos que te llevan a rezagarte por
incorformodidades personales, se me ocurrió planificar un viaje de
paseo por algunos estados del oriente venezolano, por lo que salí de
Isla rumbo a Puerto La Cruz, no a las 12 m como estaba pautado, sino a
la 1 pm.


Pero antes de llegar a Punta de Piedras me atreví a darle la cola a un
amigo que iba hacia Punta de Mata y al llegar al terminar de los
ferrys, él tenía que comprar su pasaje y así trató de hacerlo y, en la
taquilla respectiva, una ciudadana que era la encargada de despachar
los boletos y, con una sonrisa hermosa que lo bañó de emoción, le
respondió, ni para hoy, ni para mañana, ni pasado mañana hay cupo de
salida y sólo podrá hacerlo el lunes, pues era viernes, un viernes
caluroso margariteño.


¡Y, ahora en qué me voy -se atrevió a responderle mi amigo y, ella
usted verá? Y habrá posibilidades de hablar con el gerente de la
empresa -¡gerente, se extrañó ella! No señor, esto no tiene
gerente,pero si le place hable con el señor encargado de embarcar y
desembarcar todo lo que entra y sale de los ferrys.


Con esa respuesta el que sería mi acompañante hasta Punta de Mata se
engrinchó de fe y salió en busca del fulano, resolvedor de problemas
al instante que con precisión inoculta le había recomendado la
empleada y, sin muchos pasatiempos y con voluntad de viajar a como
fuera, dio con su recomendado, quien inmediatamente después de oír la
explicación del comprador lo compensó con la frase de usted se va como
sea pues, no se preocupe y, para ello tiene que comprarme el pasaje a
mí que, yo lo embarco como sea, pero espérese por ahí. -Anjá respondió
mi amigo y salió contento tan contento que sudó de alegría y, pensó,
muerto el perro se acabó la rabia.


Un rato después, volvieron a encontrarse y esta vez mi amigo tuvo que
darle 410 Bs al encargado de lo que entra y sale de los ferrys de
Conferry, lo que hacía posible que su viaje se realizara tal cual si
lo hubiera pagado en una tanquilla de la empresa.


¡Ay, Diosdado, y tu Mazo qué! Será qué el dando no existe para estos
casos que, ahora es que viene lo bueno por narrar.


Embarcamos a deshora, pero entramos, necesité de una silla de ruedas
para una señora enferma, silla que afuera me confirmaron que adentro
me la trasladarían en ella y, no, no fue posible, ya que ni sillas de
ruedas ni ascensor por estar dañado y, si no es por un marinero que la
cargó, no hubiera sido posible llegar a cubierta y, han de creer que a
todos nos solicitaron los pasajes de embarque, menos a mi amigo -vaya
usted a saber el porqué que se lo imaginará y ya verá.

Una vez embarcados y nevagando rumbo a nuestro destino de llegada y,
al ver tanto asiento vacío y poca gente, me entró la curiosidad de
recorrer la nave y fueron tantos los asientos desocupados que no era
posible razonar y hallar el porqué no estaban vendiendo pasajes, ya
que fueron muchos los que llegaron a comprarlos y a todos se les
negaba y, cómo y por qué veía lo contrario, por lo que mi amigo opinó
y con toda razón, dijo: quieren quebrar la empresa.


Llegué a pensar y no lo pude constatar porque no salí a tiempo que,
conforme había poca gente también con los automóviles sería lo mismo
que es lo que se puede sospechar y, lo otro, cuánto se meterá en
dinero a diario el fulano encargado de recibir los boletos, ya que él
se paga y se da el vuelto y cobrará sin dar pasajes.


Ahora lo bueno: tengo en mis manos en el momento que escribo, el
bendito pasaje que el fulano le dio a mi amigo y leo: La Nueva
conferry. Fecha viaje: 02/06/2013. Hora de viaje: 16:00.Ruta: PLC-POP.
Cédula pasaporte (que no es de mi amigo): 12505231. Nombre-placa:
Aldemar Fonseca. Nro. Venta: 11805917. Fecha de Emisión: 09/05/2013.


Es importante decir que vuestro ferry del viaje fue el Sn Francisco de
Asis y, para ustedes feliz viaje con Conferry, una empresa que le dio
todos los reales del mundo a don Fucho Tovar y ahora como nueva
empresa de la revolución anda de peor en peor -ah Diosdado. Te veo
gageando.



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Esteban Rojas


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