El busto del general Franco de la Pobla de Vallbona, la única representación del ex dictador que pervive en un lugar público en la Comunidad, ha aparecido pintado de colores negro y rojo y con una peluca blanca que ya ha sido retirada. Esta no es la primera vez que el busto, levantado tres años antes del fallecimiento del dictador en uno de los extremos de la principal calle de la Pobla, recibe los ataques anónimos de algún vecino del municipio, e incluso en más de una ocasión ha sido robado y arrojado a alguna acequia del término, aunque hasta ahora siempre se recuperaba con prontitud. Las pintadas no son consecuencia, al parecer, de la retirada de la estatua del dictador en Madrid, ya que se realizaron hace unos días. La peluca sí que podría haber sido colocada en las últimas horas.
Según explicó ayer el alcalde de la Pobla de Vallbona, Guillermo García Báguena (PSPV), hasta el momento se desconoce la identidad del autor o los autores de la pintada, pero descartó que se vaya a emprender alguna investigación para averiguarlo. Además, el ayuntamiento prevé retirar el monumento definitivamente aprovechando la remodelación de la plaza donde se sitúa, así como el cambio de nombre de varias calles del casco urbano que mantienen la nomenclatura franquista.
García Báguena afirmó que en las próximas semanas (mes y medio parecer ser el plazo) se planteará la posible retirada del busto en la comisión municipal de portavoces, así que no será necesario que la medida pase por pleno. Según el primer edil, en un principio se espera que haya unanimidad al respecto, a pesar de que en otras ocasiones el anterior gobierno municipal del PP siempre votó en contra de cualquier moción presentada por los partidos en la oposición para llevar a cabo la retirada del busto.
«Pienso que ahora no habrá tanta polémica como podría haber en otros años si quitamos el monumento de Franco », afirmó García Báguena. «A la gente le da más igual y eso se nota en que, por ejemplo, los vecinos que siempre se han ocupado de mantener el busto en buenas condiciones ahora ni siquiera se han molestado en borrar las pintadas», agregó. El alcalde afirmó que una vez retirado, el monumento será donado a alguna institución de tipo militar o depositado en un museo.
El busto de la Pobla de Vallbona es la única imagen de Franco que permanece en pie en la Comunidad, después de en en julio de 2002 se retirara de la vía pública el de Albal y que, más recientemente (noviembre de 2004), se quitara el monolito al dictador que existía en Orihuela. Lejos queda ya la tensa retirada de la estatua ecuestre de la plaza del Ayuntamiento de Valencia (1983). Esta permanece desde entonces en el patio del cuartel de la Fuerza de Maniobra, en el convento de Santo Domingo.
Sí que sobreviven otros símbolos franquistas. En Valencia, están las cruces a los caídos de la Porta de la Mar y del Saler y los escudos del régimen (conocidos popularmente como «aguiluchos») de las fachadas del colegio Teodoro Llorente, el Conservatorio Superior de Música, la Comandancia de la Marina o la iglesia de Castellar. El Hospital Militar, en Quart de Poblet, también muestra este emblema. En Chera hay una cruz a los caídos, pero sin inscripciones fascistas, y en Náquera permanecen calles con nombres franquistas.
Esto mismo ocurre en varios municipios de Castelló: Orpesa, Peníscola, Fanzara, La Mata, Ludiente, Montan, Sant Jordi, Santa Magdalena, Sueras, Toga, Torre d'En Doménec o Zucaina, según EU. Callosa del Segura mantiene asimismo otra cruz a los caídos.
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