08/10/11.-El presidente de Yemen, Alí Abdulah Saleh, aseguró este sábado que dejará el cargo “en los próximos días”, luego que manifestantes opositores y clérigos islámicos incrementaron los reclamos para que transfiera el poder “rápidamente”, luego de varios meses de protestas, reprimidas violentamente por el gobierno.
“Rechazo el poder y continuaré rechazándolo, y dejaré el cargo en los próximos días”, señaló el jefe de Estado, según informó la agencia Ansa.
Saleh, desde hace 33 años en el poder, regresó a su país el 23 de septiembre pasado después de más de tres meses de convalecencia en Arabia Saudita, debido a las heridas y quemaduras sufridas durante un ataque al palacio presidencial.
Con su retorno a Yemen, los enfrentamientos entre sus seguidores y detractores se acrecentaron.
Las declaraciones del presidente fueron trasmitidas por la televisión estatal y generó reacciones de escepticismo entre la oposición política aglutinada en el Encuentro Común y manifestantes juveniles y tribales que acampan en las denominadas Plaza del Cambio existentes en todo el país.
Saleh atacó a los grupos opositores expresando que es “imposible dejarlos que destruyan el país”, en tanto indicó que “hay hombres sinceros, civiles o militares” capaces de gobernar el país.
Antes de la alocución, un grupo de clérigos musulmanes llamó al mandatario a transferir “rápidamente” el cargo a su vicepresidente, en base a una iniciativa presentada por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) Pérsico, avalada por Estados Unidos y la Unión Europea (UE).
Los líderes religiosos alertaron que la permanencia de Saleh en el poder “podría servir de pretexto para la intervención extranjera en el país y la internacionalización del problema yemenita”.
Los clérigos demandaron a las fuerzas militares y de seguridad, todas comandadas por hijos y otros familiares del actual presidente, a desacatar todas las órdenes de disparar contra manifestantes.
Desde enero pasado, las protestas contra el régimen de Saleh se mantienen, pero son reprimidas causando hasta el momento casi 1.500 muertos.