Teherán, febrero 10 (febrero 11 en Irán)- Con ceremonias especiales, presididas por el presidente Mahmud Ahmadinejad, Irán conmemora los 31 años del triunfo de la revolución islámica de 1979, la cual puso fin a más de 2 mil 500 años de un régimen monárquico en el país.
La celebración comenzó con el sonar de las sirenas de alerta en escuelas, fábricas y estaciones de tren de todo el país, justo a las 9:33 horas iraníes, la misma hora en que el primero de febrero de 1979 aterrizó el avión del ayatolá Ruhollah Jomeini en esa nación.
Después de permanecer por más de 15 años exiliado en Francia, el líder y fundador de la República Islámica llegó al aeropuerto internacional de Mehrabad, marcando el inicio de la revolución, coronada 10 días después con la caída del régimen del sha Mohamed Reza Pahlavi.
En el primer día de las celebraciones en conmemoración del derrocamiento del régimen monárquico en la antigua Persia, el presidente Ahmadinejad y su gabinete reiteraron su lealtad a los ideales de Jomeini.
En una ceremonia especial en el mausoleo del imán Jomeini, en la que estuvo presente Hassan Jomeini, nieto del fundador de la revolución islámica, Admadinejad afirmó que el primero de febrero de 1979 marcó el inicio de una nueva era para la humanidad.
La revolución islámica abrió una ventana a la libertad de la raza humana que estaba atrapada en el callejón sin salida del materialismo, declaró el mandatario iraní, tras afirmar que ahora su país es más fuerte y estable.
Ahmadinejad aprovechó la oportunidad para reiterar sus condenas a Occidente, así como a las potencias tiránicas y enemigos de la humanidad.