01 de julio 2009. - Como en un episodio del conocido film argentino La Noche de los
Lápices, que narra las noches de terror ejecutadas por la dictadura en
el Cono Sur, la historia de Allan McDonald, detenido junto a su pequeña
hija de menos de 2 años de edad, nos sensibiliza sobre lo grave de la
situación que se vive hoy en día en Honduras, y de la característica
salvaje y terrorista de los funcionarios civiles y militares que
dirigen el régimen de facto.
McDonald es un reconocido artista, que ha sido inclusive Premio
Nacional de Caricatura en Honduras. En la madrugada del 29 de junio fue
detenido junto a su pequeña hija, su casa allanada, sus documentos
destruídos, y trasladado en el contexto de una Tegucigalpa totalmente a
oscuras producto del corte de suministro eléctrico ordenado por la
dictadura, hasta un lugar desconocido.
Dice McDonald que como artista, su opción ética es la de ser de
izquierda, pero en ningún momento era dirigente político, tan sólo
comparte el proyecto de cambios que lideraba el presidente Zelaya. Los
militares ingresaron a la fuerza a su casa y colocaron como excusa para
detenerlo que había violado el "estado de sitio", Allan estaba dentro
de su vivienda sólo acompañado de su pequeña hija.
Allan no pudo identificar nunca el lugar a donde lo trasladaron,
los militares no otorgaron ninguna explicación sobre su destino. En su
sitio de reclusión habían otros jóvenes detenidos arbitrariamente e
inclusive mencionó que allí se encontraba recluído a la fuerza un
diplomático venezolano.
En entrevista para YVKE Mundial, McDonald afirmó que la dictadura
que instaló en Honduras fue instaurada por la burguesía, que también
posee el poder y la propiedad de los medios de comunicación. Ratificó
que mientras en Tegucigalpa las calles están encendidas, las
televisoras hondureñas que permanecen abiertas sólo transmiten dibujos
animado. Según sus propias palabras: "pareciera que nos presentaran el
país de Peter Pan".
Los medios no trasmiten las protestas de miles y miles de
hondureños que no aceptan al régimen dictatorial. McDonald denuncia que
los medios que permanecen abiertos no se hace mención alguna a los
atropellos cometidos por la dictadura contra quienes se manifiestan en
favor del retorno del Presidente Manuel Zelaya.
El caricaturista Allan McDonald señaló que la manifestación
pro-dictadura que se efectuó ayer en Tegucigalpa fue nutrida por
cientos de empleados que fueron obligados a marchar por sus patronos,
dueños de fábricas y empresas. Para el artista la manifestación en
favor de Micheletti era una de las movilizaciones más numerosas de los
ricos de Honduras.