19 de Abril de 1810 y la fuerza ideológica mirandina

Visión Objetiva y Antesala De Los Hechos

En La Capitanía General De Venezuela.

No se pueden entender y mucho menos comprender los acontecimientos de inicio en la lucha republicana de 1810, en la para entonces, Capitanía General de Venezuela y en toda America, sino concatenamos el estudio que hagamos, con lo que acaece en la Europa de finales del siglo XVIII y la primera década del siglo XIX; lo cual, en medio de demoledores conflictos, marca la contradicción externa de lucha mortal por el poder entre los varios imperios monárquicos existentes para ese momento y mucho menos entenderemos realmente, sino profundizamos en la interacción dialéctica, dentro de lo externo e interno, de la investigación de nuestras contradicciones particulares y su respectiva correlación con las externas, hasta llegar a nuestras ejemplares luchas ancestrales aborígenes de resistencia.

En sentido inmediato, los conflictos en Europa habían arreciado en sus intereses y la lucha por el control del reinado imperial en España, llega a su máximo clímax.

Las ideas avanzadas y revolucionarias que habían surgido, con base a los nuevos avances cognoscitivos (lo heliocéntrico, la teoría de la gravitación universal, etc.) en la ciencia y el realce del pensamiento humanista, habían puesto en jaque a todas las monarquías europeas y sobre todo al decadente poder de la iglesia católica romana. Sin embargo, la dirección eclesiástica inquisitorial logra controlar a través de Fernando VII, el lanzamiento de toda una arremetida contra las ideas enciclopedistas, que venían de Francia y de los llamados, países capitalistas bajos, como Holanda.

La política de avanzada de Napoleón Bonaparte, el cual ya se había instalado en Nápoles, se dirigía ahora hacia el control de la Península Ibérica, la cual se encontraba y aún sigue dividida entre España y Portugal, esta acción napoleónica provocó en su momento, la indignación de Simón Bolívar y de Miranda, cuando aún no se habían encontrado físicamente ambos personajes, por traicionar la misma los principios esenciales de la Revolución Francesa, que se declaraba humanistamente a favor de los derechos ciudadanos de los pueblos del mundo.

A partir del 19 de marzo de 1808, se producen toda una serie de conflictos ante los rumores de una supuesta partida huidiza de Carlos IV para América. El pueblo se amotina y obliga al monarca a desprenderse de su valido Manuel de Godoy figura administrativa relevante en el trono (amante de la Reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV). Abdica la Corona a favor de Fernando VII, su hijo y príncipe de Asturias.

Carlos IV, en medio del acorralamiento, ha buscado la ayuda del Mariscal francés Joaquín Murat, cuñado de Napoleón Bonaparte. El Mariscal Murat, sugiere a Carlos IV que una vez resuelva el conflicto con su hijo, se retracte y abdique a favor de Napoleón. Esta, es la razón, por la cual la familia real se traslada a Bayona.

En Bayona, Napoleón declara que el no admite a Fernando VII como rey de España y que sólo reconoce a Carlos IV como verdadero monarca del trono y ofrece al primero, es decir a Fernando VII, el reinado de Etruria a donde casi inmediatamente será reducido.

Una vez reinstalado Carlos IV, a los pocos días cede el trono con todos sus derechos sobre España y las indias a Napoleón Bonaparte, quien a su vez, nombra a su hermano José, rey de la metrópoli.

Napoleón, lo primero que hizo al establecerse en España, fue abolir LA INQUISICIÓN y enfrentarse de esta manera al Santo Oficio y al poder de la iglesia Católica, cosa que poco nombran la mayoría de historiadores promonárquicos de América. Hecho éste, que encolerizó profundamente al clero.

Desde el 2 de mayo de 1.808, un pueblo fanatizado y dirigido fundamentalmente por la iglesia y la nobleza católica, se levantó en armas. Una gran rebelión popular se extiende por toda España, organizando juntas que se encargarán de un gobierno paralelo promovido por la resistencia. De todas estas juntas es de singular significación por su fuerza, la de Sevilla.

Miranda, El Revolucionario Mundial

Entra En Acción Hacia Suramérica.

Nuestro Gran Francisco de Miranda, el 20 de julio de 1.808 dirige una carta al marqués del Toro, en Caracas e igualmente otra a Rodríguez Peña, en Buenos Aires. En ambas cartas sugiere sea aprovechada la situación, como momento importante y coyuntural para que nuestras naciones se liberen del yugo imperial, y en ese sentido refiere al marqués: “,…Suplico a V. S. muy de veras que reuniéndose en un cuerpo municipal representativo, tomen a su cargo el gobierno de esa provincia y que enviando sin dilación a esta capital personas autorizadas, y capaces de manejar asuntos de tanta entidad, veamos con este gobierno lo que convenga hacerse para la seguridad y suerte futura del nuevo mundo”.

Si en España, los cabildos han insurgido contra Napoleón, también en América los organismos comunales deben aprovechar y asumir el gobierno de las provincias y enviar agentes a Londres, será esa la idea de Miranda. Pero el Marqués del Toro, Hizo todo lo contrario y para congraciarse con el Capitán General Juan de Casas, denunció la correspondencia recibida, manifestándose, como que, el traidor de Miranda le había enviado una afrenta a su dignidad.

Nuevos dardos revolucionarios

Desde Londres, argumentando que las autoridades legítimas de la vieja monarquía española han caducado su mandato, nuestro líder patriota, convoca a sus paisanos a realizar un inmenso Cabildo Abierto de toda la nación suramericana, el cual decida su destino.

Son tantas, las cartas y escritos que elaboró Miranda en lo que respecta a la promoción y defensa de la independencia de las colonias de Hispanoamérica, que para ese entonces, el ministro de relaciones exteriores de España el canciller Apodaca, se quejó ante el Foreign Office de Inglaterra, por permitir, la acción diplomática desplegada por Miranda contra España.

Es el lapso vivencial periodístico del precursor, en el cual éste lanza su acción propagandística fundando posteriormente El Colombiano del cual son publicados cinco números entre marzo y mayo de 1810.

Las Fuerzas Locales Se Activan En Venezuela

En la Capitanía General de Venezuela, surge un primer intento de formación de una Junta Suprema, el cual fracasó. Este movimiento, estará dirigido por un grupo de mantuanos, encabezados por: Antonio Fernández de León (Futuro marqués de Casa León), los Ribas, Los Montilla, Miguel de Uztáriz, Francisco Antonio Paúl, Martín Tovar y José Tovar, hijos del anciano conde Tovar.

En septiembre de 1.808, se instaló en España la “Junta Central Gubernativa del Reino”, cuyo reconocimiento en Caracas se verificó el 12 de enero de 1.809. El Brigadier Don Vicente Emparan, ex gobernador de Cumaná, fue designado Capitán General, para sustituir a Juan de Casas.

El Ayuntamiento y el Clero, inmediatamente entraron en pugna con dicho Capitán General, del gobierno napoleónico. El Marqués del Toro, comandante de los granaderos de Aragua y su hermano, Fernando Rodríguez del Toro, a quien le habían otorgado el título de coronel, había sido nombrado inspector de las milicias venezolanas, condición ésta que aprovechan para iniciar desde esa plataforma, una segunda y más organizada conspiración, pero también fracasan al ser descubiertos.

Emparan, fue represivo con los conjurados, a pesar que muchos de ellos eran sus amigos personales. Los confinó a las regiones de Aragua y Valencia, como es el caso de Bolívar, quien participó en esa acción, a los demás a otros lugares y algunos presos.

La conspiración no se detuvo, para el año 1.810, la nobleza caraqueña acciona y convence al Alcalde Don José de las Llamosas, para que convoque un Cabildo, y se considere la situación institucional existente. Este procedió a fijarla para el día 19 de abril. Todo el equipo conspirador redobla su capacidad de planificación y ejecución.

La convocatoria, desde el punto de vista legal colonial, tenía que haber sido hecha por el Capitán General. Ante tal insuficiencia, los conspiradores lograron armar la acción para que el mismo haga acto de presencia en la Asamblea Cabildante. Activan una invitación en la cual se le designa la presidencia de la asamblea. Para que de esta manera se produjera la legalización de dicha reunión. Los Ribas, los Salías y otros revolucionarios, organizaron cuadros de acción ideológica y de agitación popular para promover el golpe al gobierno y actuar el día de dicho Cabildo.

La historia de este momento, es significativa como forma de rebelión. El Alcalde Llamosas y don Martín Tovar, comunican a Don Vicente Emparan, una vez éste se encuentra en el recinto, el objeto y la intención del Cabildo convocado y que el mismo era necesario, debido a que el pueblo no aceptaba el Consejo de la Regencia.

El Capitán General, rechazó las conjeturas de desgobierno que le manifestaron y decidió irse a la iglesia, ya que aquel día era además un jueves Santo. Éste, en su tránsito de retirada es interceptado y retado por Francisco Salías, quien lo conmina y le exige que regrese al Ayuntamiento. Al ver que militares y civiles, le rodean y ambos no le obedecen, no le queda otra salida, sino, la de regresar.

En el Ayuntamiento, es interpelado y le es solicitada su renuncia para formar un nuevo gobierno. Es ese, el famoso momento histórico de la actuación de Madariaga con su señal del “No”, cuando éste procede a consultar al pueblo, que está congregado en la plaza, el cual, le responde que no lo quieren y él le revira diciéndoles: que si a él no lo quieren, él tampoco quiere mando.

Nueva Etapa En La historia De Venezuela

En la Capitanía General de Venezuela de aquel entonces, tres partidos están en acción. Uno conservador, el cual aspira se mantenga la estructura monárquica. Otro, de rasgos girondinos o moderados, conformada por quienes tan sólo buscaba cambios suaves, más no profundos. Y, un tercer partido totalmente antimonárquico de estilo Jacobino, el cual luchará por una revolución completamente republicana y radical.

Una vez constituida La Junta Suprema, esta procede a modificar algunas instituciones: La Real Audiencia la sustituyen por un Consejo de Apelaciones. Suspenden el tráfico comercial de esclavos, aclaro, más no la esclavitud. Declaran extinguidos los tributos cobrados a los indios y al comercio con el exterior. Se crea la Sociedad Patriótica para el desarrollo de la industria y el comercio. Esta última en mi criterio, será convertida por el generalísimo Francisco de Miranda, en el Primer Partido Revolucionario que surge en Venezuela.

La Junta Suprema Busca El Apoyo Internacional.

En esta fase, el estudio lo haremos con énfasis en una misión muy especial, como lo es la misión que va a Londres, donde dos grandes líderes, Miranda y Bolívar perfilarán lo que será el gran proyecto de la gran Revolución de la República de Suramérica a partir de una Revolución republicana en La Capitanía General de Venezuela.

La misión a Inglaterra la integran: Andrés Bello, Don Luís López Méndez y el Coronel Simón Bolívar quien la preside.

Miranda, los recibe cordialmente y facilita con su experiencia y alta capacidad de hombre diplomático, la manera de como resolver las relaciones fundamentales que se les había encomendado. Los reunirá, con Ricardo Wellesley, hijo del general Wellington. Los sentará a comer con el duque de Gloucester para que expongan, la situación colonial que los llevó a rebelarse; los invita a la opera. Finalmente, los ingleses se mostrarán neutrales ante el conflicto con España.

Hay una relación, que se va estrechando segundo a segundo, minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, esa relación será, la cual se establece entre Simón Bolívar y aquel gran maestro de revolucionarios como lo fue y sigue siendo ese gran comandante internacional y nacional, llamado Francisco de Miranda.

Ya Bolívar, había sabido y discutido sobre él y las experiencias vividas por éste en Ocumare y Coro en Venezuela, con su otro y principal gran maestro Simón Rodríguez, y eso fue una vez se encontraron nuevamente en Europa. En esa oportunidad, analizaron y compararon la experiencia de 1.806 con la experiencia de Gual y España en 1.797; asonada ésta, en la cual participo el sabio maestro Rodríguez.

Francisco de Miranda, le mostrará al joven discípulo las experiencias en materia de educación que lleva adelante Joseph Lancaster; donde niños que van avanzando cognoscitivamente, van inmediatamente enseñando a los que les siguen y que están comenzando; es la socializante ley fundamental de la cadena multiplicadora del saber de generación en generación en la necesaria educación humana.

Bolívar, contraviniendo las órdenes que le dio la Junta Suprema de Caracas, en el sentido, que utilizara a Miranda y luego se separara de él; termina por invitarlo a Caracas, para que dirija y ayude a aquella revolución que se iniciaba en La Capitanía General de Venezuela, y para la cual el viejo revolucionario siempre había estado dispuesto. Se reúnen, tertulian y planifican.

Debemos saber, que sobre Miranda existían y aún existen, todas las intrigas que a veces uno ni siquiera se imagina, razón esta por la cual tenían que ser muy cuidadosos. Es por lo que deciden, en lugar de venirse juntos, arrancar primero Bolívar el 25 de septiembre, llegar a caracas y preparar el terreno para lograr el apoyo que Miranda necesitaba y así éste pudiera entrar libremente a su patria chica. Y así lo hicieron.

El 10 de octubre, Miranda saldrá de Londres en la corbeta Avon vía Venezuela, con un cargamento de libros, con los cuales llegará el 10 de diciembre a la Guaira. Allí, permanecerá en la embarcación, observando, esperando, hasta cuando recibe las señales acordadas.

Una manifestación de jóvenes y hombres revolucionarios acompañados de mestizos o pardos, dan vivas al recién llegado. Miranda, sintiéndose seguro de si mismo y siguiendo lo planificado, decide trasladarse en el bote que le llevará desde la Corbeta hasta poner pie en su suelo natal. Toda aquella gran pléyade de jóvenes y hombres de pueblo marcharán con él desde allí hasta Caracas, donde se alojará en la residencia de los Bolívar.

Con esta nueva presencia se dará un vuelco revolucionario total, a la inicial acción promonárquica que quedó establecida con LA JUNTA SUPREMA DE VENEZUELA preservadora de los derechos del Rey Fernando VII.


(*) Investigación y redacción: Ronald Romero Peña (El Jirajara)

ronaldromero_orion@hotmail.com

Bibliografía:

Caracciolo, Parra Pérez: Historia De La Primera República, Biblioteca Ayacucho, Caracas, Venezuela, 1.992.

Francisco de Miranda: América Espera, Biblioteca Ayacucho, Caracas Venezuela

Mariano, Picón Salas: Miranda, Monte Ávila Editores, Caracas, Venezuela, 1.997.

Carmen Bohórquez: Francisco de Miranda, El perro y la rana ediciones, Caracas Venezuela, 2006.


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Ronald Romero Peña


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