UNASUR. Armados con la palabra

La finalidad fundamental de esta nueva historia con el consejo de defensa de Sur América, es hacer de UNASUR, un amigo digno de todo país que este en crítica necesidad de cambio, y convertir al continente y sus ejércitos en guías respetables de esos países.

Más, puesto que  la actualidad convierte en auditorio suyo a todo el mundo, la paz será su comandante supremo. Nueva historia que luchara contra el espectro del imperialismo, involucrado en el comercio de las armas con la mayoría de naciones del hemisferio. Nueva jefatura de defensa que debe poner límites a la economía de la guerra, pesadilla de excesos por las ampliaciones globales del poder norteamericano. Las agresiones con la guerra sucia y sus conflictos provocados, las bases militares incluida la de Guantánamo, nos recuerdan,  la débil relación de compromisos firmados entre naciones hermanas, cuando de intereses estadounidenses se trata, involucrando las ambiciones políticas y económicas cuyo arbitro termina siendo los ejércitos.

Los sucesores del TIAR, en una cálida aprobación nos llevaran a separar el trigo de la soberanía, de las cizañas de la falsedad, impulsada aun hoy, por el fantasma de las escuelas de las Américas. ¡Que los militares son capaces de trastocarlo todo! No les quepa la menor duda, en la menor oportunidad que se les presente. UNASUR tiene que ser una estructura de respaldo para los pueblos, ejércitos integrados más allá del deber con la sociedad.  Cuya colectivización sea un aporte industrial, agrícola, para la autonomía de las naciones, y continuar resolviendo históricos problemas, aprovechados por la economía de la guerra, avivando el fuego de viejos conflictos entre Argentina y Chile, Chile-Perú, Perú-Ecuador, y últimamente  Colombia y su plan norteamericano de interferencia política, convertida en satélite de los Estados Unidos.

Para los iniciados, UNASUR, significa que empezó una nueva época de incertidumbre, y todavía no menciona ningún nombre vivo a la unión, porque el sucesor aparecerá con los hechos. La anterior historia con el TIAR, murió viva, lo que vendrá, habrá que esperar. La naciente autoridad en materia de defensa e integración, están armadas con el compromiso de la palabra, rector de la equidad y la paz. Las fuerzas armadas, respetuosas del poder ejecutivo, respaldaran el camino de la orientación social, sobre todos los problemas y sucesos que entraran en la próxima historia. Una vuelta a la verdad de los pueblos, después de la era impositiva del capitalismo militar. La nueva historia revolucionaria, con la unidad de naciones del Sur, nos permitirá conocer el presente y prever el futuro, esa la importancia inmediata de UNASUR. Propósito más amplio destinado a cómo poner en acción, en diferentes teatros de guerra o conflictos, la política de naciones unidas para enfrentar al imperialismo militar venga de donde venga. Guantánamo y las Malvinas, son escenarios por los que hay que empezar. Posición firme y permanente de respeto y soberanía. 

Torturas, asesinatos, desapariciones, son confesiones de practica militar, que la nueva historia tendrá que superar partiendo desde Colombia, nación con serios problemas de terrorismo de estado, cuya cabeza visible es su ministro de defensa. Lucha incesante contra los herederos de las Américas, ¿están ahora en el campo amigo? No lo creo, todavía es muy pronto para definir con certeza una opinión. El imperialismo es imperialismo y continuara levantando manos traidoras contra el socialismo. Sería una muestra de ingenuidad creer que estamos ya en otra época, solo es una paso, importante si, pero el camino aun es largo.

Solo estamos armados con el compromiso de la palabra. 

rcpuma061@yahoo.com



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Raúl Crespo


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