Reflexiones sobre la reciente Marcha de los Escuálidos del 23-E

Poderes hegemónicos y repliegue de la clase media

PODERES HEGEMONICOS Y REPLIEGUE DE LA CLASE MEDIA
(Reflexiones sobre la reciente Marcha de los Escuálidos del 23-E)

Joaquín López Mujica (*)


“Hacer asambleas populares por todas partes, a reunir
a los campesinos allá en las tierras donde sufren,
donde sueñan; a ir con los pescadores a oír sus cuitas,
a oírles el alma; hablar con los estudiantes en las
universidades, con los muchachos en los liceos, con los
desempleados, con las mujeres, con los niños en la calle,
con los vendedores de verduras, con los soldados,
vamos ese es el camino, no hay otro camino”.
(Hugo Chávez Frías)

“Aunque tu cambies de color
yo siempre sé por donde vienes”
(Camaleón: Rubén Blades)

“La incertidumbre es el camino”
(Nestor Francia)

Estuve en la marcha del 23, por supuesto la bolivariana. Pero, algunas
imágenes y reportes visuales fidedignos de la otra marcha, la de la
oposición, motivaron estas reflexiones. Se percibe que Venezuela tiene dos
caras, por un lado: el rostro de algunas victorias del pueblo soberano,
desde aquella del 13 de abril, paro golpista, el sabotaje petrolero, el
rescate de la Navidad y las tradiciones, los éxitos de los programas y
misiones, el modelo de desarrollo endógeno. Del otro, lado el espacio
mediático de la oposición: ausencia de base social y líderes visibles,
desarticulación interna, maniobras del infante Julio Andrés Borges
representante máximo de Primero Justicia y otras evocaciones de la figura
acomodaticia de URD y el último MAS, la marcha escuálida del 23, con los
viejos signos de los cabilleros de AD, los condimentos del cinismo
decadente, expresado una vez más en conversaciones telefónicas de dominio
público, anuncios pro-golpista de voceros del mal llamado bloque
centro-izquierdista, los intentos por desacreditar al CNE.

Todos estos acontecimientos, considerados no como hechos aislados, asoman
claros síntomas de una desintegración de la oposición venezolana,
presenciamos la fase terminal. Es que, no se puede tapar el sol con un dedo,
del paro petrolero a la flagrancia del megafraude, hay un largo trecho, la
tendencia a la baja es inevitable y aún las dudosas encuestas, son el
propio cuchillo para su garganta.

Si, algo es necesario tener claro, en la confrontación actual, en el
contexto de una globalización avasallante, esto es, estamos viviendo ya la
cumbre de la antinomia (la contradicción en sentido estricto) expresada en
el choque hegemónico, las contradicciones y las contracciones de un modelo
de acumulación de poder, tal como lo plantearon estudiosos de la historia
de este problema, me refiero a los escritos de: Lenín, Gramci, Castoriadis,
Marcuse, Baran, Petras, Bells, Chomsky y Stiglipz. Antes de hablar de
reconciliación nacional, y con el reordenamiento de las fuerzas y la
incorporación de otras, en un contexto de una confrontación de poderes
internacionales expresados en lo político, económico, social, cultural y
simbólico, es necesario decir que estamos ante el choque de trenes, dos
modelos de ver, organizar y concebir la sociedad, donde se produce una
antinomia: Democracia vs. Neoliberalismo.

Tal situación de combate por la acumulación de poder, quedó bien destacada
con la lamentable incorporación, en el rol de agente conspirativo, de la
clase media venezolana, la oligarquía empresarial, económica y cultural,
protagonista del golpe de Estado de Abril del 2002 y el sabotaje petrolero
de Diciembre de ese mismo año. Ahora de aquella Marcha que se desvió
ilegalmente a Miraflores en 11-A del 2002 a la Marcha del 23-E de 2004, hay
un trecho mas que largo, en la mitología política, para recordar a García
Pelayo, es la expresión social de total devaluación simbólica y real.

Partimos de la premisa que lo que está ocurriendo es la desmovilización y el
repliegue de la clase media, las variantes de lo que en el registro de la
historia inmediata fue una fuerza motriz, y que en el contexto actual,
sufre una depresión colectiva, cambio de rol como actor social, crisis de
reapropiación de sus fines, e identificación de sus agentes manipuladores
y como dice la psicología conductiva: “líbrate de aquel que descubre que lo
manipulaste, será tu enemigo por siempre”. Tres cuadras y media en una
escuálida marcha es mas que suficiente.

En efecto, la eficacia de los programas y directrices gubernamentales, la
fidelidad con el plan estratégico 2001-2007 , las claras posiciones en la
diplomacia internacional, el crecimiento de los circuitos de la
microfinanzas, la democratización de la tierra, la soberanía petrolera, la
seguridad alimentaria, las misiones de inclusión socioeducativa, ( ya que
falta la inclusión sociocultural que sigue en mora con el pueblo) el acceso
pleno a la salud, por parte de poblaciones mas necesitadas incluyendo los
pueblos indígenas, el prestigio mundial de la Misión Barrio Adentro, el
fomento de la disciplina fiscal, la automatización de las aduanas con
software libre, los aciertos en la política comunicacional y comunitaria,
actúan como catalizadores, e inciden en la motivación para con una clase
media, que busca, en sus fuentes ese Humanismo perdido, y va dejando a un
lado, esos “paraísos artificiales”,las ideologías de la imagen opresiva del
modo de vida americano. Se redescubre la adversión a la inequidad,
legitimada por tantos años de puntofijismo, capitalismo salvaje y demagogia,
claramente representados en la coordinadora “democrática” y su agenda
oscura.

Registramos cambios de actitudes, por ejemplo el reciente mini-cacerolazo,
su exigua intensidad es un dato importante, nada comparable con el
imaginario de violencia, que siguió la clase media, que la condujo a ese
abismo de cuasi- insurrección clasista- racista, con los graves postulados
antidemocráticos, reforzados por empresarios neoliberales, medios de
comunicación autoritarios, y la meritoaristocracia enquistada en PDVSA,
quienes en “bloque histórico”, configuraron un plan macabro, construyeron un
monstruo antidemocrático para tumbar al gobierno del Presidente Chavez
legítimamente constituido, escenificadas del triste y deplorable empresario
Carmona Estanga y los exmilitares de la Plaza Altamira.

Esa movilización de clase media, presenta un itinerario accidentado, tiene
su tiempo, fue iniciada, el apoyo masivo a la candidatura de Chavez,
desaparece con la virulencia de la crisis socio-política, reaparece luego
del primer golpe, con la presencia del movimiento Dialogo por la Inclusión
Social, el periódico El Punto Medio, profundizada con la irrupción de Clase
Media en Positivo, y algunas acciones de organizaciones ni-ni, con rasgos
aparentemente no-apocalípticos como Paz en Movimiento. Se trata de
expresiones sociales y grupales que buscan su ubicación en el nuevo
esquema económico-social, donde a pesar de los matices, prevalece una
visión del hombre ante las necesidades múltiples, la preeminencia de lo
social, la exaltación de una nueva escala de valores como la coexistencia
pacifica, la justicia social, la equidad y otros bosquejos de una concepción
ético-político, todas inspiradas en la constitución de la República
Bolivariana de Venezuela.

Describimos una toma de conciencia que se aprecia, por parte de las clases
medias, al reaccionar ante la manipulación del bloque conspirativo y nada
corporativo, llamado una vez por Blanca Eckout “Sagrada Inquisición
Mediática”. Pero, lamentablemente la esfera de lo mediatico sigue dando
muestras de su extemporánea y senil politización. Los medios de
comunicación, quizás temerosos de no ver la realidad, que han perdido
cuantiosos recursos económicos y talentos que han emigrado al exterior,
continúan enfrascados en “su inútil lotería” como dijera Rubén Blades. Para
muestra de la miseria humana, un botón, un periódico de circulación
nacional, reclama con titulares de primera página, la presencia de duendes
caligráficos y errores ortográficos en publicaciones oficiales, pero
paradójicamente e irrespetando su propia salubridad intelectual, mantienen
columnistas como Carlos Dorado (acusado de delito federal por contrabando de
cuantiosas sumas de dólares), Guacaipuro Lameda (presunto arquitecto del
golpe y privatizador de PDVSA), Medina Gómez, (presunto cabecilla de la
conspiración golpista y otras travesuras terroristas)

Se observa una tendencia, de la clase media a distanciarse del estrés,
efectista y amarillista de los medios audiovisuales e impresos, al
contrario, acompaña , poco a poco, a otros sectores en su afán por restaurar
los derechos de estar informados, y se sintoniza con la sociedad en su
conjunto, acude la circuito de medios alternativos, televisión por cable,
cine de autor o las autopistas de la información (claro ejemplo lo
representa este sitio Aporrea.org) lo que contrasta con la miopía de los
medios tradicionales, con espacio de opinión politizados y precisas
directrices con dosis de estímulo a la conflictividad, que han transformado
su misión-vision, es decir informar verazmente, por la manipulación y el
juego con la opinión pública.

Esa parte de la sociedad venezolana se aleja progresivamente de los caminos
ilegítimos, se resistió al “reafirmazo”, enfrenta pasivamente, de todo lo
que sea identificado como insurreccional, lo que genere crisis
socio-política en dirección de la superación mas que de la contradicción,
aunque nunca con mayor disposición que la que ha demostrado el pueblo
chavista.

Se trata de avances de un espacio social que muestra capacidad de reconocer,
como en el pasado lo hizo la izquierda insurreccional de los años sesenta:
las reglas del juego democrático, la legitimidad, el discurso de la
inclusión social, el acercamiento a una nueva reconceptualización de las
clases medias como agente de cambio y no solo de sector consumista.

Finalmente, la oposición, con toda su constelación, enfrenta su fase
terminal, las clases medias se ven envueltas allí. Vivimos, fin
resquebrajamiento del apoyo de las elites, el gran rechazo, que lo viene
incubando esta clase social, al re-descubrir en el vacío programático de la
oposición, las estrategias erráticas, el reciclaje de una vieja clase
política, los añejos líderes del pasado y ahora, en el camuflaje de los
jóvenes, los rostros del neofascismo y el totalitarismo.

(*) Filósofo y Músico
jlmven@hotmail.com
j.lopezmujica@laposte.net

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Joaquín López Mujica (*)

Filósofo, escritor y diplomático

 j.lopezmujica@laposte.net

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