La bala que no se sabe de donde slió...

Ayer apenas escribimos para Aporrea sobre el tema de los trabajadores petroleros en Anzoátegui, manejamos una hipótesis y alertamos sobre la importancia de estar atentos y no dejarse manipular por situaciones extrañamente creadas, fuimos quizás duros en interrogar y tratar de encontrar una explicación lógica sobre el suceso. También alertamos sobre la campaña bestial del imperialismo contra Venezuela y sus instituciones, entre ellas PDVSA.

Hoy al revisar la nota de prensa de Tarek Wiliams Saab, nos salta la misma sensación, casi convertida en certeza en torno a que detrás de estos eventos se esconde un plan diseñado desde el norte. Lógicamente que no poseemos prueba alguna, pero no es casual tantas cosas juntas. Tarek señala en su declaración publicada en Aporrea, tomada de la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), que las heridas fueron causadas por una bala 9mm y acota que la policía de Anzoátegui no usa ese tipo de armamento, esto lo afirma Tarek y no lo dudamos. Todo nos hace pensar que quien efectuó los disparos lo hizo con un arma que no comprometiera directamente a la policía de ese estado lo cual lo hace más sospechoso de su planificación anterior, es decir, con premeditación y esto corrobora que no es casuístico lo acontecido en la marcha, a alguien le interesaba activar un detonante que generara males mayores, afortunadamente la mayoría de los trabajadores petroleros ya no se chupan el dedo.

Hace unos meses escribimos sobre PDVSA y la importancia estratégica para la ejecución del proyecto socialista y esto la hace blanco predilecto del imperio, hoy lo volvemos a ratificar; PDVSA no solo representa una poderosa arma de los pueblos, en manos lógicamente de un proyecto socialista, sino que también representa en el escenario internacional un muro de contención para las pretensiones de manipulación del mercado internacional por parte de las trasnacionales del petróleo. No es casual ninguna acción que pretenda desestabilizar nuestra insignia. En aquella oportunidad señalábamos lo siguiente: “A pesar de las críticas, la PDVSA de la era Ramírez, es lo más cercano a lo que se concibe en un proyecto de liberación nacional, el acercamiento al pueblo, el financiamiento de toda una deuda social que lentamente pero con paso seguro le ha permitido al presidente acelerar la marcha en la cancelación de la inmensa deuda con los pobres de Venezuela; asimismo el músculo económico de la estatal petrolera nos permite ir mucho más allá de nuestras fronteras y desempeñar un papel determinante en lo que es la conformación del ALBA, la consolidación y el desarrollo de este proyecto de unión de los pueblos latinoamericanos. En fin, podemos decir que PDVSA es algo así como “la joya de la corona” del proyecto socialista venezolano. Además representa esta empresa la dignidad y el valor del pueblo venezolano al sobrevivir al paro petrolero más criminal que haya visto la humanidad, no obstante, la empresa se recuperó y hoy más que nunca es determinante en el fortalecimiento del plan de desarrollo nacional”. Ahora no podemos hacer otra cosa que ratificar esta aseveración, PDVSA hay que cuidarla, atenderla y ubicarla en su exacta dimensión en el contexto de un país que marcha hacia una economía socialista y cumple un rol determinante en el espectro latinoamericano. El control de cualquier movimiento interno que pudiera afectar la marcha de esta empresa es tan estratégico como el que más. En este sentido afirmamos que no puede estar ninguna petición laboral por encima del interés del país nacional, pero tampoco se concibe la permanencia en la empresa de personas de la alta gerencia que permitan se les escape de las manos una situación perfectamente manejable dentro de los parámetros normales de los reclamos laborales en un país que va rumbo al socialismo. No se trata de expresarse hoy cuan héroe por haber “logrado” reivindicaciones económicas; ¿cuantas manifestaciones hicieron cuando Caldera entregaba la industria petrolera a las trasnacionales? Sabemos y estamos conscientes que puertas adentro la mentalidad del trabajador petrolero ha cambiado, pero nos parece que no del todo y se necesita urgente incrementar la formación política de esta importante masa laboral. Elevar la conciencia y el nivel político de toda la clase trabajadora es una característica sine quo non de toda revolución, como afirmó Lenin, “es necesario elevar las luchas reivindicativas a luchas políticas” y como podemos ver no es una lucha política reclamar 4 o 5 paquetes de harina más para un bono alimentario. Muy atentos, trabajadores de PDVSA, es la orden de la revolución, no vaya a ser que por reclamar un incremento en los bonos, el imperialismo nos arregle con despido y todo…

latojeda@gmail.com


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Luis Alberto Toro Ojeda

Publicista. Militante de izquierda. Integrante del Frente Bicentenario de Campesinos del estado Trujillo. Integrante del PSUV.

 latojeda@gmail.com      @latojeda

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