Estar de paso por este planeta tiene como finalidad para nosotros, los seres humanos, elevar nuestro nivel de conciencia y evolucionar política, social, mental y espiritualmente. Ese surgir de “LA NUEVA CONCIENCIA” para poder presenciar “UN NUEVO MUNDO” depende de la calidad de la relación de todo individuo con cada una de las especies de su entorno. Para esto, comenzamos a trascender de la búsqueda de los beneficios y satisfacciones individuales a la búsqueda del bienestar colectivo. Es despojarse entonces del egoísmo, del individualismo, del personalismo, de la falta de transparencia y permitir que en la oscuridad, al fin, entre la luz. Entonces, hace acto de presencia la SENSIBILIDAD hacia el otro ser que respira, que vive, que también siente, que tiene derecho a existir por el sólo hecho de encontrase en este mismo escenario: el planeta Tierra; esta coincidencia debe tener una razón espiritual más allá de la “ley del más fuerte” inventada por el hombre y que lo ha mantenido, por siglos, inmerso en el caos y la barbarie. Socialismo y sensibilidad ineludiblemente se necesitan para subsistir. Por ello, la Nueva Venezuela Socialista y Bolivariana es una nación que debe demostrar el mayor nivel de sensibilidad hacia la humanidad, lo cual abarca: amar, incluir y proteger al humano, a la naturaleza y, en especial, a los animales, por ser estos los más indefensos, por tener miradas profundas mas no palabras para expresarse, por ser nuestros HERMANOS MENORES en esta vía de evolución. Ellos siempre quieren decir algo pero no pueden, ellos y sus derechos han sido los más ignorados y excluidos del sistema humano en todos los tiempos. En cierta medida, se ha luchado por la libertad de los esclavos, por la igualdad de los pobres, de los indígenas, de los afro-descendientes, de los discapacitados; por la liberación de la mujer, del niño, del anciano… pero cuán poco ha hecho esta raza humana por los animales… seguramente los preferidos de “La Creación” por su capacidad de ser nobles con el silencio y fieles a la ausencia del “juicio”.
Y si un día te enteraras que en el balance final de las acciones de tu vida, observadas por una fuerza superior, Ésta midiese ¿cuán noble fuiste con los excluidos… …qué capacidad de amar tuviste hacia ellos…? Y resultara entonces que el mayor nivel de humanidad se mide por tu servicio, amor y protección a los más excluidos de los excluidos… Seguramente todos quedaríamos perplejos al darnos cuenta de que “los menos importantes”, los que más pasaban desapercibidos, eran la materia de mayor prioridad en este planeta escuela. Sería una excelente, sabia y astuta “Prueba superior” ¿no?.
Nuestro presidente Hugo Rafael Chávez Frías, recientemente, hizo un llamado a construir un socialismo “sin machismo”, incluso lo enunció como una prioridad. Por esta razón y, con todo respeto, los toreros, coleadores y promotores de las peleas de gallo deberían reflexionar y preguntarse a sí mismos cuál es la verdadera razón que los impulsa a disfrutar con el maltrato y la muerte de otro ser vivo. La reconciliación con la parte femenina que existe tanto en el hombre como en la mujer es esencial para comenzar a entender el socialismo y para iniciar un proceso de transformación, primero interna, luego colectiva.
Amar, cuidar, respetar y proteger a todos los animales dirá mucho del nivel de conciencia de nuestro SOCIALISMO BOLIVARIANO como ejemplo para el mundo. Nos verán como un colectivo de luz emergiendo del caos y la oscuridad. Nos valorarán como un país con “tradiciones, cultura y deportes” que alimentan el alma y no el bolsillo; “tradiciones, cultura y deportes” que logran incluir y amar en lugar de vejar, torturar o mutilar; “tradiciones, cultura y deportes” que logran acariciar y nunca agredir ni complacer las satisfacciones individuales y caprichosas de los individuos aún con bajos instintos y antiguos vicios. El sadismo, la sangre, la humillación y la muerte por placer son inversamente proporcionales a la Venezuela del Libertador Vivo. El Imperio Romano, junto al coliseo y su circo se vinieron abajo devorados por su propia maldad. Los sacrificios y torturas de algunos grupos de las culturas pre-colombinas también eran llamadas “tradiciones” y le sacaban el corazón al hombre frente a sus ojos; también fueron exterminadas. La barbarie, el sadismo y el odio llegaron a ser considerados “deportes” por algunos y la sabiduría de la vida les dictó su sentencia. Ahora, ante nuestros ojos, se está derrumbando el Imperio Norteamericano y alrededor de su tumba enterraremos la mano de todo aquél que por su “yo-ismo” atente contra cualquier “SER VIVO”. El Socialismo de Bolívar, en esta patria, además, verá caer la suma de todos los imperios… “el Imperio del Individualismo”.
Por todos los animales, nuestros Hermanos Menores que no tienen voz… pero sí muchas almas socialistas como aliadas… Sí a la definitiva aprobación de la Ley para la Protección de los Animales Domésticos, Dominados, Silvestres y Exóticos Libres y en Cautiverio de la Asamblea Nacional.
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