Yo no soy un Schemel pero heme aquí ojeando a un 2%

No es lo mismo la palabra de un buen científico que la de un empírico porque mientras aquél mide con rigor matemático y otras ciencias nosotros nos guiamos a la machimberga; no obstante, a veces la pegamos.

Bueno, como todos los venezolanos del eje del mal, 98 % según la Globosauria, es de suponer que el eje del bien sea un 2 % para ella; en tal caso y para ser un poquito más responsable, empíricamente yo diría que el eje del bien es una fracción del 2 %, como también admito que el eje del mal no sea el 98 % sino una fracción de ese guarismo.

La mohosa prédica de esa plutócrata mujer Globosauria, es además de mohosa, masoquista porque si ella predica querer gobernar a Venezuela cómo es que rehusa gobernar al Bolivariano Estado Esequibo? Qué guarandinga es esa?

Dentro de ese 2 % que votó en contra de sus propios supuestos intereses hay un efecto dextrógiro, hacia estribor; y no es que el aproximadamente 98 % que votó afirmativo recuperar nuestro territorio se inclinase a babor, no señor señora o señorita, porque hasta Fedecámaras –que es en mucho ultraderecha– se pronunció perfectamente codo a codo con nosotros los malos y circunstancialmente levogiró.

Mas, qué le costaba al bendito 2 % brindar un aporte a la unidad patria a sabiendas de que luego habría suficiente tiempo para pelearnos sanamente, exponiendo nuestras ideas?

Ah, porque ese grupete de apátridas está conformado irremediablemente por enfermos incurables que no sólo chapotean en su odio sino que llegan a odiarse a sí mismos.

Aludir al preeminente trabajo del patriota Schemel se debe a que esa es a mi modo de ver la referencia más seria que en cuestiones de estadística se produce aquí en Venezuela y este es un año crucial en ese sentido. También es un llamado a los demás de esa disciplina para que digan la verdad porque el embuste, el deliberado fake news oscurece la mente mientras que la verdad la esclarece y cada votante decide en función de lo que tiene en la cabeza.

Venezuela demanda en estos momentos no solo cantidad de votos sino la calidad del voto y los citados deben asumir su responsabilidad. La mentira siempre lleva ropaje mientras que la verdad suele ir desnuda desnudita. De ahí que haya que desnudar a los farsantes y a las farsantes para que les de pena.

En ese sentido, advierto que estas reflexiones son sencillamente especulativas, sin rigor; ah, eso sí, yo trato de aplicar las matemáticas sin números y al respecto estimo que el 2% de marras constituye el núcleo del fascismo en Venezuela y a eso hay que pararle los mochos porque es axiomático que de lo pequeño nazca lo grande; acaso no se fijan todos en lo que ocurrió a Argentina? Una hipnosis colectiva y ese gran hermano pueblo se encaramó en el tobogán del abismo.

Fijaos, el enemigo siempre juega varias cartas y la Globosauria es una de ellas, a esa mujer no le interesa ser presidenta ni siquiera del condominio donde ella reside, su papel es propiciar el caos, insultó al Comandante Chávez imprudentemente y sin mesura, se fue a Panamá a agredir a Venezuela, se ríe cuando debería llorar y viceversa, hace de carrito chocón hasta con los suyos, cuando no está en la luna (de astronauta), hace de globo (la inflan); es de recordar aquella ocasión cuando decía: – oye mami, va a salir una noticia que me dispararon varios plomazos pero no te preocupes, yo estoy bien con mis amigos echándonos unos tragos.

Y, pare de contar,

¡Cacarear y no poner huevos!



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Guillermo Guzmán


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