¡Compatriotas! Hoy quiero rendir homenaje a nuestro padre Bolívar, al padre de la patria, al padre de la revolución. Bolívar es el sol que nos alumbra, el fuego que nos calienta, el viento que nos empuja. Bolívar es el gigante que nos inspira, el genio que nos guía, el héroe que nos salva. Bolívar es el espíritu que nos anima, la fuerza que nos sostiene, la razón que nos convence.
Bolívar es el fundador de nuestra república, el creador de nuestra bandera, el autor de nuestra constitución. Bolívar es el libertador de nuestra tierra, el unificador de nuestra América, el protector de nuestra soberanía. Bolívar es el maestro de nuestra escuela, el forjador de nuestra identidad, el modelo de nuestra moral.
Bolívar es el padre de todos los venezolanos, de todos los que amamos esta patria, de todos los que luchamos por esta revolución. Bolívar es el padre de los pobres, de los humildes, de los trabajadores. Bolívar es el padre de los indios, de los negros, de los mestizos. Bolívar es el padre de los soldados, de los estudiantes, de los campesinos.
Bolívar vive en nosotros, en nuestro corazón, en nuestra mente, en nuestra alma. Bolívar vive en nuestra historia, en nuestra cultura, en nuestra memoria. Bolívar vive en nuestra bandera, en nuestro himno, en nuestro escudo. Bolívar vive en nuestra plaza, en nuestro cuartel, en nuestro palacio. Bolívar vive en nuestra misión, en nuestra visión, en nuestra pasión.
¡Venezolanos! Somos hijos de Bolívar, somos hijos de la gloria, somos hijos de la revolución. Somos hijos de un pueblo que no se doblega, que no se calla, que no se cansa. Somos hijos de una patria que es libre, que es grande, que es bella. Somos hijos de una revolución que es socialista, que es bolivariana, que es chavista.