ExxonMobil tras los bastidores

  • El ataque contra Venezuela es multinacional. Los Estados Unidos, La Gran Bretaña, sus socios europeos y el parapeto regional de la OEA, participan en esta nueva agresión contra la Patria de Simón Bolívar, pretendiendo arrebatarle territorios y recurso que por derecho y legado histórico le corresponden

  • Sólo debemos recordarle a estos intervencionistas de oficio la primera oración, de la proclama del Presidente Cipriano Castro, cuando intentaron invadir a Venezuela: "Venezolanos, venezolanas, la planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria",

Es imposible desligar los intereses de la empresa petrolera y energética ExxonMobil de los propios del Estado Norteamericano. Son como en una moneda, la cara y el sello y si en el caso de la controversia sobre la Guyana Esquiva, territorio históricamente venezolano. Los medios quieran presentarla como un tercero en la discordia, pero esto es sólo una fantasía, porque tanto la Exxon como los Estados Unidos, como Estado, son cara y sello de la misma moneda.

Si realizáramos una pequeña retrospectiva de sus últimas actuaciones, veríamos claramente que esa Empresa ha sido utilizada como instrumento de presión contra países que los Estados Unidos, se han propuesto intervenir y lo han logrado.

Estados Unidos, desestabiliza, crea el caos y el desgobierno. Luego interviene militarmente o coloca sus títeres tradicionales en el gobierno y posteriormente, viene la participación de sus transnacionales, que sin dar la cara, tras bastidores, luego actúan sustrayendo los recursos naturales de los pueblos intervenidos (el petróleo y otros), mecánica ya harto conocida en el mundo, pero no sancionada por los organismos internacionales que se hacen los locos ante estos procedimientos, poco éticos, pero justificados y puestos en práctica, para satisfacer la avaricia y ambición de estas grandes potencia imperialistas.

Lo vimos y continuamos viendo en Irak. Luego de la intervención militar y el establecimiento de un gobierno títere, entraron las transnacionales estadounidenses encabezada por ExxonMobil y controlaron todas las fases de la producción del petróleo en ese país. Hoy ni los mismos iraquíes saben cuánto petróleo se ha extraído y hasta cuándo será la explotación. También el mundo lo desconoce, porque esas son cifras negras que se mantienen encriptados, sólo manejadas en los Estados Unidos, que no le rinde cuenta por sus actuaciones a nadie.

Investigaciones al respecto, revelan el papel de estas grandes empresas transnacionales como grupos de presión contra los países que van a ser intervenidos:

"La posición privilegiada de estas empresas en la economía estadounidense contribuyó a su destacada participación en el diseño de políticas públicas durante la crisis energética vivida entre finales de los noventa y principios de 2001. Como se muestra más adelante, no solo participaron en la formulación de la política energética de 2001, sino en la decisión del gobierno Bush y del Congreso de los Estados Unidos de entrar a Irak "Trabajo de Grado Presentado como requisito para optar al título de Internacionalista En la Facultad de Relaciones Internacionales Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario Presentado por: Luisa Fernanda Moreno Lara

Más adelante agrega el trabajo de investigación:

"Exxon y Chevron tuvieron un rol significativo en la búsqueda de soluciones y más específicamente, en la presentación de la incursión militar en Irak como una estrategia de seguridad energética. Apoyándose en las consideraciones conceptuales presentadas en la primera sección, a continuación, se analiza concretamente el rol de Exxon y Chevron como grupos económicos y de presión que contribuyeron a la decisión del gobierno Bush de liderar una incursión militar en Irak".

Más de lo mismo, en Libia, intervinieron militarmente, colocaron a sus títeres en el gobierno, incautaron las reservas monetarias de ese país y luego entraron las transnacionales a lo suyo, apoderarse del petróleo, gas y cualquier recurso que les sirva para fortalecer su deteriorada economía, a costa de la depredación contra otras naciones.

De allí que en el caso de Controversia que existe entre Venezuela y Guyana, por el territorio que histórica y legalmente nos pertenece, no podemos esperar una posición diferente de las trasnacionales energéticas de los Estados Unidos, porque son los mismos intereses.

Ya por ejemplo, han convertido al gobierno de Guyana, en una especie de franquicia para arremeter contra Venezuela y al fin de cuentas apoderarse de los recursos petroleros que allí existen. Han asesorado al gobierno Guyanés, para que se burle de tratados anteriormente firmados, que los comprometen internacionalmente (Acuerdo de Ginebra), y acuda a la Corte Internacional de Justicia de la Haya, organismo donde estos grandes poderes tienen poderosa influencia y pueden de hecho influir en los resultados de la sentencia.

Pensar que la ExxonMobil, actúa en Guyana al margen de los intereses de los Estados Unidos, es un espejismo, es como pensar, que la Gran Bretaña, la OEA, no están también confabulados en la actual confrontación, como parte de plan global, que tienen con sus socios europeos contra Venezuela.

Gran Bretaña, los Estados Unidos, la OEA y la ExxonMobil, son la batuta de la Orquesta, cuyo rostro es hoy, la franquicia del Gobierno de Guyana y su actual presidente, en una conspiración para darle un nuevo zarpazo a la patria de Bolívar. Así, hay que verlo y así hay que denunciarlo ante el mundo.



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Jesús Sotillo Bolívar

Docente en la UCV

 jesussotillo45@gmail.com

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