El primero de mayo de 2002, apenas dieciocho días después del artero golpe de estado plutocrático, asistí a las dos marchas: la marcha de la revolución desde el Poliedro hasta la Avenida Urdaneta, que reunió a más de cien mil personas, y la escasa concurrencia de la golpista e impúdica CTV (así, en minúsculas), que para el momento en que estuve no llegaba a las 12 mil individuos, desde la plaza Morelos hasta un poco más allá del liceo Andrés Bello, aproximadamente quinientos metros.
Este año efectué un procedimiento similar: me acerqué primero a la escueta reunión en la avenida México, donde a las 10:30 am no había en cálculos bastantes relajados, más de cinco mil opositores a la revolución. Tomé el metro y me dirigí a La Bandera donde subí el extraño puente que da vuelta en "u" sobre la nueva granada, y debo decir que me asusté un poco pues no veía hacia el sur más gente, así que caminé hacia el norte: la punta de la concentración, que ocupaba todo el ancho de la avenida en una forma bastante compacta y todavía no se desplazaba, llegaba a la intersección con la avenida Roosevelt, es decir a unos ochocientos metros de distancia. Al poco rato comenzó la marcha, a diferencia de la grandiosa marcha de l3 de octubre de 2002, que tuvo un recorrido parecido, también por la Av. Victoria, esta vez desde los edificios, muchas personas ondeaban banderas rojas y tricolores desde los apartamentos y solo unos cuatro loquitos agitaron sus fascistoides trapos negros y golpearon una que otra lastimada ollita, este contraste me llamó mucho la atención, ya que Las Acacias es una zona donde la división en tres bandos (revolucionarios, fascistas e indiferentes) fue bastante equilibrada durante el año 2002. En Los Ilustres me adelanté a la desperdigada vanguardia de la marcha y me aposté en la Plaza de Los estadios, por debajo de la cual pasaría el gentío.
Desde las 12:38 hasta la 1:45 estuvo pasando la muchedumbre a una cantidad promedio, según pude contabilizar, de unas ciento cincuenta personas cada diez segundos, lo que da un cálculo aproximado de 56 000 personas, que al llegar a la zona de Plaza Venezuela se dispersaban en su mayoría, quedando aproximadamente la mitad en la Avenida Las Acacias. Yo mismo me retiré a eso de las dos y media a almorzar en un restaurante cercano, desde donde me enteré del oprobioso show mediático de la plaza oleary. El comentario inmediato que hice fue: "algo de esto lo habían advertido por aporrea" aludiendo a la noticia no confirmada que se publicó en la web acerca de planes desestabilizadores para el día del trabajador (más orientados a un supuesto golpe de estado). Días antes yo mismo había comentado a unos amigos que dado el visible fracaso anunciado de la oposición en su escuálida marcha "de los trabajadores" -y que me perdonen estas comillas los pocos obreros que sin conciencia de clase fueron a desfilar ante sus verdugos patronales- muy probablemente estarían planificando un muertico en el día internacional del obrero ¿cuánto impacto mediático tendría en el mundo que en un país muriera un obrero el primero de mayo víctima de un balazo gobiernero? Mucho, mucho, y eso es lo que estos infames y bastardos opositores buscaron desde mucho antes de la fecha de ayer.
El dos de mayo, al salir del metro en la Avenida México me encontré con esta perlita de volante, que así sucio como lo encontré, reproduzco a continuación:

Nótese el impacto retórico de las frases que resaltan en el volante... un volante patrocinado por caporales de la gobernadora de Miranda. Además tienen el desparpajo de convocar a sectores no obreros y de apuntar la consigna de luchar por el reenganche de los pobrecitos pdvagos, que abandonaron por soberbia sus millonarios "salarios", pero que nunca marcharían en solidaridad con los tierrúos trabajadores que devengan en un año lo que ellos cobraban en quince días o menos.
Al revisar mi correo electrónico, en la tarde me encuentro con esta otra perla de la cuenta:

Sin comentarios... Definitivamente, estos fascistas no tienen el menor pudor, la menor vergüenza ni la más mínima inteligencia. ¿quién carajo no se va a dar cuenta de estas señales tan evidentes de lo que tenían planificado?
Conclusiones de este primero de mayo: debemos permanecer alerta, en la calle,
movilizándonos cada vez que sea necesario, pero también es necesario que el
gobierno revolucionario le de todo el impulso necesario desde el punto de vista
tecnológico a la televisora y demás medios estatales, de manera que
podamos combatir ante la opinión pública exterior la guerra sucia de los
fascistas. Por otro lado debemos hacer más caso de las señales que los propios
golpistas suelen derramar los días previos a sus fechorías.