El silencio de las mariposas

Por debajo de la mesa, como dicen en Venezuela, cuando algo se olvida, pasa el 25 de noviembre, fecha en la cual se conmemora el Día de la No Violencia de Género y lo hechos que dieron lugar a que se designara ese día para tal conmemoración. Hasta los que dicen promover ese día, parecen no recordarlo.

En nuestra región la ultra derecha ha cometido crímenes realmente espantosos, tan espantosos y crueles, que resulta muy difícil señalar cuál de ellos es el más vil. Se necesitaría un Lupa muy sensible y un tornillo micrométrico, para determinar cuál de ellos es el más horrendo.

En este caso me refiero, a la muerte (justamente el 25 de noviembre) por órdenes del Sátrapa, Rafael Leonidas Trujillo, en la República Dominicana (Años sesenta), de las hermanas Mirabal, que utilizaban el seudónimo de mariposas en su lucha contra este tenebrosa dictadura.

Patria de 36 años; Minerva de 34 y Teresa de 25, que ya habían sido perseguidas, encarceladas, torturadas y dos de ellas violadas, por lo esbirros de la dictadura, fueron finalmente asesinadas por órdenes expresa del dictador, quien pensaba que con ese crimen callaría las protestas del pueblo dominicano y silenciaría toda oposición.

A golpe de machete, las asesinaron. Sostenidos bajo una intensa represión, en la tortura y asesinatos en masa, este sátrapa se mantuvo por treinta años en el poder. Acusado y quizá sus críticos se quedan cortos de cometer 50.000 asesinatos, someter a tortura y desaparición a centenares de luchadores dominicanos.

A pesar de que la población lo consideraba un genocida, lo repudiaba y en la clandestinidad lo enfrentaba, el se declaró al mejor estilo prepotente como "Generalísimo y Protector del Pueblo".

La forma en que este sátrapa mando a asesinar a las hermanas Mirabal por sus secuaces, son de la manera más cruel y bárbara que pueden narrarse, secuestradas y llevadas a un lugar apartado donde fueron macheteadas y golpeadas con palos hasta morir y luego lanzadas por un barranco, donde fueron encontradas el 25 de noviembre, para escarnio del Dictador, porque las mariposas aletearon, volaron y lo pusieron al descubierto ante el mundo como lo que realmente era, un vil y cruel dictador asesino.

Entre sus crueles actuaciones se recuerda el asesinato de 30.000 haitianos, que trabajaban en República Dominicana en condiciones de semi-esclavitud, a pesar de que tenía sangre haitiana, porque sus padres naturales de Haití.

Luego de morir en forma violenta, abaleado, por una violencia que el mismo sembró y fomentó, sus restos se encuentran, no creo que reposen, al lado de connotados dirigentes franquistas en un cementerio en el Noroeste de Madrid, llamado El Pardo.

Será que los españoles que hoy luchan por Sacar a Franco, dictador de la misma calaña de Trujillo del Cementerio de los Caídos, se calaran también en su territorio a este sátrapa. Es una buena oportunidad para hacer un combo y sacarlos a los dos.

Si bien es cierto, que la fecha de la muerte de las Mariposas, las hermanas Mirabal, pasa silente en nuestra región, valga decir, que su aleteo, su ejemplo, se mantiene vivo y constituyen un ícono de la lucha por la libertad en el mundo. Las Mariposas vuelan y revolotean y no mueren, sino, que sus capullos se reproducen, con el calor del pueblo. ¿Qué clase de mundo es este que puede mandar máquinas a Marte y no hace nada por detener el asesinato de un ser humano? José Saramago.



 


 



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Jesús Sotillo Bolívar

Docente en la UCV

 jesussotillo45@gmail.com

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