La Ley Antibloqueo, ¿Esperanza del trabajador venezolano o el empresariado?


Tal vez haya entendido mal y con unas premisas equivocadas arribe a una conclusión errónea; pero, después de enterarnos en los noticieros de la televisión que la Vicepresidenta viajó a Cuba a exponer al alto gobierno de aquel país, lo más sobresaliente de la llamada popularmente Ley Antibloqueo, entre otras cosas como reafirmar los principios de la soberanía de ambos pueblos, se entiende que caminamos los mismos senderos. Vadear el bloqueo a la economía continuará siendo una lucha titánica.

Anteriormente estuvo también en Europa oriental, la Federación Rusa, concretamente, la misma figura del Poder Ejecutivo y fue recibida igualmente por altos dignatarios, ¿habrá respuestas concretas pronto?

Venezuela requiere grandes inversiones internacionales para el reimpulso de su economía. Sin embargo, algunos creen que se está subastando el país, como nos dijo hace pocos días un joven profesor en el salón de su hogar al que acudimos como amigos que somos para nos solventara una diligencia administrativa de forma digital; cosa que ahora se ha puesto de moda. Así, en amable conversación digna de un debate más amplio el joven investigador universitario que es él y activista opositor, de esos que el presidente Nicolás Maduro denomina “Izquierda Trasnochada”; sostuvo que con la Ley Antibloqueo se reinstala en Venezuela el modelo neoliberal, por lo que lo que se requiere es un cambio del modelo político cuyo centro sea el trabajador, el asalariado o proletariado en general, se supone. Ergo, Maduro es neoliberal y tiene acuerdos con la oposición, lo demás es aguaje.

Volviendo a la narrativa anterior, días atrás los noticieros han pasado fragmentos de una reunión en Caracas, creo, en que la Dra. Rodríguez expone las bondades del mismo instrumento legal a empresarios iraníes. En ese sentido, la actividad es intensa, parte del Plan 200. Y en una televisora regional larense el reelecto diputado Williams Gil en un programa de opinión destacó que la prioridad actual del gobierno es recuperar el salario, una vez que se haya fortalecido el músculo de la economía. Entonces concluí, para mis adentros, que la esperanza del trabajador venezolano viene a ser la cacareada última ñema de la soberanísima y plenipotenciaria Asamblea Nacional Constituyente. ¿Vana esperanza?

Así que, si lo logró la paz ipso facto en 2017 aquella, ¿se debe esperar que haga también un milagro económico la recientemente instalada nueva Asamblea Nacional? Que, con excepción de algunos pocos, son los mismos diputados o al menos los más visibles, no porque tengan gran arraigo ´popular sino porque el dedo de Maduro los puso de primero en las listas. ¿Superarán ese hándicap?

A muchos los cubre una gran sombra, nunca brillaron en la ANC, nunca activaron en las comunidades, ¿lo harán ahora? La oposición, por su parte, tiene allí una cuerda de bates quebrados, viejos zorros y camaleones y si de ellos dependiera la suerte de la nación, el pueblo seguirá inerme.

Sólo de los más jóvenes de ambas fracciones se pudiera tener alguna expectativa. Que tengan mayor compromiso y cumplan con la solución de problemas muy urgentes que, como lo dijera Gil sobre la recuperación del salario y desarrollar mayor agilidad en la optimización de los servicios públicos, se les va la vida; que si la mayoría del Polo de la Patria va a “comer líneas” que sean las de Chávez y que recuerden aquello atribuido a san Ignacio de Loyola de que “En la fortaleza asediada, toda disidencia es traición”.

Diosdado Cabello que se mueve como un boxeador peso pluma en la bancada chavista, comprenderá la trascendencia de su accionar allí, de él y sus colegas que no son, por cierto, soldados subordinados a él, como dio la impresión en su último programa Con el mazo dando, sino sus iguales; tendrá que consensuar, oírlos y buscar soluciones, cuenta con algunos viejos luchadores y jóvenes.

Al menos dos ministros de educación universitaria que a lo mejor volverán a su antiguo cargo, alternativamente, en esos reenganches que suelen hacerse sin mayor sentido, cambiando algunos ministros o cambiados nombres de instituciones, pero las cosas siguen igual de precarias en la educación, especialmente; también al menos uno del trabajo de gran tradición en la lucha revolucionaria, a quien el mismo Maduro mamó gallo recientemente en su reciente comparecencia, que tampoco hizo mucho por el trabajador, sintetizando el fracaso del gobierno de Maduro en relación con el mundo de la economía; la Ley Antibloqueo, ¿será más bien la esperanza del empresariado?


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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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