El creerse Chávez

El arte de gobernar radica en la menor cantidad de malestar que se
genere en los distintos niveles de una población.

Latinoamérica, quizás por su condición surrealista, la mayoría de sus
gobernantes sean estos los mayores productores de malestar en su
propia población, ya que el pasado glorioso en algunos países es la
cruz con que la psiquis de cada mandatario debe de andar.

Nuestros países navegan en un mar de posibilidades; unos por su propia
naturaleza exótica, exuberante y dinámica; otros por las riquezas que
albergan; o nosotros por la suma de todo eso, más este porta avión
llamado Venezuela que se encuentra dentro de un lago de petróleo y
gas.

Irónicamente no hemos podido superar nuestros problemas y eso que
hemos invertido recursos y voluntades ¿por qué no logramos echar las
bases definitivas de una Venezuela progresista y más justas? Al
parecer la clave del problema pudiera estar en los niveles de
compromiso de los dirigentes con su país, ya que al parecer estos
están más arraigados con sus egos, que suele ser superiores a toda
filosofía o ideología.

Uno puede notar el miedo que tienen los funcionarios a la posibilidad
de perder las prebendas y, sus puestos suele ser tan grande que
ninguno de ellos se atreve a decirle al Presidente que con las últimas
alocuciones ha generado el mayor nivel de angustia en la población;
ya que no es el "chamo" Chávez el que habla, es nada más que el
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela que nos dice que
va a aumentar la gasolina; no sabe cuándo, cómo, ni a que precio; o
nos deja con las dudas de saber el fin de las alcaldías, que son unos
350 mil empleados directos y pueden llegar a casi dos millones de
empleados indirectos, que hoy, no saben que hacer, teniendo los
niveles de angustia cercanos a los de la época del paro petrolero que
generaron las televisora, que hoy sancionan con la eliminación de las
concesión. Si será verdad que lo harán o todo terminara como el caso
del "ladrón de cuatro esquina" Alan Gracia; o lo de "pendejo" de
Insulsa, que ahora no son tan ladrones y pendejos como nuestros
funcionarios que ya no saben que hacer para seguir adulando al
Presidente y llevarlo por el camino de "Chacumbele", donde todo se
puede perder, no por la oposición ni los canales golpistas, ni el Mr.
Bush, más bien por que el año empezó con mucha imaginación y cero
humildad.

El peligro del presidente hoy es creerse Chávez.

doristorrealba@hotmail.com



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Carlos Vicente Torrealba

Escritor / Über maestro en Filosofía / Entrenador de Vida / MTC

 carlosvicentetorrealba@gmail.com      @cartorrealba

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