Todo va bien, de maravilla

Parafraseando a Richard Jefferson: "Soy un loco optimista; por extrañas razones las cosas siempre salen bien": Rubén Darío Carreño

Sabemos que tener un mal día o una mala temporada, como dirán muchos es lo más normal del mundo; sin embargo, no podemos abandonar en el intento y hundirnos en nuestra propia miseria. La vida está llena de obstáculos y vivir significa superarlos poco a poco para aprender tanto como sea posible a lo largo del camino.

Foto tomada por nuestra Reportera Gráfica María Salcedo

A nadie en estos momentos se le escapa que estamos viviendo una de las pandemias más desoladoras de la historia. Es una evidencia que estamos ante la crisis más drástica del mundo moderno y que como consecuencia se están viendo limitadas nuestras libertades, se han reducido al mínimo nuestras posibilidades y estamos ante un cambio de era inesperado.

Está demostrado que ser optimista y enfrentarse a la vida con una sonrisa en los labios tiene múltiples beneficios tanto psicológicos como físicos. Podemos ver las cosas desde otra perspectiva y animamos a tomar las riendas de nuestra propia vida... ¡está en nuestras manos!

CUIDADORES DE ESPACIOS, VEHÍCULOS Y LOCALES:

ENTRE EL AGRADECIMIENTO Y EL RECHAZO

En un andén angosto de las decenas de calles que hay en Los Teques, este hombre simpático, llamado Rubén Darío por sus colegas, amigos y clientes, se asentó en la Calle Carabobo cruce con Calle 28 de Octubre, zona adyacente a Los Nuevos Teques, para ganarse la vida, o lo que le queda de esta. A sus 72 años, con sus hijos casados y siguiendo sus propios caminos, no tiene que preocuparse por llevar a casa el pan de cada día, solo por procurarse las tres comidas; aunque a veces le toque saltarse alguna.

Quien nos puede dar fe de esto es el propio señor Rubén Darío Carreño Pernía, oriundo de San Cristóbal, una tierra bendecida de la Venezuela bonita. Carreño tiene el nombre del gran poeta y escritor nicaragüense, Rubén Darío llamado el Poeta de América Latina, quien fue declarado "héroe nacional" por la Asamblea Nacional de Nicaragua el pasado 05 de Febrero de 2016. El poeta nicaragüense Félix Rubén García Sarmiento, conocido en el mundo como Rubén Darío, es considerado como el precursor del modernismo literario en América Latina. Su influencia en la poesía del siglo XX le mereció el título del Príncipe de las letras castellanas.

Y el apellido, del autor venezolano de "El Manual de urbanidad y buenas maneras", conocido popularmente como Manual de Carreño, escrito en el año 1853, Manuel Antonio Carreño. Esta obra contiene lecciones y consejos sobre cómo deben comportarse las personas en lugares públicos y privados, tales como el hogar, la familia, la escuela y el trabajo. Desde su primera publicación y hasta la fecha, ha sido reimpreso y adaptado en numerosas ocasiones. De él provienen expresiones como: "hay que consultar el Carreño", para atender cuestiones de comportamiento personal y profesional.

Cuenta el señor Darío, -como muchas veces se le conoce-, que nació el 07 de Agosto de 1948, el mismo día de la Batalla de Boyacá. Este acontecimiento tuvo lugar el día 07 de agosto de 1819 en el cruce del río Teatinos, en inmediaciones de Tunja, Colombia. La batalla del Puente de Boyacá fue la confrontación más importante de la guerra de independencia de Colombia que garantizó el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada iniciada en el siglo XVIII y que tuvo como fecha emblemática el 20 de Julio de 1810.

Darío es de signo Leo, -como el del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías-, que predice que puede ser el depositario de un acto azaroso de bondad ya que regresa un poco de esta calidez hacia las personas de su comunidad. Se enorgullece de saber que ha hecho algo que vale la pena por alguien más. En el zodíaco chino, para los nacidos en el año 1948, la rata ( 鼠 ) es el animal que representa su espíritu; y es considerado como un protector y traedor de prosperidad material. Y está asociada con la riqueza, la inteligencia, el carisma y el orden.

Solo encontraremos la inspiración para hacer bien las cosas cuando trabajemos duro en aquello que realmente nos importa. Darío prestó también servicio laboral a la Comunidad Ruta 1 de Los Nuevos Teques.

Carreño cuida carros, lo que no es una profesión, pero que lo llena de orgullo y alegría. Cuando se quedó sin empleo, vigilar vehículos en la calle pasó de ser una opción remota a una realidad inevitable. Así como algunos sus colegas en Los Teques, terminó apoderándose de unos cuantos espacios de parqueo por cosas de la vida, pues "nadie sueña con dedicarse a esto".

Antes era chofer de vehículos, los mismos que hoy vigila con los últimos vestigios de su vida, marcada por las largas jornadas de trabajo y por la tristeza profunda de una pensión que nunca ha disfrutado a placer, o de un descanso merecido para alguien de su edad. Aún con esa cruz encima, Darío sonríe. Sí, con la dentadura blanca reluciente bajo la luz de la mañana, atiende a los conductores que dejan bajo su cuidado sus preciados vehículos. "Buenos días", saluda. "Que Dios lo bendiga", "TODO ESTÁ BIEN, DE MARAVILA" les dice.

Nos narra nuestro amigo Carreño que tenía un mes de nacido cuando llegó a Caracas. Hijo de una pareja conformada por Rubén Darío Carreño Romero y Aura Ramona de Carreño. En el año 1970 se instaló en la capital del estado Miranda. Tiene cinco hijos: José Rodolfo, Isarly, Edelmira, Rubén Darío y Dariana.

Así el panorama, los cuidadores de carros siguen apoderados de una parte del espacio público de Los Teques. Muchos por necesidad, otros por costumbre, se dedican a su labor más de ocho horas al día, en búsqueda de ganarse la vida. Bajo el sol y entre los carros se dedican a lo suyo, una labor que genera agradecimientos y rechazo en la misma proporción, pero que sigue ganando adeptos.

Sigue contando el señor Carreño, que su esposa Magdalena Escalona falleció en el año 2000. Fue un apoyo importante en su vida, no olvida todo lo que le ha ayudado y quien estuvo a su lado apoyándole en todo momento.

Tiene nueve nietos que lo hacen muy feliz. Vive en el Cabotaje y siempre ejerce su derecho al voto en la U.E. Sagrado Corazón de Jesús, en Santa Eulalia. Carga siempre consigo el Carnet de la Patria

y disfruta de los beneficios que le brinda el gobierno; además, recibe sus bonos, el CLAP y la asistencia social.

EL HOMBRE QUE LLEVA SEIS AÑOS CUIDANDO CARROS EN EL SECTOR MIENTRAS LE SALE ALGO MEJOR

La hoja de vida de Rubén Darío es corta: nació hace 72 años en el Táchira, estudió hasta séptimo grado. La primaria la estudió en el Liceo Juan Landaeta en la Charneca, San Agustín del Sur y el primer año de Ciencias en el Instituto Los Mangos en La Florida. Todavía se acuerda de Orlando Botero, profesor y ex Director de esta institución. Llegó a Los Teques hace 50 años.

Hace seis años que se gana la vida en este sector de Campo Alegre. "Antes de esto, trabajaba en seguridad privada, vigilancia, pero no alcanzaba para nada. Decidí independizarme y cuidar vehículos", explicó Rubén Darío desde su nicho de rebusque. "Acá, en esta cuadra, trabajo solo. Tengo espacio para tres o cuatro vehículos", recalcó.

Este año tienes que tener claro cuáles son tus aspiraciones en la vida e intentar alcanzarlas.

Indagamos un poco más sobre economía social y le hicimos las siguientes preguntas:

¿Los clientes te dan propina?

Yo les vigilo el carro y los oriento a estacionar el vehículo; a veces son agradecidos y ellos me dan propina.

¿Cuál es tiempo que más te favorece?

En la mañana, en estos tiempos de pandemia se trabaja hasta medio día.

¿Cuáles son los días más malos?

Los primeros días de la semana. Son días flojos.

¿Cuál es el mejor día de la semana?

Me va bastante bien los fines de semana, sobre todo el día viernes. Es un día muy dinámico.

¿Cuántas personas por día atiendes?

En promedio siete personas, eso varía del día y del humor de las personas.

¿Cuánto te dan de propina?

Entre 10, 20, 30, 40 o 50 mil Bs.; depende del cliente. Existen clientes que son conscientes.

¿Cuánto te ganas por día?

Este es el año de los negocios, muy buen año laboral y económico. Encuentro mi equilibrio económico, pero a cambio, es necesario un duro trabajo, aunque merece la pena. Con mucho recelo contesta: como 50.000 Bs o más por día. Es muy variado.

¿Cuáles son las quejas de los clientes?

Cuando una persona estaciona su vehículo en una calle, no es obligatoria su vigilancia; sin embargo yo lo protejo y lo cuido; voluntariamente el cliente agradecido retribuye el hecho. Otros, no les gusta que ni le miren su carro; cuando regresan de hacer sus diligencias ni gracias dan y salen volando. Tal vez porque rechazan el servicio o no están acostumbrado por cultura a ser amables y cordiales.

¿Cambiarías de oficio?

Me gusta más ser chofer, que es mi profesión.

Las estrategias para ganarse la vida y los retos de hacer vida en las aceras: una realidad en Los Teques. El aspecto que hace más vulnerable la vida de los habitantes de las aceras es la falta de seguridad y la presencia continua de la amenaza inminente de peligro. Esto puede convertirles en personas psicológicamente más inseguras de lo normal, lo que da como resultado malhumor, irritabilidad y nerviosismo, pudiendo llegar a ser también muy descuidadas e insensibles en algunas ocasiones.

Este comportamiento emocional es el resultado del contexto de vulnerabilidad en el que se mueve. Además, debido a las hostilidades externas, se desarrolla un sentimiento de grupo o protección comunitaria.

Sin embargo, Rubén Darío le cae bien a la gente y la comunidad lo ayuda. Es muy optimista y siempre dice:

TODO VA BIEN, DE MARAVILLA.



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Héctor Yi Durán

Ing. Luchador Social

 hectoryi@gmail.com

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