Las señales de un neoliberalismo "maduro"

La catastrófica gestión gubernamental en la última década; en el área de políticas económicas y sociales, con independencia del impacto de llamada guerra económica, permite ver señales inequívocas de resultados equivalentes a los que se producen cuando se aplican políticas neoliberales; siendo la señal más importante, la disminución progresiva de los medios de vida de los venezolanos y venezolanas; sobre todo, por la vía de los bajos salarios y el deterioro de servicios estratégicos como la salud, la educación y de servicios básicos como el agua, aseo, electricidad y comunicaciones; todo generado principalmente por la disminución del gasto público, en razón de un creciente déficit fiscal.

Las acciones que ha venido tomando el gobierno nacional en la última década, que en la mayoría de los casos, no llegan a ser "políticas" en la medida que se alejan de la integralidad y del enfoque sistémico que demanda todo cuerpo económico, político y social complejo; han tenido peores resultados para el pueblo, de los que tradicionalmente han producido la aplicación de las políticas neoliberales en América Latina; e incluso, llegando a quedar por debajo de los resultados generados por el Consenso de Washington; surgido cuando el capitalismo, en la década del 70, como entidad resiliente planteó disciplinar al mercado a través de los llamados estados de bienestar social ( asistencia social, leyes laborales, salud y educación entre otros).

Ahora en la "madurez neoliberal", en esta coyuntura, un gobierno que se define antineoliberal, que de paso, e insólitamente desprecia las ciencias económicas en la lectura de la realidad económica y social del país, en ocasión de la reestructuración de PDVSA, una vez definido como único objetivo elevar la producción, reducen el fenómeno social y político a un problema meramente financiero, ubicándose en la óptica de los economistas ortodoxos, con una tendencia claramente marcada hacia la privatización, que es uno de los fundamentos del neoliberalismo, en la mercantilización de los servicios esenciales, de bienes y activos de carácter estratégico.

Creo que hay un consenso entre todas las corrientes de izquierda, centro izquierda y progresistas del país y de América Latina, que el capitalismo transforma todo en mercancía, los bienes, servicios y fuerza de trabajo; y que esto es complementado por el neoliberalismo en la mercantilización de los servicios básicos y estratégicos; ahora bien, en Venezuela, también la "gestión de gobierno", se convierte en una mercancía, que se expone publicitaria y comunicacionalmente, y que, no tiene competidores en el mercado socio político venezolano, dado el control que el gobierno tiene de la mayoría de los principales medios de comunicación un férreo control social y de las torpezas de la oposición.

Aspectos básicos fundamentales en la aplicación de políticas neoliberales

Una vez que el "neo-rentismo petrolero", como "modelo socialista de facto" en Venezuela - fundamentado en la respetable producción y "precios justos del petróleo" - cae en desgracia; como consecuencia de la disminución de la producción y caída de los precios del petróleo, la desbanda teórica y metodológica de los asesores del Presidente Maduro, lo van llevando aceleradamente hacia el más atrasado neoliberalismo, siempre oculto detrás de la prédica de un "Modelo Productivo Socialies", con el lastre generado por claras desviaciones de derecha y de costosísimos errores en materia de "políticas económicas", en el marco de una acentuada y creciente burocracia, corrupción e incapacidad tecno política y científica para encarar con éxito, el problema de la economía.

El "neo-rentismo petrolero" fue definido por Víctor Álvarez en octubre del 2014, como "un modelo basado en el uso intensivo de la renta petrolera para financiar la inversión social y crear las bases de apoyo al proyecto político, el cual se ejecuta a través de un sistema de premios y castigos para asegurar la lealtad de los seguidores, lograr simpatía en grupos ambivalentes y castigar o disuadir a los adversarios".

Las medidas neoliberales y aisladas entre sí, una de otras; que al final ha aplicado el gobierno, erróneamente han sido dirigidas a atacar la apariencia del fenómeno social en la coyuntura; claro, si se detienen a procesar el macro problema( condicionantes históricos, señales, causas, consecuencias, actores involucrados y problemas del entorno), encontrarán en la esencia, que el responsable es el mismo gobierno, dado que la génesis de la situación actual, tiene como sus principales causas la burocracia creciente, desviaciones de derecha, corrupción civil y militar generalizada, costosos errores en las políticas económicas e incapacidad tecno política y científica para construir las bases materiales de un proceso de transformación.

Es así como, las medidas clásicas del neoliberalismo, propiamente del "Consenso de Washington", fueron tomando cuerpo con más fuerza, una vez desarticulado el "neo – rentismo", entre las que se pueden mencionar:

La "disciplina fiscal bolivariana" en la reducción drástica del déficit presupuestario, para "solucionar" los déficits acumulados que llevan a la crisis de la balanza de pagos e hiperinflación incontenible. El proceso presupuestario y financiero de todos entes públicos han sido presa de un control absoluto, centralizado; poco transparente, sin mecanismos efectivos para la rendición de los dineros públicos, lo que ha sido un caldo de cultivo para corrupción. El promedio aritmético del déficit fiscal en relación al PIB, entre 2010 y 2016, se estimó aproximadamente en 14,4% del PIB, el cual viene siendo financiado desde el 2015 por la emisión monetaria física y virtual.

La disminución del gasto público, clásica en los paquetes neoliberales, y aunque, se repita que no se ha recortado un céntimo a la inversión social, esto no es verdad, a juzgar por los resultados del deterioro creciente y sostenido de los servicios básicos, así como los estratégicos, la salud y educación.

El mantenimiento de un tipo de cambio competitivo; liberalización comercial externa disfrazada, reducción de tarifas arancelarias y abolición de trabas existentes a la importación (caso bodegones); otorgamiento de amplias facilidades a la inversión externa controlada; cumplimiento del pago de la deuda externa; mejorar la recaudación impositiva; derecho a la propiedad privada y apoyo financiero, pero aplicable solo al empresariado aliado al gobierno nacional, e inicio del proceso de privatización como el caso reciente con la reestructuración de PDVSA.

En relación al llamado Nuevo Modelo Productivo Socialista, este ha sido solo una declaración teórica y punta de lanza de la estrategia mediática del gobierno, más que una alternativa al capitalismo rentístico, con el que se pretendía ir al Estado Comunal, como transición al socialismo.

Los elementos centrales del "Nuevo Modelo Productivo" - planteado en uno de los libros de Victor Álvarez R., "Venezuela ¿Hacia dónde va el Modelo Productivo?" - fueron demolidos en la práctica por un comportamiento neoliberal, veamos:

En primer lugar, "cambiar las relaciones sociales de producción", las cuales quedaron en el camino, con el abandono de las nuevas formas de organización previstas en Leyes Orgánicas, tales como: las Empresas de Producción Social Directa o Comunal, Empresas de Producción Social Indirecta, Empresas de Producción Social, Empresas de Autogestión, Unidades de Producción Familiar, Grupos de Intercambio Solidario y Grupos de Trueques Comunitarios. Tales organizaciones eran las bases para la construcción del Estado Comunal, de allí que, en el "Golpe de Timón", el Comandante Chávez le implora a Nicolás defender a las Comunas como si fueran su vida, sin embargo, Elías Jahua Milano, hace unos tres meses atrás, le pidió públicamente al mismísimo Maduro la libertad de los comuneros presos en la lucha contra empresas del gran capital y en defensa de la Ley Orgánica de Comunas. ¿Quiénes son los leales siempre, traidores nunca?

En segundo lugar, "Transformar las estructuras del Aparato Productivo", al contrario, el aparato a ser transformado progresivamente fue demolido, y lo que queda está a un cuarto de máquina, dado el deterioro progresivo de los servicios básicos en el desarrollo de sus operaciones, tales como electricidad, agua y comunicaciones, salud y educación para los trabajadores.

En tercer lugar, "Modificar la distribución territorial de la actividad económica", aquí quedaron en el camino los ejes de desarrollo territorial y los motores productivos, superpuestos sobre un aparato productivo semidestruido.

En quinto lugar, "Reorientar la intervención del Estado", que entre el 2002 y 2006, el apoyo e incentivos fue dirigido a las empresas mercantiles, favoreciendo el modelo que se quería transformar. Es de suponerse que todo sería reorientado alrededor de la Economía Social, dotada de instrumentos legales para su inicio y desarrollo, e incrementar el gasto público para mejorar toda la infraestructura vial (aérea, terrestre y marítima), telecomunicaciones y otras; asumiendo el control estratégico de la economía, así como, los servicios esenciales, bienes y activos. Todo lo contrario de lo se intenta hacer con la privatización de PDVSA. ¿Quiénes son los leales siempre, traidores nunca?

Las señales inequívocas de la traición al legado de Chávez son inocultables, las desviaciones claramente de derecha, entreguismo, la corrupción, el neoliberalismo, la burocracia e incapacidad tecno política para crear las bases materiales del proceso bolivariano, que les llevó a aterrizar en las pistas del neoliberalismo, han comprometido la democracia, el humanismo (persecuciones, encarcelamientos y torturas), la soberanía e independencia nacional. ¿Quiénes son leales siempre y traidores nunca? ¿Los que defienden a un gobierno que destruyó la patria, traicionando a su líder y ocultando la diferencia entre gobierno, estado y patria?



 



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Roger Lázaro


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