Aporrea no bajó sus andamios contramaduros

Yo no sé leer pero me escriben y el cuaderno de bitácora está de bote en bote.

Pregunto, eso sí, acerca de la temperatura del enfermo y eso es pavoroso, que si el pato y que si la guacharaca, que eso es plooomooo parejo y sin pausa.

Si bien o mal la posición editorial de aporrea respecto al gobierno bolivariano no ameritó duda alguna para mí, al menos hasta el pasado año, ahora no sé; no obstante para mal o para lo contrario es obvio que aporrea permitía de cuando en vez que quienes bregamos para consolidar la revolución bolivariana opinásemos desde su prestigiosa plataforma y eso es de reconocer.

Lo de aporrea a mi modo de ver lo escucho un poco borroso -burrósofo del Zulia dixit-, pero eso se me parece a algo que los entendidos denominan equilibrio, aunque a un lado de la balanza mental que uno ose conformar se ubique un elefante mientras que en el otro pueda situarse a un mosquito, ya que en lo esencial no se trata de abundancia sino de la cualidad reflexiva que tú le aportes al foro.

Mosca, no se me tome por echón, nada que ver conmigo; en contrario, os pongo un ejemplo: un solo artículo de Britto García en aporrea siempre es de una fecundidad extraordinaria y comprueba que un mosquito aloca a cualquier elefante cuando se les mete por las ternillas.

Y, por cierto, me comentan que ese patriota -Britto García- fue postulado al Nobel de Literatura pero acá en mi ignorancia yo pienso que ese posible premio le queda chiquito a ese patriota, más le vale a él el cariñito del pueblo que, en definitiva, es como los rayitos del Sol.

Mas, vuelvo al tema, la comunicación en sentido lato; precisamente ahora yo estoy desenfocado -he estado todo el año dedicado a "rezar" y, de tanto, tengo mis manos surcadas de callos- pero ese asunto de la comunicación no me es ajeno.

El venezolano de a pie dispuso trabajar porque la cosa está peluda, unos se fueron a labrar la tierra y otros a pescar, algunos a doblar una cabilla y otros a pegar bloques, en fin, cada quien se ha dedicado a lo que sabe hacer; la conciencia es la butría para el trabajo duro, para sacar a Venezuela del oscuro cuadro en que la oposición terrorista ha querido llevarla se requiere mucho trabajo y mientras los hombres de bien trabajamos algunos manganzones viven conspirando y comiendo sin trabajar, la llamada jerarquía eclesial entre tales pero Maduro no se rinde y nosotros los obreros tampoco; nuestro partido, el partido de Chávez, el partido de la revolución, el PSUV, está firme y dispuesto para combatir, otros movimientos afines al proceso revolucionario tampoco son menos importantes.

Sin embargo sería una irresponsabilidad no criticar a Maduro por él ser tan maflojo con tanto terrorista sanguinario; Maduro debe poner mano dura a esa gente y no dejarse intimidar porque le digan dictador ya que si a ver vamos aquí hace mucha falta que la Constituyente le abra una ventanita a la dictadura del proletariado; o es la dictadura de las élites o es la dictadura del proletariado. Y esto último va para Diosdado, insisto en que debe ser de carácter constitucional lo de la dictadura del proletariado, no hay que comer casquillos porque nos traten de dictadura.

A propósito, me cuentan que Diosmazo ha cumplido un rol estelar con su bicho, que ha comunicado muy bien y que ha cultivado una audiencia bárbara e inclusive que hasta el Padre Numa ha asistido y ha echado un pie ahí, (me gustaría confesarme con el Padre Numa para decirle que he pecado de pensamiento respecto a los sujetos de la conferencia episcopal venezolana escuálida ceev).

No pretendo de ninguna manera y ni que estuviese yo perfectamente enfocado darme ínfula de tener a mi alcance todas las visiones de la realidad venezolana actual pero estimo que Maduro se ha consolidado como un gran presidente, excepto por ser tan mano floja, Maduro ha sabido comandar en jefe al ejército más democrático del mundo, el ejército venezolano, es decir la FANB; también ha sabido mantener la paz de la república y no ha dejado de asistir a los más vulnerables, a los más pobres, y en medio de una bestial guerra de toda laya, y con el incomparable esfuerzo de Diosdado ha conformado un binomio tanto más arrecho que el binomio de Newton, al frente de la república; por eso mi admiración y mi respeto para con ambos. Maflojo y Diosmazo conforman el binomio de Chávez en buena lid; no entiendo en consecuencia tanta cizaña, tanta animadversión hacia ellos de parte de opinadores manganzones.

Es admirable ir siempre en pos de un alto nivel de correlación entre lo que uno dice y lo que hace, hacer con las manos es una prueba de fortaleza, los sabemos los hombres de manos callosas, pero hay quienes abonan la teoría revolucionaria con solo su fuerza intelectual y eso no es desestimable de ninguna manera; de ahí que cuando apelo a discurrir respecto al tema de la comunicación lo asumo como un acto de relacionar partes susceptibles de complementarse y de ahí el tema de la unión de todos los venezolanos de bien y, cero, fuera sinvergüenzas, no los necesitamos, que vayan a lavarse ese paltó (ese fokinyet).

El hartazgo de malas noticias al que las televisoras privadas, periódicos y portales afines someten al pueblo venezolano a diario es parte de la inclemente e infernal máquina de guerra enemiga del pueblo venezolano y yo me pregunto y me repregunto ¿cómo establecer criterios de validez para mi razonamiento?, y me quedo en el limbo porque ando todavía desenfocado, necesito al menos una semana para rastrear otras opiniones distintas a las mías, y cotejar, a la vez que zamparme una buena cantidad de hayacas y unos cuantos tragos de ron lavagallo para entonar el entendimiento; mas, creo saber lo suficiente para opinar con propiedad acerca de la situación de nuestra amada patria venezolana tan asediada por una oposición criminal, apátrida, sanguinaria y a servicio del imperio norteamericano.

La información envenenada que prensa sedicente como globovisión, televen, venevisión y similares propaga a diario, fragiliza la percepción que su audiencia puede tener de la realidad; yo estuve mirando atento en la mañana al noticiero de uno de esos noticiarios escuálidos y me pareció que esa gente revolotea sobre las malas noticias así como las moscas lo hacen sobre el basurero; el tipo, de pie y un tanto faramallero parecía hacer esfuerzos para que le creyeran sus nefandas explicaciones todas con piquete y pueda que muchos le crean pero al menos sé, me consta que ese embustero tropezó con un hombre de sentido crítico que no se dejó seducir, pero un solo palo no hace montaña.

Yo creo que respecto a la debida información no basta decir la verdad, pienso que es bueno relacionar la información con la ética popular; no profeso nunca extremismo alguno y menos en ese sentido pero de ahí a mentir deliberadamente hay mucho trecho y es a lo citado a lo que me refiero, a esa prensa sedicente que abona la violencia a todas luces y desconoce que la paz sustentable debería beneficiarnos a todos por igual. Mientras Maduro asume el diálogo como un ejercicio liberador de tensiones para procurar la ansiada paz, en cambio la oposición sanguinaria y terrorista asume la confrontación fratricida y destructiva; la violencia no es nada nuevo, la violencia siempre ha existido y fue la iglesia católica la que instauró durante la edad media una violencia sistemática expresada en la tortura y en la quema de seres humanos vivos; sutiles maneras de fomentar la violencia son puestas a diario por las televisoras privadas venezolanas con sus informaciones envenenadas; no se trata de que uno quisiera conocer solamente buenas noticias, no que no, pero tampoco lo que hace la prensa opositora.

Me parece que cuando un medio de comunicación tiende a considerar al público como un simple mercado, ahí torció la puerca el rabo; insisto en reiterar que no me es fácil determinar juicios muy calificados acerca de ningún medio de comunicación social en particular ya que presumo que en eso interviene una serie de cuestiones técnicas, económicas ideológicas y pare de contar aristas muchas veces reñidas con la ética del pueblo y que consecuencialmente generan distorsiones pero, bueno es culantro pero no tanto.

Si un lector está bien informado lógicamente eso le permite asumir posiciones claras, consideremos que el número de los que opinan en determinado portal o cualquier otro medio siempre es menor a los que no pueden hacerlo, luego, ese privilegio en consecuencia obliga a los opinadores a ser responsables con el pueblo en lugar de atizar la violencia inútil.

Otan:

Yo no sé leer pero me escriben; permítaseme otra digresión propia de la miscelánea que son estas reflexiones: mil gratitudes a quienes me escribieron durante el año presente y a los que no he podido corresponder debidamente todavía pero, de veras, mis más sentidas gratitudes inclusive a quienes atacan por lo bajito y por lo alto y que no son pocos, estos, escuálidos.

 



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Guillermo Guzmán


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