La lucha de clases en la Venezuela del siglo XXI (III)

OBREROS ASALARIADOS VS SERVIDORES PUBLICOS.

Siguiendo la lógica de la dialéctica hegeliana (Tesis, Antítesis y Síntesis) vamos a buscar los mecanismos de interacción de estos dos elementos constitutivos de la lucha antagónica de clases en la Venezuela Revolucionaria del Siglo XXI.

Lo primero a descartar es que en Venezuela se esté dando un proceso revolucionario, parecido al ruso o al cubano. Lo segundo es que haya una confrontación de actores parecidos o similares a los que en el esquema marxista de análisis se denominaron: Proletariado vs. Burguesía Capitalista. Y lo tercero que se esté construyendo un Modo de Producción distinto al Capitalismo. Hechas estas aclaratorias podríamos comenzar a entender por qué son estos y no otros los dos actores que están participando en la lucha de clases de la Venezuela del siglo XXI.

Descartadas las anteriores premisas, también hay que señalar que, en Venezuela, por razones históricas y composición poblacional, la clasificación en Clases Sociales es muy difícil de determinar para segmentar a su población. Si la clasificamos en: ALTA, MEDIA y BAJA, nadie quiere se ubicado en la BAJA, aun cuando el 80% se encuentra allí. El sueño de todos es pertenecer a la ALTA y ésta se niega a aceptar que otros ingresen a ella. Una nomenclatura que podría ser aceptada por todos es la de: MILLONARIOS, RICOS y POBRES. En la cual los Millonarios y los Ricos no les importaría ser considerados Pobres si eso les provee alguna ventaja ante las políticas sociales del Estado o el Fisco.

En ningún país del mundo se consigue la mentalidad igualitaria que tiene el venezolano común. Aquí se piensa y se actúa en lo cotidiano con la premisa de que todos somos iguales; aunque la realidad nos muestre que" unos son más iguales que otros". Solamente los miembros de las Clase Alta saben a cuál Clase Social pertenecen y son muy cuidadosos y quisquillosos a la hora de tener que mostrar las diferencias que tienen con las otras clases. Por razones políticas un miembro de la Clase Alta haría el sacrificio de dormir una noche en el rancho de un pobre, pero sería incapaz de ofrecer su mansión para que un pobre duerma una noche en ella. Por eso no es de extrañar que sectores paupérrimos de la población venezolana apoyen y hasta sean capaces de sacrificarse por candidatos políticos de la más rancia burguesía millonaria del país.

Habiendo desdibujado el escenario, donde convergen los actores de nuestra singular lucha de clases, nos facilita entender el por qué, el Poder Imperial Norteamericano, no ha podido deshacerse del gobierno venezolano y ha tenido que declararlo "peligro inusual a su seguridad interna"; pues es imposible pelear contra un enemigo que no se deja definir y escapa a cualquier definición sociológica hasta ahora conocida. Aquí los OBREROS ASALARIADOS y LOS SERVIDORES PUBLICOS, conviven y se toleran dejando que cada quien sea como es. "Aquí cabemos todos", "Todos somos hermanos", "donde comen dos, alcanza para tres", "Mi Derecho termina, donde comienza el tuyo", son expresiones que se concretan en tiempo y espacios respetados por todos. Esto hace que la confrontación de clases sociales sea inexistente. Aquí no hay contra quien pelear y por eso vivimos la Paz y tenemos relaciones armónicas que le permiten al gobierno actual mantenerse en el poder.

La Lucha de Clases, se da en países donde hay Clases Sociales definidas y antagónicas, que no es el caso venezolano. LOS OBREROS ASALARIADOS Y LOS SERVIDORES PUBLICOS están entremezclados en cualquiera de las clasificaciones sociológicas, económicas o políticas que puedan realizar los estudiosos de las Ciencias Sociales para tratar de explicar la realidad venezolana.

Los Obreros Asalariados venezolanos, aun cuando son mayoría, no tienen el control de la economía ni les interesa tenerlo, pues en su naturaleza está la sobrevivencia como prioridad y no el control de nada. Ellos saben que están para ser controlados y en lo posible eludir ese control que sobre ellos puedan ejercer los que sean designado para ello. Los Servidores Públicos no sienten el deseo, ni están motivados para controlar a otros, pues en su naturaleza está el Servir a los demás como prioridad. No les gusta controlar ni que los controlen. Siendo cierta la descripción anterior pareciera que la lucha que se da en el interior de la sociedad venezolana es entre CONTROLADOS y CONTROLADORES. No es entre EXPLOTADOS y EXPLOTADORES, pues estos conceptos no salen a la luz del analista que trata de indagar sobre este asunto. Aquí, en Venezuela, nadie se siente explotado y nadie admite que está explotando a otro.

A manera de hacer una Síntesis sobre este tema, me atrevo a sacar las conclusiones siguientes:

1.- Al no estarse dando algún proceso revolucionario de cambios paradigmáticos en las Relaciones de Producción y no existir confrontación de Clases Socio-económicas antagónicas donde converjan Explotados y Explotadores, resulta muy poco sostenible afirmar que se está construyendo un modelo de economía socialista.

2.- Mientras que EXPLOTADOS y EXPLOTADORES no tengan conciencia de su existencia y los OBREROS ASALARIADOS estén en disposición incondicional al servicio del Capitalismo Rentístico Venezolano; resulta muy cuesta arriba pensar en un Estado Comunal construyendo un Socialismo Bolivariano para este siglo XXI.

3.-Si los SERVIDORES PUBLICOS, se llegaran a comprometer totalmente en la Praxis de servir a un Estado Comunal, asumiendo su control para lograr los objetivos, entonces se allanaría el camino para construir un sistema económico alterno al capitalismo y con ello salvar al planeta como está planteado en el 5to. Objetivo histórico del Plan de la Patria.

Nota: Fin de este tema. Agradezco a mis lectores los comentarios que he recibido sobre las dos primeras entregas.

Juanveroes66@gmail.com



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Juan Veroes


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