Para Rafael Ramírez

Quise escribir un artículo técnico para empezar a desmentir a Rafael Ramírez de las muchas mentiras que ha estado escribiendo (creo, mas bien, que sus artículos se los escriben) y opté por un artículo que encontré en internet y que identifican al susodicho en cuanto a su conducta después que fue destituido de todos sus puestos por el Presidente Nicolás Maduro.

A Rafael Ramírez le quedará en la historia política un puesto como el que hoy ocupa Santander, Padilla, Baduel, Giordani, Navarro, Osorio, Cabezas. Isea, etc, etc. Haga una encuesta y verá el gran rechazo que tiene Ramírez en la población venezolana. Si bien es cierto que mucha gente leemos sus artículos, también es cierto que son pocos los que salen a defenderlo, por no decir uno solo como es Valderrama.

Rafael Ramírez que tanto se escuda en el Presidente Chávez, para odiar al presiente Maduro, debería tomar como ejemplo el gran amor que Chávez sintió por el pueblo venezolano y, es mas, a sus adversarios políticos siempre si a atacarlos era el caso lo hacía con metáforas o motes que lo que causaban, siempre, era risas, pero nunca odio hacia ningún mortal. Son célebres sus frases como; "aquí huele a azufre", "el filósofo del Zulia", "frijolito" y muchos mas.

El artículo al que me refiero, y que sigue, lo encontré en: https://www.taringa.net/posts/offtopic/9513872/Por-que-odiamos---Reflexion-personal.html.

¿Por qué odiamos? - Reflexión personal.

Hoy estaba en clase y reconocí entre las actitudes de uno de mis compañeros odio hacia mi persona, el porqué de ese sentimiento no lo sé, y posiblemente nunca lo llegué a saber la cosa es que me puse a analizar el porqué del odio, porque odiamos, que nos lleva a odiar.

Mientras reflexionaba al respecto llegue a dos conclusiones: a) El odio es producto de la tristeza; b) El odio es la falta de coraje.

El odio es un lugar al que vamos cuando la tristeza es mucha y no somos capaces de sobreponernos a ella, entonces una furia injustificada crece en nosotros, nace y se adueña de cada uno. Odiar es solo un acto de defensa, hay gente que odia a cualquier persona sin motivo aparente, pero si se la analiza un poco se pueden encontrar varios factores que podrían impulsar dicho sentimiento: falta de amor (tanto propio como de otros), envidia, dolor, frustración.

El odio es malo, eso ya es sabido, cuando uno odia se ciega y puede cometer las peores atrocidades en nombre de dicho sentimiento, si nos ponemos a ver, con el amor pasa exactamente lo mismo, ambos sentimientos pueden hacer que una persona se ciegue y haga cualquier cosa, total el sentimiento lo justifica.

El mundo de hoy en día fomenta el odio, es decir, fomenta ser cobardes, despreciar aquellas cosas que no aceptamos, que no entendemos, o que nos superan. Casi puedo afirmar que nos obligan a seguir cierto patrón de ignorancia, no nos dejan crecer como personas, nos imponen estar encerrados en una caja de cristal a la espera de que todo fluya, entonces cuando surge ‘’un revolucionario’’ en lugar de entenderlo, de escuchar sus ideas, lo odiamos.

Es lamentable y triste, y luego de reflexionar un buen rato llegue al final de mi conclusión: siento lástima por aquellas personas que odian. ¿Realmente disfrutan de su vida atrapados en una caja? ¿Tan poca vida tienen que deben centrar su energía en desearle el mal a otros, a los que son mejores o los superan en algo? Es una pena, pero es así, la sociedad es triste.

Por lo tanto, ahora el odio que siente esta persona hacia mi, no es más que una debilidad más en su alma, algo que si yo quisiera podría usar para mi propio bien, pero entonces caería en el juego perverso de fomentar su odio.

Así que si alguien los odia, no se hagan un mundo de ello, déjenlo solo con sus debilidades. Odiar lleva tiempo y cuesta mucho, ignorar es mejor, más fácil y menos doloroso.



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Edmundo Salazar

Experto en petróleo y gas

 edmundosalazar@gmail.com

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