Los monos de Guyana

El primero de Octubre pasado a escasos dos días de cumplirse 119 años del "Laudo Arbitral de Paris" que nos despojó de 159.542 Km2 de nuestro territorio, un nuevo veredicto salió de la boca de los jueces del mundo

La pasada resolución de la Corte Internacional de Justicia, que da por terminada la larga espera generada desde hace más de cuatro años por la contención entre Bolivia y Chile sobre el reclamo boliviano a su salida al mar, pudiera ser un espejo en el que debemos mirarnos, ya que nosotros estamos metidos en un saco en esa misma oficina por órdenes del entonces todopoderoso, ya difunto, Kofi Annan; quien pasándose por el forro el Acuerdo de Ginebra, básicamente dijo que estaba ladillao de ese vendito reclamo y que ya era hora de que esa vaina fuera al despacho del clan de los jueces internacionales, ubicado en la Haya.

Obviamente esa decisión, aunque el hombre se tiró el balde de mierda de anunciarlo como una propuesta propia, fue ordenada por la poderosa Exxon Móvil y el gobierno norteamericano en alianza con su mamá Inglaterra y por supuesto con el gobierno guyanés que ve en esa alianza una esperanza de quitarse de encima el mono que el presidente de régimen guyanés, David Granger, dijo que Guyana cargaba.

"Guyana carga con un mono en la espalda y ese mono es la reclamación de Venezuela sobre el territorio esequivo".

Aunque en el recién terminado juicio, la primera reacción de Chile fue impugnar la competencia de la corte en dirimir ese litigio y conocer esa causa; aunque enfilaron toda su batería en demostrar la ilegalidad de ese juicio, hoy celebran con bombos y platillos el resultado del mismo y reconocen como "inapelable y de obligatorio cumplimiento la sentencia" así es la vida, así de hipócrita.

Venezuela ha mantenido su reclamo sobre los 159.542 km2, sobre la base de que el laudo arbitral de Paris de 1899 es nulo e irrito, como sabemos ésta se debió a los documentos dejados por el abogado Severo Prevost a su muerte, donde demuestra la ilegalidad de la decisión y el modo como Inglaterra compró y pago a jueces y abogados envueltos en el litigio para que dieran una decisión favorable a Inglaterra.

Sin embargo el peo es parecido al de Bolivia, es un lio de interpretación manipulada: en el caso de Bolivia la discusión (para el tribunal) era si Chile estaba o no obligada a sentarse a discutir sobre el litigio con Bolivia; que vaina más absurda, el juicio no era sobre el litigio del despojo territorial sino sobre si el ladrón estaba obligado a negociar con el despojado.

El fallo era obvio: Chile no está obligado a negociar nada con Bolivia, ¿Cómo carajos va a estar obligado a negociar alguien que te despojó a punta de pistola?, de bolas que no está obligado a nada; si fue un asalto a mano armada, carajo!!! Que va a estar negociando nada ningún asaltante.

Por aquí, en la patria de Bolívar, estamos aferrados al acuerdo de Ginebra como nuestra tabla de salvación para revertir el despojo que nos hiciera Inglaterra en 1899 (bueno desde 1831, pero ratificado con aquel fatídico documento del 3 de octubre de 1899).

En 1962, al saberse de los documentos que dejó Prevost, Venezuela agarro ánimo y fuerza y logró que en la ONU se reconociera que aquel laudo estaba viciado de nulidad, tras cuatro años de deliberaciones ese tribunal convocó a las partes y se logró la firma del "Acuerdo de Ginebra" el 17 de febrero de 1966.

Hoy, como ayer, nosotros aseguramos que el Laudo Arbitrar fue reconocido por la ONU como nulo e irrito por la lectura que hacemos del articulo uno del acuerdo, que dice: "Art. 1. Se establece una Comisión Mixta con el encargo de buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e irrito."

Según nuestro criterio se lee claramente que el Laudo Arbitral se reconoce como nulo e irrito en ese acuerdo, lo que hace que volvamos a la realidad legal que teníamos en 1899 cuando estábamos en Paris demostrando ante unos jueces sordos y ciegos (comprados y vendidos) que ese territorio nos pertenecía; es decir nos toca ahora comprobar, cómo en aquel entonces, que ese territorio es nuestro (Con las toneladas de documentos que así lo certifican y que aún continúan en nuestro poder) e Inglaterra demostrar que es de ellos (en este caso Guyana, sin documentos de ningún tipo, porque simplemente eso nunca les perteneció).

Pero:

La lectura que le da Guyana al mismo primer artículo es a su vez la base gruesa de su demanda; para ellos de ninguna manera se reconoce que el Laudo Arbitral de Paris sea nulo e irrito, sino que Venezuela lo asegura, por lo que para Guyana la discusión no es de quien es la tierra (ellos dan por sentado que es de ellos y no tiene discusión) sino si aquel laudo es o no nulo.

O sea, para nosotros, como ahí dice que al arbitrio es nulo; vamos a demostrar que el territorio es nuestro (para lo cual tenemos abundantes pruebas); para ellos como dice que Venezuela dice que es nulo, lo que hay que demostrar es la nulidad o no del arbitrio. Guyana se afinca en la expresión: "surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e irrito." Ese "de que" según ellos es una suposición no una sentencia por lo que el acuerdo de Ginebra para ellos es para demostrarle a Venezuela que su suposición era solo eso: una suposición.

En todo caso, sea cual sea el enfoque que los jueces de La Haya usen para dirimir el pleito que Kofi Annan les lanzó de manera inconsulta, el desenlace debería ser el mismo.

Si empezamos por demostrar si el Laudo fue nulo e irrito (como quieren los guyaneses) los documentos de Severo Prevost que sirvieron en aquel momento tendrían la misma validez en éste y sería una estupidez del tribunal volver a evaluar algo evaluado y sentenciado.

Si partimos del punto legal, que es sentarnos con pruebas documentadas sobre la pertenecía del territorio tenemos de sobra, hay toneladas de documentos que nos darían sin ninguna dificultad la victoria.

Pero:

El tribunal es manejado por los capitales mundiales y la Exxon Movil y el imperialismo norteamericano ya están adelantados en garantizarse un veredicto favorable. Eso no nos pone en una situación muy diferente a la de 1899, con jueces sordos y mudos (comprados y vendidos). Pero…la Venezuela de hoy no es la misma de 1899, la Venezuela de hoy nació 100 años después de aquel despojo, en 1999 con la Victoria del comandante Hugo Chávez y el nacimiento de la Quinta República.

Yo supongo que para el presidente guyanes los monos son una ladilla, bueno seguiremos siendo un mono en la espalda de los guyaneses hasta que nos devuelvan el territorio que nos pertenece.

Bastante pendejos hemos sido, bastante condescendientes, bastante débiles hemos sido; parecemos monos verdad, pero no por la ladilla que supone Granger sino porque estamos manejando el tema como si fuera una monería.

Estamos en tiempos de definiciones finales, pero a pesar del sentir Bolivariano, del pensamiento nacionalista de Hugo Chávez, no vemos ni sentimos el accionar del gobierno en el reclamo; en la pasada intervención de nuestro presidente en la ONU (que estuvo magistral) no mencionó al esequivo para nada cuando ese tema tendría que ser tocado cada año, con la misma puntualidad con la que cada año nombramos el bloqueo a cuba y la liberación de Palestina.

A ponerse las pilas si queremos hacer realidad física y total lo que hoy pareciera ser sólo una consigna:

"El sol de Venezuela nace en el Esequivo."

 

 



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Oscar Jiménez


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