No te vayas…, si me "vayo"!

En un reciente escrito en este portal, https://www.aporrea.org/actualidad/a253379.html, el Ingeniero Rafael Ramírez Carreño expresidente de PDVSA daba a conocer su punto de vista acerca de la migración de venezolanos hacia otros países y con tristeza señalaba que el gobierno evade ese tema y que la oposición lo utilizaba para sus fines desestabilizadores. Algo realmente muy grave tratándose del gobierno de un país, y en cuanto a lo otro hay que reconocer que desestabilizar un gobierno forma parte de cualquier oposición de nuestras democracias latinoamericanas; pero el gobierno debe reflexionar en lo referente a este fenómeno, que aunque es característico de todo ser vivo capaz de trasladarse de un sitio a otro, debe ser motivo de preocupación debido a que no solo se trata de jóvenes estudiantes desertores de universidades o recién graduados, sino de científicos, profesionales en todas las áreas y con diversos títulos de cuarto nivel. Todos ellos van con sus experiencias y conocimientos a contribuir al desarrollo del país que les brinde cobijo, mientras que nuestros gobernantes se desentienden de los verdaderos problemas del país apelando a los discursos escatológicos y al doble sentido de las palabras, siempre esperan los correspondientes aplausos con la frase hueca de "así es que se gobierna…!", pobre país, y además tratan de engañar a sus seguidores ofreciéndoles un " país potencia" , cuando ellos mismos no saben lo que significa que un determinado país sea potencia.

Es cierto que en todas las épocas el ser humano siente deseos de emigrar, y el venezolano también lo ha hecho, pero en el pasado era más por curiosidad de vivir en un país extranjero o cerca de sus ancestros, o por huir de dictadores. En líneas generales el venezolano no es proclive a emigrar, se tiene conocimiento de dos oleadas de venezolanos hacia países extranjeros: la primera huyendo de la dictadura de Juan Vicente Gómez y la que está en la actualidad bajo este gobierno compuesto por el PSUV-MUD-MILITARES que ha arruinado al país. La primera oleada de emigrantes se recuerda con la canción "El norte es una quimera", de Luis Fragachán, pero esta segunda oleada no merece una canción para recordarla en el futuro pues su causa es la más triste de una existencia humana: la desesperanza.

El gobierno no dice cuando resolverá el problema económico, ni como lo resolverá; siempre busca un culpable: los comerciantes inescrupulosos, la oposición apátrida, el gobierno colombiano, dólar today, los bachaqueros, el imperio, etc. Adláteres y académicos diciendo mentiras y verdades a medias hacen eco a esas acusaciones pero sin presentar soluciones concretas ni creíbles. Que los claps llegan a nueve millones de familias, la agricultura urbana, el plan conejo, el decir que Venezuela importa comida como para tres países de su tamaño, la guerra económica, la inflación inducida, que no hay inflación sino especulación; conforman el eco que el pueblo recibe y con tristeza se palpa que parte de él lo cree. Es notorio el hecho de una académica demostrando que los laboratorios si reciben divisas protegidas y que por lo tanto deben producir medicamentos a precios bajos, pero no dice que toda transnacional al recibir divisas para importar materia prima también debe recibirlas para repatriar ganancias a su país de origen y que si el gobierno no le garantiza eso, sencillamente harán producción necesaria para sus gastos operativos en el país, otros han ganado tanto que sencillamente abandonan sus plantas y sedes, caso Kimberly Clark y las aerolíneas internacionales. Aparte que si el gobierno asigna divisas a importadores está en pleno derecho de exigir la transparencia de su uso, pero no lo hace porque mucho de esos dólares pasan a los patrimonios personales de la conchupancia PSUV-MUD-MILITARES, por algo Venezuela es el séptimo país con más jets privados en el mundo, noticia nada comentada por la trilogía mencionada.

La mayoría de los que se van lo hacen desesperados en busca del sustento para sobrevivir y si algo les sobra enviárselos a sus familiares, como no se van desesperar cuando ven que niños se desmayan por falta de comida, familias enteras famélicas, mientras que los líderes del PSUV cuando se reúnen perecen luchadores de sumo, producto de lo bien que se alimentan. Lo demás es llover sobre mojado: no hay medicinas ni alimentos, los hospitales son un caos, la desnutrición infantil es alarmante, no se sabe quién es más peligroso si un miembro de las fuerzas armadas, de un cuerpo de seguridad del Estado o un malandro, pues cualquiera de ellos te puede quitar tus pertenencias y entre ellas la vida.

Por eso, si fuera joven me iría del país y le respondería al "no te vayas" del Ingeniero Rafael Ramírez Carreño con la respuesta que me dio un sobrino de tres años de edad cuando le pedí que no se fuera: "si me vayo".

Sabino vive! El Che vive! Berta Cáceres vive! Monseñor Romero vive!

No al arco minero del Orinoco!

Ingeniero Electrónico perteneciente al pueblo indígena Jivi

Yonerarrioja@cantv.net; @ArriojaYoner

 

 



 



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