¡Me voy del país! Es el grito de desesperación de más de un venezolano…Estas son las expresiones que se escuchan en los diferentes espacios del diario acontecer de la población. Cada uno tiene sus razones para tomar tan valiente o cobarde decisión; ya que emigrar a otras fronteras, es una acción que depende del cristal como se mire. Si realizamos un pequeño relato de cómo es el inicio del diario venezolano de a pie – ¡que es la gran mayoría!, se puede percibir historias y anécdotas de diferente color, forma y tamaño, pero todas con un mismo lamentar:
…Carlos se levanta temprano para dirigirse a su jornada laboral, camina en dirección a su vehículo y recuerda que lo tiene parado porque no dispone de 5 millones y medio para comprar los cuatro cauchos, sin tomar en cuenta el repuesto ¡claro!, razón por la cual decide tomar el transporte para llegar a su trabajo, lo primero que enfrenta es que recolector del pasaje de la unidad al subir le cobra de más de lo debido y al preguntarle ¿porque el pago del transporte está más elevado?, le responde: ¡porque subió el dólar y empieza la retahíla!: No hay cauchos, los repuestos están muy caros, no se consigue nada, el gobierno subió el sueldo mínimo, el estado no nos dado los cauchos que nos prometió y pare usted de contar… lo cierto es que al final le cobran lo que se le antoje por el pasaje, de paso el pago debe ser con billetes de denominación de 50 en adelante porque los de 10 y 20 no los acepta ni el banco.
Si por casualidad se le ocurre ir a la entidad bancaria en la búsqueda de ese efectivo que tanto necesita, se consigue con que el banco está abierto, pero al mismo tiempo cerrado, las supuestas razones porque no hay efectivo o billetes, pero extrañamente vemos como comerciante poseen cantidades de efectivo para dar avance, claro pagándole el 20% del mismo. Da unos pasos en dirección al cajero y este le indica que esta fuera de servicio como siempre.
Al llegar al sitio de trabajo se percata que ya no es lo mismo, porque hay carencia de todo tipo, no se consigue papel, ni de baño ni para escribir y el sueldo se ha diluido casi en su totalidad gracias a la inflación…Piensa por un instante, toma aire y decide proseguir. Va al supermercado y sale con el rostro con la imagen de haber visto la película IT, se vuelve a detener, medita, y recuerda cuales son las razones de porque el país esta así, analiza todas sus carencias y necesidades y lo inalcanzables que están y las diferencias entre una y otra. Quiere salir corriendo pero recuerda que tiene familia que depende de él.
Pasa por una farmacia el que lo atiende le dice que no hay pastilla para la tensión, pero que si lo llama al privado le puede vender unas pastillas que tiene guardadas por allí…En ese instante el individuo se para, siente una cruz y piensa en el karma, entonces se percata que esto es el día a día del país de la cual todos nos hemos acostumbrado y que es solo una pequeña parte. Llega tristemente a su hogar, prende la TV, escucha las noticias del día, mientras mira con atención las declaraciones de los políticos y como por arte de magia, consigue las respuestas a sus interrogantes:
Las malas políticas ejecutadas por el gobierno, en una especie de ensayo y error…
La despiadada y apátrida oposición que hoy pide al pueblo que voten por sus candidatos, pero cada día se reúne en el norte para pedir más sanciones contra nación, como si esto fuese solo un territorio desértico…
La corrupción y la falta de fiscalización y control por parte del gobierno…
Las instituciones del estado que dan la impresión que carecen de funcionamiento…
La impunidad descarada en se siente a la vista de todos….
Es precisamente en este punto, cuando comprendemos la marea de gente que agarra sus pertenencias y corre a comenzar de nuevo en otras esferas del continente, con la esperanza de que algún día las cosas en Venezuela sean mejor. Amigo lector, si todos los cambios que forman parte de los procesos históricos son necesarios en las crisis de un país para su crecimiento y desarrollo, como ya ha ocurrido en otras naciones; ¡esperemos que esta no sea la excepción!; y que sea el inicio de la potencialización de una nueva generación.