Terrorismo no es fuerza y fe, sino real y droga

El título de éste artículo lo podrán entender cuando yo explique la diferencia entre terrorista, insurgente y guarimbero.

El terrorista (caso venezolano actual) es un asesino profesional que busca someter y destruir a la democracia, mata porque para ello le pagan con dinero y droga, quema escuelas y centros de salud, asesina a quien sea incluyendo a niños, mujeres y ancianos. Pone bombas. Es financiado con dólares del extranjero. No tiene ideología ni respeta las reglas de la guerra que según Convenciones de Viena y Derecho Internacional humanitario prohíbe atacar a civiles indefensos. No tiene ética, ni respeto por la vida ni los derechos humanos.

Publica la dirección de habitación de su víctima para promover el linchamiento en vecindarios, se une a su grupo para atacar con ventaja numérica a un individuo porque es cobarde y nunca combate cuerpo a cuerpo ni uno a uno contra el enemigo ni en igualdad de condiciones. Ataca con por la espalda. Miente y esconde sus objetivos. No tiene honor y es un ser despreciable. Para muchos el terrorista es una bestia disfrazada detrás de una falsa forma humana. En 2017 son terroristas de la MUD los que han generado gran cantidad de muertos y heridos. Decir que un terrorista es insurgente es elevarlo de categoría moral y política (ya veremos por qué).

Contra esta plaga asesina presento...

Ver video en YouTube: Propuesta Constituyente contra el Terrorismo -Por @Jesus_Silva_R - https://youtu.be/_3ZcbpjayQQ

En cambio, el insurgente tiene honor y tiene ideología, combate por sus propios medios contra ejércitos de dictaduras que no permiten la lucha democrática. Su anhelo es implantar un nuevo régimen político. No ataca a personas civiles indefensas ni quema o destruye sus edificaciones tales como escuelas y centros de salud. Se enfrenta gallardamente a los agentes armados del régimen, pero nunca agrede a niños, mujeres, ancianos ni personas indefensas. Tiene ética, se autofinancia y vive con soberanía y austeridad. No pone bombas contra civiles. No combate con ventaja.

Predica abiertamente su ideología y objetivos. Respeta las Convenciones de Viena, honra la vida y los derechos humanos. Jamás practica el linchamiento, ni ataca vecindarios, se atreve a combatir cuerpo a cuerpo contra el enemigo y en igualdad de condiciones. Lucha de frente sin temor. Para muchos el insurgente es un héroe, un libertador, un sujeto admirable por su honestidad, desapego a bienes materiales y su solidaridad idealista. Insurgentes en Venezuela fueron los dignos y valientes guerrilleros izquierdistas de los años 60, 70 y 80 del siglo pasado, entre ellos mi padre (Jesús Manuel Silva Alfonzo, alias El Pintor) y el más célebre de todos, mi gran amigo Paul Del Río, alias Máximo Canales.

Ver video en YouTube del legendario insurgente venezolano https://youtu.be/xER6fkrmvjw

Por último, el guarimbero pudiera ser un ratero o un vulgar artesano de la protesta que altera el orden público, un sujeto de mediana o poca peligrosidad o capacidad para hacer daño. Decir que un terrorista es un guarimbero es ocultar su verdadera potencia para asesinar, herir y destrozar. Guarimbero es un nombre impreciso y no reconocido internacionalmente. Dicho nombre hace pensar en el protagonista de una protesta poco violenta o por lo menos una incapaz de matar. Engañosamente lo confunden con un integrante de la protesta pacífica que no posee armas convencionales (pistola, revolver) y que lo más lejos que llega es a trancar vías y lanzar piedras. Sin embargo, en Venezuela cuando se queman vehículos militares, se asesinan varios policías, soldados y montones de civiles, cuando se emplean armas letales como bombas molotov, niples, guayas, chopos, morteros, cohetones, y de vez en cuando armas de fuego, no estamos en presencia de simples guarimberos sino de terroristas adscritos a la delincuencia organizada y con financiamiento.

Considerando todo lo anterior, lo que ocurre contra Venezuela es terrorismo en la modalidad de falsa protesta pacífica y todos los hijos de esta nación debemos unirnos para derrotar a esa plaga a los fines de recuperar los caminos de paz, convivencia, democracia y progreso.



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Jesús Silva R.

Doctor en Derecho Constitucional. Abogado penalista. Escritor marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en UCV. http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

 jesussilva2001@gmail.com      @Jesus_Silva_R

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